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sábado 27 de junio de 2009

Un Plan Nacional de Ordenamiento Territorial diferente.. En que el PLANOT de Honduras es diferente?_





III proceso de certificacion de consultores y tecnicos en la elaboracion de Planes de Desarrollo Municipal con enfoque de Ordenamiento Territorial.


En base a la lectura del presente articulo, responder las siguientes preguntas en el portal de foro de www.foro-odt.com, en el tema "Instrumentos de Gestión para el Ordenamiento y Desarrollo Territorial"

1) Que es el Plan Nacional de Ordenamiento Territorial?
2) En que difiere el PLANOT de Honduras con otros procesos similares en Centroamerica (El Salvador) y Latinoamerica (Colombia)?
3) Cual es la vision social del PLANOT en proceso de elaboracion de Honduras?
4) Que estrategia territorial busca desarrollar el PLANOT de Honduras?
5) La implicacion de la psicosociologia en el PLANOT de Honduras es acertada?
6) Como incide la regionalizacion en el empoderamiento territorial?
7) Como se pueden articular los Planes de Desarrollo Municipal con enfoque de Ordenamiento Territorial al Plan Nacional de Ordenamiento Territorial?

Presentación

Tradicionalmente los planificadores territoriales se han enfocado en el análisis geo-espacial y de ocupación del territorio minimizado y hasta obviando por completo la relación existente en la dinámica social, esta se trata de forma indiferente, poco comprendida y meramente demográfica y de clasificación sobre el tipo de uso o de conflicto sobre el territorio. Lo que históricamente ha influido negativamente en el éxito de los modelos de planificación territorial que se han impulsado hasta la fecha en Honduras y Centro América. Y en forma particular cuando se trata de fases de investigación, caracterización y diagnostico de la participación, análisis y concertación con la sociedad y/o habitantes de un territorio se observa como algo innecesario que solo puede producir obstáculos en la dinámica del procesamiento de información e investigación. El anterior pensamiento superficial que ha sido producto de la extrapolaciones de procedimientos y metodologías no generadas o creadas en nuestro territorial (país y región) puede catalogarse como un “síndrome profesional e institucional” que ha dirigido a la planificación conceptual, estratégica y territorial a la mera construcción de documentos técnicos, con amplias descripciones biofísicas, datos socioeconómicos (estadísticos, basado en índices y porcentajes), grandes listas de problemas, necesidades, conflictos, soluciones y proyectos, sin olvidar los hermosos, dinámicos, coloridos gráficos y mapas cartográficos y temáticos, pero al final a pesar del esfuerzo encomiable de los planificadores territoriales solo se ha obtenido documentos sin vida, sin relación territorial, sin pertenencia y empoderamiento social, teniendo pocos resultados sobre la dinámica y evolución del territorio (nacional, regional, departamental, municipal y local).

El punto anterior puede parecer sumamente pesimista y elementalmente negativo sobre “los supuestos modelos de planificación territorial” que hasta la fecha se ha venido promoviendo e implementado, no debiera generar antagonismo técnico, sino mas bien un momento de reflexión, sobre la necesidad de replantear nuestros esquemas de racionalización e interiorización sobre lo que es para nosotros la planificación (tomando en cuenta todas las etapas), los numerosos planes que hemos elaborado y el grado de implementación que hasta la fecha han tenido. Y en particular en el presente momento coyuntural donde Honduras como país, inicia con un proceso de importancia histórica como es la elaboración del Plan Nacional de Ordenamiento Territorial (PLANOT), es importante que los técnicos de la institución rectora de la planificación territorial (SGJ y Direcciones de Línea) y los técnicos del consorcio contratado para la elaboración del Diagnostico Integral Multidimensional –DIM- (Fase I del PLANOT) evaluemos la necesidad de integrar la “participación ciudadana” como un elemento imprescindible para lograr evaluar a nivel social y psicosocial la relación existente con su territorio (nacional, regional, departamental y municipal). El “Diagnostico Social” dentro del DIM forma parte de la nueva propuesta de la SGJ de ver a los procesos de investigación, análisis, diagnostico y planificación en forma “multidimensional” no de forma “plana”, donde el grado, la forma, el nivel de intervención, los elementos de cohesión e identidad territorial forman parte integra de la dinámica de conservación, uso, manejo y evolución del territorio. Y no un elemento separado que debe de ser analizado y cuantificado en forma separada y como un objeto colocado sobre otro objeto. Así mismo el proceso de diagnostico social y psicosocial no debe de verse como un elemento aislado del análisis biofísico, de regionalización, infraestructura y de asentamientos humanos del DIM – PLANOT, sino como una de las capas que permitirán orientar no solo en forma técnica las propuestas generadas dentro del DIM sino validadas y concertadas socialmente.

Permitiendo iniciar el salvar el obstáculo clásico y repetitivo que no ha permitido que los múltiples planes municipales y regionales pasen de conceptos a la practica. En el contexto de las ideas, pensamientos sueltos y marco ideológico anterior, se esboza la “Propuesta técnica para el desarrollo de la evaluación social y psicosocial para la elaboración del Diagnósticos Integral Multidimensional –DIM- para el Plan Nacional de Ordenamiento Territorial (PLANOT)”, que tomando como base los “Términos de Referencia” para la elaboración del DIM – PLANOT trata de proponer la secuencia “lógica” de cómo obtener los procesos y productos solicitados en la Etapa 2, 4, 6 y 7[1] de la propuesta original, simplificando al máximo el procedimiento requerido sin perder la calidad requerida para lograr no solo la información necesaria para evaluar el ámbito social y psicosocial, sino además iniciar con acciones de “materialización de procesos” y de “transacciones –concertación- entre actores sectoriales” en el nivel regional y nacional. (Ver numeral 5 “Glosario, Acrónimos y Siglas). La propuesta se enmarca en un ciclo integrado de acciones que permitirá sociabilizar el proceso del DIM – PLANOT, sino además colectar, analizar, diagnosticar y validar la mayor cantidad de información primara y secundaria que nos permita como obtener los siguientes elementos vitales para la viabilidad de un Diagnostico Integral Multidimensional:

1) Mapeo Actores Claves;

2) Análisis de Participación y Cohesión Social;

3) Evaluación Psicosocial e Identidad Territorial;

4) Evaluación de Síndromes Psicosociales;

5) Evaluación de empoderamiento y pertenecía regional;

6) Sistematización de experiencias exitosas de relación social con su territorio;

7) Base de datos física y digital de actores claves y estratégicos;

8) Sistema de Información Geográfico –SIG- de interrelación social y su territorio.

El ciclo propuesto trata de integrar una secuencia de talleres nacionales y regionales que formen parte de una estrategia de investigación técnica y social donde la participación y concertación sean los elementos claves para la obtención de información debidamente sociabilizada, validada.

Cada una de las etapas del ciclo general requiere procesos, metodologías y acciones, todas ellas en el marco de “participación ciudadana” como elemento fundamental para la obtención de información que permita orientar la planificación territorial hacia la compatibilidad de las potenciales y limitaciones territoriales versus los sistemas y estrategias de uso y manejo del territorio los habitantes (interacciones de actores claves y estratégicos a nivel sectorial y territorial) utilizando como parámetro de cohesión y articulación la región (diseñadas inicialmente utilizando limites departamentales y en su evolución considerando la pertenecía e identidad territorial), las etapas en forma descriptiva de la propuesta se resumen a continuación:

· Primer Taller Nacional de Lanzamiento DIM – PLANOT;

· Etapa 0: Acciones Preliminares;

· Etapa 1: Identificación de Actores;

· Etapa 2: Talleres de Socialización Regional:

o Sub etapa 2.1: Envío de instrumentos de colecta de información primaria a actores claves y estratégicos;

o Sub – etapa 2.2: Gira de campo de verificación de actores regionales;

o Sub – etapa 2.3: Primera secuencia de talleres regionales;

· Etapa 3: Diagnostico social y psicosocial

· Etapa 4: Presentación de Diagnostico social y psicosocial

o Etapa 4.1: Convocatoria segunda secuencia de talleres regionales;

o Etapa 4.2: Gira de campo para validación de diagnostico;

o Etapa 4.3: Segunda secuencia de talleres regionales para validación de diagnostico social y psicosocial;

· Segundo Taller Nacional de Presentación de Diagnostico Social y Psicosocial.

Para cada una de las etapas (ver descripción en las fichas técnicas del numeral 3) se proponen modelos y métodos de captura, análisis y retroalimentación con fundamentos participativos y de consenso la mayoría conocida por la mayoría de especialistas tales como: el análisis de Fortalezas Oportunidades Debilidades y Amenazas –FODA- (y su nueva corriente el DAFO); el trabajo de colecta de información primaria a través de boletas de captura; el análisis y validación utilizando de grupos focales; la evaluación de momento social, geográfico y estructural por medio del Análisis Estratégico Situacional –AES- (midiendo las potencialidades, potencialidades y limitaciones).

Pero además se proponen modelos y métodos de captura, análisis y retroalimentación que permitirán no solo un estudio “superficial” de la relación estructural de la sociedad en un espacio físico de territorio, sino las dinámicas intrasectoriales e intersectoriales, la capacidad de respuesta a fenómenos socioeconómicos endógenos y exógenos, el nivel de fortaleza del tejido, cohesión e identidad territorial, el modelo de organización y arquitectura de la sociedad en su territorio y las estrategias de uso y manejo del territorio por parte de la sociedad a través del Mapeo de Actores Claves (sectoriales y regionales), la evaluación Psicosocial del territorial (identificación de síndromes psicosociales), la Materialización de Procesos y la Transacción (concertación) entre Actores, estos últimos requieren por parte del equipo técnico de un criterio amplio de concepción conceptual y operativa, que permita que dentro del Diagnostico Integral Multidimensional del Plan Nacional de Ordenamiento Territorial (DIM – PLANOT) la “participación ciudadana” sea solo un acompañamiento en reuniones, talleres y presentaciones, sino una parte integral de la investigación, evaluación y análisis que permita un DIM convergente con las capacidades y particularidades de Honduras como nación y territorio social.

El PLANOT (en sus tres fases de elaboración) debe de transformarse en el “momento coyuntural” para fortalecer la “cohesión e identidad territorial” y no solo la mera acumulación de información biofísica, demográfica, productiva, socioeconómica y habitacional. Salir del marco tradicional de planificación con bajo empoderamiento social, donde la “participación ciudadana” solo es vista como un agregado o medio donde los “investigadores, técnicos y profesionales” dan a conocer o presentan sus hallazgos, concluyen y “recomiendan”. El PLANOT de Honduras debe de transformarse en un verdadero instrumento de mejoramiento de la interrelación del territorio y la sociedad, explorando otros elementos que durante la evolución histórica del fenómeno de uso y creación de los asentamientos humanos han influido en forma positiva o negativa en el desarrollo de nuestro país. “La participación ciudadana” debe de verse como el “valor agregado” al proceso de elaboración del DIM y la verdadera fortaleza del futuro Plan Nacional de Ordenamiento Territorial de Honduras.

La unir las etapas de la ruta critica con los instrumentos metodológicos (y al mismo tiempo con las otras líneas de investigación que se realizan en forma paralela para la elaboración del DIM. PLANOT), se logra la multidimensionalidad que logra evaluar los capitales tangibles e intangibles que se enuncian en el cuadro resumen a continuación:

Capitales territoriales tangibles

Capital económico

Capital demográfico

Capital biofísico

Capital productivo

Capital de infraestructura

Capital físico

Capitales territoriales intangible

Capital cognitivo

Capital simbólico

Capital cultural

Capital social

Capital cívico

Capital organizacional

Capital humano

Capital mediático

Capital psicosocial

Fuente: Modificado por Melgar, M. / 2009 / de Boisier, Sergio / OIDLES / 2007.

A diferencias de otros Planes Nacionales de Ordenamiento Territorial (PLANOT), la propuesta establecida desde el marco conceptual desarrollado ampliamente en los términos de referencia (elaborados por: Boquín, B./ Maier, L. / Melgar, M. / 2008) es integrar la plataforma de información, análisis y diagnostico, resultado del análisis de los “Capitales territoriales tangibles y de los Capitales territoriales intangibles”, no debe de visualizarse técnicamente en un “sistema de información geográfica” (SIG) ilustrativo de la dinámica, desarrollo y evolución territorial, el cual debe de verse como un medio mas de análisis territorial. La verdadera plataforma del marco del PLANOT (en todas sus fases I, II y III) es el fortalecimiento de la Cohesión e Identidad Territorial como medio estratégico y operativo para lograr un verdadero ordenamiento, desarrollo y gestión territorial, donde la participación ciudadana no debe de ser solo un mero discurso, sino un modelo (incorporado desde su inicio) a los proceso de diagnostico y planificación, que cambie y reoriente la interacción que existe entre los actores claves territoriales, los sectores de desarrollo y el territorio donde suceden los hechos, o bien como indica el maestro de la planificación Sergio Boisier “… se ha hablado durante muchos años acerca del desarrollo territorial, una expresión ingrávida favorita de los economistas y planificadores clásicos donde lo “macro” y “antisocial” es un elemento interiorizado y hasta hace no mucho todas las mediciones sobre el nivel de desarrollo consistía en promedios que ocultan varianzas extremas y que en realidad, y por ello mismo, describen un mundo de fantasía, un mundo en que las personas y sobre todo los analistas y planificadores territoriales parecen levitar, a varios centímetros del suelo cuando en verdad, como lo decía don Miguel Unamuno, somos bípedos implumes, por ello mismo sin alas y en consecuencia no volamos sino que por el contrario, vivimos con los pies pegados a la tierra, al suelo, al territorio; somos precisamente, seres grávidos, cargados de hueso y carne. Está claro que el territorio no es una abstracción ni un mero piso obligado por la fuerza de la gravedad, y que se convierte en una instancia simbólica hecha, no de ladrillos, sino de relaciones, lenguajes, afectos y procesos de cambio que ocurren en el territorio y no sobre él”.

La evolución de las sociedades impone nuevas pautas en sus modelos de administración social. Centro América y Honduras no ha sido la excepción a esta regla. Los viejos conceptos individualistas de pobreza que “asociaban el desarrollo y la riqueza a la visión unidimensional del ingreso como único factor”[2] y las políticas sociales con la simple oferta de bienes sociales como la salud, la educación y la vivienda, han sido reemplazados por políticas colectivistas que apuntan a la atención integral de necesidades básicas insatisfechas, la formación de nuevas capacidades dentro de un entorno de libertad y el respeto a los derechos humanos como marco de referencia. Esta visión, más compleja, del desarrollo social introduce, además, enfoques de demanda que aportan “señales de mercado” que ayudan a mejorar la eficiencia de las políticas sociales, como sería el caso de los programas de focalización. La cohesión social debe entenderse dentro de este nuevo contexto. Si, como señala el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la cohesión es “la cualidad o propiedad de las cosas cuyas partes están fuertemente unidas física o espiritualmente”, los elementos fundamentales de ella son la inclusión a través de la cual se proveen los bienes y servicios que integran materialmente la sociedad y el sentido de pertenencia que integra simbólicamente y le da coherencia a los procesos de organización social y participación comunitaria acercándolos al concepto de nación. Inclusión y sentido de pertenencia son, entonces, los elementos básicos de la ecuación de la cohesión social. El concepto de cohesión social en América Latina, Centro América y en Honduras difiere del europeo; en la primera, el objetivo de alcanzar la cohesión social está directamente relacionado con las posibilidades de superar la desigualdad social. Esto es evidente si se tiene en cuenta que se trata de la zona del mundo donde existen los mayores niveles de desigualdad relativa como lo prueba el hecho que hoy ningún país latinoamericano presente niveles de desigualdad inferiores a los que tenía hace tres décadas[3] (Ocampo en BID, 2004). El mapa de la exclusión social reciente en América Latina muestra dos fenómenos bastante paradójicos. De una parte, es claro que el aumento de la inversión social como parte del producto interno bruto, que pasó, durante la pasada década, del 10.4% al 13.1% indica un esfuerzo formidable en la búsqueda de mejores condiciones de equidad. De otro lado, empero, aparecen síntomas de retroceso o empobrecimiento como los altos índices de desempleo abierto que han crecido durante la última década y la propia informalización de la economía que ha deteriorado la calidad de los mercados de trabajo.

Se trata de un panorama de luces y sombras donde aparecen luces como el aumento en la expectativa de vida, la disminución del analfabetismo, la masificación de la enseñanza primaria, la disminución de las tasas de fecundidad y la incorporación de la mujer al mercado de trabajo que alternan con sombras como el empobrecimiento, el crecimiento de la informalidad y el agravamiento de las condiciones generales de gobernabilidad. La visión europea de la cohesión social se distancia del concepto material de la desigualdad social latinoamericana para relacionarse más directamente con el sentido de pertenencia, la participación política, la integración social y el desarrollo como remoción de las barreras que impiden la libertad en los términos de Amartya Sen[4]. Es una visión multidimensional de la pobreza. El asunto de la convivencia dentro de la diversidad étnica existente en los países que forman parte de la Unión Europea ampliada tiene, por supuesto, una mayor importancia que la que se le confiere en América Latina donde existen fuertes raíces de identidad que permiten hablar de una identidad latinoamericana. De alguna manera, el concepto de cohesión social europeo realiza los tres postulados de la Revolución Francesa: la fraternidad, como sentido de pertenencia a una comunidad, la igualdad, como parte efectiva de la misma y la equidad, que representa los vínculos sociales entre la ciudadanía. La cohesión social también tiene que ver con la identidad y la libertad entendida como la capacidad que tiene una persona para adelantar acciones respecto a cosas que tiene razones para valorar.[5]; libertad y necesidad gobiernan el funcionamiento de instrumentos previstos para satisfacer necesidades como el Estado, el mercado o el sistema jurídico y de políticas sociales inspiradas en valores y derechos humanos. Esta búsqueda de la satisfacción de la necesidad a través de la libertad excluye, por supuesto, la apelación emocional a motivaciones irracionales como el populismo o el fundamentalismo religioso[6]. El conjunto de relaciones sociales cercanas como las que nacen de la familia, el vecindario, las asociaciones de padres o los vecindarios, sumadas a las que llevan a compartir sentimientos de grupo por razones de etnia, raza o religión y las que identifican los individuos dentro de una misma clase, conforman el “capital social” de una sociedad. Este capital puede ser positivo, si añade valor al conjunto social, aumentando por ejemplo la solidaridad o negativo si conlleva a situaciones de ruptura como las que resultan de los nexos, contactos y redes entre organizaciones criminales. Como patrimonio simbólico de la sociedad en términos de manejo de normas, redes y lazos sociales de confianza que permiten reforzar la acción colectiva[7] (Ibáñez, 2002), el capital social, así entendido, se convierte así en la más tangible expresión de la cohesión social. Un éxito del PLANOT a mediano plazo es el fortalecimiento de la gobernabilidad en el marco del fortalecimiento de la cohesión social. El término “gobernabilidad” fue utilizado por primera vez en 1975 en el informe de la Comisión Trilateral conformada por Michael Crozier, Samuel Huntington y Joji Wakanuti; entonces la definieron como “la capacidad de respuesta de las instituciones gubernamentales a las demandas y aspiraciones que surgen de la sociedad civil.” Los expertos mencionaron entonces los peligros del “exceso de democracia” y destacaron, como elementos relevantes, la erosión de autoridad por la incapacidad para atender todas las demandas sociales por parte del Estado- Bienestar y, la sobrecarga del gobierno como consecuencia de la intensificación de la competencia política. En América Latina la teoría de la gobernabilidad nació como una teoría de la ingobernabilidad y fue utilizada, inicialmente, para referirse a los procesos de transición democrática que estaban teniendo lugar en el área y las circunstancias que harían posible la transición de los regímenes autoritarios militares a las nuevas democracias. Posteriormente se utilizó de una manera más instrumental para calificar los procesos y normas que permitirían el funcionamiento mismo de las administraciones públicas y después, durante los años noventa, para referirse a “la capacidad que tienen los gobiernos elegidos democráticamente para dar órdenes que responden a demandas sociales y la aceptación de estas últimas por parte de los gobernados.”

Esta capacidad para dar órdenes nace, formalmente, del sistema de representación política popular, es decir, nos estamos refiriendo a la “gobernabilidad democrática”; en los regímenes autoritarios también existe “gobernabilidad,” se gobierna, si, pero el origen de ésta autoridad y su ejercicio no son legítimos. Por ello, la legitimidad va de la mano con la gobernabilidad, resulta del origen de los poderes, de la aplicación de los mismos y de la aceptación por los ciudadanos de las reglas de juego establecidas. Esta legitimidad puede ser formal o institucional y social o real. La legitimidad formal tiene que ver con el sistema político y la forma de elección y actuación de los partidos políticos, con la independencia del poder electoral y con las instituciones que conforman la división de poderes en un juego de pesos y contrapesos de poder en los términos descritos por Montesquieu cuando habla de la necesidad, en cualquier sistema representativo, de que “el poder frene el poder.” Este poder se legitima también a través de su ejercicio de manera transparente y justa, que es en lo que consiste el llamado “buen gobierno” que involucra, según el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, aspectos como la gestión del sector público, rendición de cuentas, información, transparencia y un marco legal confiable orientado hacia buenos fines y con posibilidades de ser permanentemente refrendado a través de figuras como referéndums, iniciativas ciudadanas y acciones populares que convierten la democracia, en los términos de Renan, en un plebiscito diario. La legitimidad social resulta de la forma como el gobierno atiende las demandas sociales de los ciudadanos y de la propia percepción que ellos tienen sobre su voluntad y capacidad para hacerlo. Los déficit democráticos generalmente van acompañados de déficit sociales. La crisis reciente de gobernabilidad en América Latina se asocia a la crisis de un modelo injusto de desarrollo que no aumentó el crecimiento ni mejoró las condiciones de equidad; también se explica por la propia incapacidad de los sistemas políticos de la región para responder a exigencias sociales que tuvieron que ser canalizadas de manera contestataria en lo que se ha conocido como la democracia callejera. El objetivo de la nueva red de gobernabilidad latinoamericana debe ser el fortalecimiento de la legitimidad formal a través de una redefinición de roles de actores como el Estado, la sociedad civil, los agentes económicos, los partidos políticos, las instituciones públicas, los movimientos sociales y las regiones, definiendo nuevas formas de relacionamiento entre ellos a través de procesos como la concertación, la descentralización, la integración y la participación. La meta principal es sin embargo, la búsqueda de una mayor legitimidad social o real a través de políticas que fortalezcan la cohesión social mediante la inclusión y el fortalecimiento del sentido de pertenencia.

Al fortalecer a través del PLANOT (en todas sus fases) la cohesión, estamos permitiendo que los habitantes del país, región, departamento y municipio (cuenca y comunidad) nazca el sentimiento de “pertenencia”, origen de la “identidad”, esta concebida en el sentido de pertenencia a una colectividad territorial a un sector social, a un grupo especifico de referencia. Esta colectividad puede estar localizada (principalmente) geográficamente. La identidad territorial se conceptualiza como la “…identificación de los actores de un territorio especifico (nación, región, departamento, municipio), sus organizaciones, sus productos y servicios. Desde afuera, la imagen territorial se refiere a la identificación externa que hace del territorio. Como una marca, la imagen del territorial personaliza e identifica los atractivos y productos del territorio permitiendo el reconocimiento supraregional o internacional de los que lo hace particular / diferente frente a los demás (Cotorruelo, 2001). Las identidades territoriales son el reconocimiento colectivo (de los actores de una sociedad) –implícito y explicito- de una trama de significados y sentidos propios de un tejido social específico (Benedetto, 2006)”.



[1] Las etapas originales presentadas por los TDR del DIM PLANOT se resumen a continuación:

Etapa / Sub-etapa

Descripción

Etapa 1

Colecta y análisis de información secundaria en los niveles territoriales Nacional, Regional, Departamental y Municipal

Etapa 2

Mapeo de Actores Claves Territoriales

Etapa 3

Análisis Estratégico Situacional (AES) sobre dimensiones y variables territoriales

Etapa 4

Evaluación del modelo evolutivo territorial a nivel nacional, regional, departamental y municipal

Sub - Etapa 4.1

Proceso de evaluación del uso del territorio

Sub - Etapa 4.2

Proceso de evaluación del desarrollo socioeconómico nacional, regional, departamental y municipal

Sub - Etapa 4.3

Proceso de evaluación de la integración funcional del sistema territorial

Etapa 5

Diseño de escenarios de uso y aprovechamiento del territorio

Etapa 6

Evaluación psicosocial multinivel (departamental-regional-nacional) para el fortalecimiento de la identidad territorial

Etapa 7

Desarrollo de propuesta de modelo de uso y aprovechamiento del territorio

Etapa 8

Elaboración de propuesta de Sistema de Monitoreo y Evaluación de Indicadores de Impacto Territorial a nivel Nacional y Regional

Etapa 9

Sociabilización y validación del Diagnostico Integral Multidimensional

[2] SARMIENTO, Alfredo. “La Inclusión: Marco Conceptual” Documento en borrador, marzo 2007

[3] Banco Interamericano de Desarrollo. “Inclusión Social y Desarrollo Económico en América Latina,” 2004. Página 39.

[4] SEN, Amartya. “Desarrollo y Libertad.” Editorial Planeta, Barcelona mayo 2000.

[5] SEN, Amartya. “Desarrollo y Libertad.” Editorial Planeta, Barcelona mayo 2000. Página 78.

[6] Ibid.

[7] IBAÑEZ, Ana María, LINDERT, Kathy, WOOLCOCK, Michael. “Social Capital in Guatemala: A Mixed Methods Análisis,” A background paper for the Guatemala Poverty Assessment (GUAPA), junio 26 de 2002


miércoles 10 de junio de 2009

TAREA DE CASA PARA TERCER PROCESO DE CERTIFICACION DE CONSULTORES EN PDM - OT


Tarea para el tercer proceso de certificacion de consultores en elaboracion del modelo unificadio y simplificado de elaboracion de Planes de Desarrollo Municipal con enfoque de Ordenamiento Territorial (PDM - OT)
Acciones:

Situacion de la planificacion territorial en Honduras (Consultoria desarrollada para la Direccion General de Ordenamiento Territorial -DGOT- con el financiamiento de PBPR, Octubre del 2008, Melgar, M. / Lechuga. R.)

La planificación de para el “Ordenamiento Territorial” en Honduras se ha realizado desde hace más de una década y para el efecto se han utilizado diversidad de planes (Planes Municipales de Ordenamiento Territorial, Planes Estratégicos de Desarrollo Municipal, Plan Municipal de Gestión de Riesgos, Plan de Acción Ambiental Municipal, Plan de Manejo Forestal y Plan de Manejo de Microcuencas)[1]. Son seis tipos de planes que tienen el común denominador de la preocupación con la ordenación del territorio y que orientan y revisan técnicamente varias instituciones gubernamentales nacionales, poco coordinadas entre ellas. Además, la elaboración de los planes generalmente se hace a través de consultorías externas a los municipios, dejando a un grupo de empresas desarrollando procesos altamente técnicos con poco empoderamiento social.

La planificación territorial se convirtió en una prioridad nacional a raíz de los grandes impactos que causó el huracán Mitch sobre la infraestructura, los asentamientos humanos y las zonas productivas de varias regiones de país. Se ha considerado que al disponer de una regulación y un control sobre el uso y ocupación del suelo, a través de planes de ordenamiento territorial municipal, y en particular de una zonificación que señale lo que se puede o no realizar en las diversas áreas de los municipio, será posible restablecer y prever la armonía de las actividades socioeconómicas con respecto al medio natural y prevenir los impactos negativos de los desastres naturales.

La ordenación del territorio que ha hecho carrera en Honduras se ha centrado en establecer una zonificación físico – espacial que no ha sido resultado de procesos de planificación que reconozcan el “territorio” con sus actores e instituciones, como sujetos de desarrollo, y en particular las administraciones gubernamentales no se sienten comprometidas ni habilitadas institucionalmente para responsabilizarse con el ordenamiento territorial. En consecuencias, el plan ha sido en general inoperante y poco ha contribuido a los propósitos primarios de armonizar los usos y ocupación del suelo con las actividades socioeconómicas y de contribuir a elevar las condiciones socioeconómicas.

Otra deficiencia notable del ejercicio de la planificación municipal es la falta de enfoques de desarrollo para guiar tanto la elaboración del plan como su implementación. Los documentos plan y la forma como las administraciones municipales los asimilan muestran carencias en definiciones sobre el tipo de desarrollo pretendido y esto lleva a que finalmente el plan de acción se relegue a algunos ejercicios de priorización de obras dirigidas a atender, con limitados recursos financieros, un amplio rango de necesidades básicas, sin una perspectiva estratégica y de largo plazo. De esa manera no es posible actuar eficaz y eficientemente sobre los factores estructurales para el desarrollo municipal sustentable[2]. En la explicación de la inoperancia de los planes de ordenamiento municipal se conjugan una serie de factores que es necesario revisar individualmente una serie de factores que es necesario revisar individualmente y mirarlos a la vez de manera interrelacionada porque son parte constitutiva de un sistema de planeación, que normativamente esta delineado, pero que en la práctica no funciona como tal. Esos elementos del sistema de planificación se refieren a la manera como se está abordando el sujeto planificado, a las metodologías de planificación, a los contenidos de las metodologías, a las habilidades de los planificadores, a los consultores, y a las instancias y autoridades del sistema de planificación.

El municipio como organización territorial físico – espacial, socioeconómica y política institucional no es un recipiente pasivo de disposiciones sobre las zonificación del territorio. Estas deberían ser un medio y no un fin en si mismas; es necesario entender el ordenamiento territorial en función del desarrollo socioeconómico, descentralización y la sostenibilidad ambiental. Las concepciones avanzadas de la planificación para el desarrollo territorial no se limitan al tema de la localización para el desarrollo territorial no se limitan al tema de localización y uso del suelo, ahora dirigen la atención principalmente hacia la creación de condiciones para el desarrollo “endógeno”.

Según lo anterior, se subraya la necesidad de rediseñar los métodos de planificación para orientarlos hacia la identificación de acciones que permitan despertar y movilizar los potenciales para el desarrollo territorial. Esto significa utilizar enfoques de desarrollo que lleven a los actores e instituciones locales no solo a expresar sus necesidades y deficiencias municipales, sino principalmente a reconocer, valorar y movilizar sus capacidades de autodesarrollo y de construcción de iniciativas colectivas y de organizaciones alrededor de visiones de desarrollo compartidas y transformadoras.

Es recomendable pensar la planificación del ordenamiento territorial desde los enfoques del desarrollo territorial y en consecuencia el desarrollo necesita ser entendido como una construcción socioeconómica y cultura, donde las infraestructuras, equipamientos, servicios, zonificación espacial son importantes, pero teniendo en cuenta que ellas por si solas no crean desarrollo. Para el efecto la planificación territorial que tradicionalmente se práctica en Honduras deberá ser repensada en términos de los componente técnicos y de procesos sociopolíticos de desarrollo territorial dirigidos a crear capacidades de desarrollo local endógeno. En resumen podemos establecer que en el país existen los siguientes elementos de planificación territorial a nivel regional y municipal:

· 296 Planes Estratégicos de Desarrollo Municipal
· 74 Planes Municipales de Ordenamiento Territorial
· 78 Planes Municipales de Gestión de Riesgos
· 62 Municipios con PMOT y PMGR integrados
· 5 Planes Regionales de Ordenamiento Territorial a nivel de Mancomunidad

El rediseño de la planificación y cada elemento del sistema de planificación se realizarán con relación al componente técnico y de procesos. Desde el punto de vista técnico consiste en disponer de talento humano formado idóneamente en la planificación del desarrollo territorial, en cada realidad territorial, en utilizar conceptos y enfoques de desarrollo apropiados y ajustados a cada realidad territorial local. También comprende la identificación y procesamiento de la información para constituirla en nuevo conocimiento y en insumo clave para orientar una toma de decisiones estratégicas; así será posible proveer actuar sobre los asuntos fundamentales y suministrar los criterios técnicos para que cada integrante de las instancias sociopolíticas de la planeación desempeñe su rol con la mejor ilustración posible. El componente de proceso de construcción socio política para el auto desarrollo local, diseñado técnicamente, tendrá como propósito incorporar durante la elaboración del plan los elementos humanos, de organización social, institucional y política indispensables para que los actores se empoderen y activen sus capacidades para liderar, corresponsabilizarse y autogestionar su desarrollo presente y futuro.

Siguiendo en línea del componente de proceso sociopolítico, es necesario que la planificación del desarrollo municipal se articule claramente con cada nuevo período de gobierno, abriendo espacios para que el nuevo gobernante impulse su proyecto político de gobierno, dentro de un proceso de planificación estratégica de largo plazo que evite que cada gobernante inicie de cero y cambie totalmente su equipo de gobierno. Además, es recomendable que cada gobernante se comprometa con su respectivo proyecto político, de manera que su gestión contribuya claramente a la construcción de la visión compartida de desarrollo, rindiendo cuentas ante la ciudadanía por tales ejecutorias.

La transformación para el desarrollo territorial y la creación de condiciones de sustentabilidad se logran con acciones perseverantes de largo plazo, por lo tanto se necesita la continuidad y actualización, cuando se requiere, de las políticas y estrategias; cuidado que estén dirigidas hacia la construcción de la visión compartida de desarrollo. Para esto es necesario el liderazgo y comprimíos políticos, la participación y vigilancia de la comunidad en general, el uso de un sistema de evaluación y seguimiento de resultados de la planeación y gestión del desarrollo territorial, la consolidación de une quipo técnico de gobierno, con la habilidades requeridas para gestionar el desarrollo de manera permanente y construirle viabilidad al plan.

Por otra parte, se observa que existe preocupación por los impactos en el desarrollo territorial y ordenamiento territorial de modelo productivos en regiones donde predominan los enclaves económicos[3]. Este tipo de modelo de industrialización, tipo maquilas, o agroindustrias (como puede suceder con la palma de aceite y la caña de azúcar, entre otros productos) necesita acompañarse con políticas y estrategias de desarrollo territorial endógeno, que provean, entre otros aspectos, un entorno territorial que favorezca la creación de cadenas de valor empresa – territorio y permitan que el crecimiento económico se transforme en generador de empleos locales adecuados y bien remunerados. Es necesario además, posibilitar la generación de valor agregado, la retención y reinversión local de los excedentes, una relación armónica de la actividad económica con el medio natural y el mejoramiento continúa de la calidad de vida. En otras palabras, es importante que las políticas, planes y estrategias de desarrollo territorial se dirijan al lograr el “desenclave” de dichas economías[4].

En base a lo citado en los párrafos anteriores se ha logrado identificar dos grandes vacios instrumentales e institucionales:

Primero: La necesidad de crear una “única” plataforma de planificación territorial que permita delinear a través de ordenamiento, gestión y desarrollo los niveles territoriales (nacional, regional, departamental y municipal), partiendo de la elaboración de una “normativa única” debidamente instrumentada, validada y sociabilizada que permita romper la monotonía que ha desvirtuado, desacreditado y minimizado el impacto de la planificación para el crecimiento social y económico, el equilibrio de los recursos naturales y sobre todo el fomento de una “identidad territorial”.

Segundo: La falta de una estructura “institucional” intermedia que mejore los niveles de coordinación y gestión territorial, siendo el ente articulador de los sistemas y modelos de planificación territorial, entre el nivel central y municipal, que sea la co-responsable técnica de la implementación y seguimiento de los nuevos enfoques y modelos de planificación territorial.
En búsqueda de establecer una plataforma conceptual e institucional, la Secretaria de Gobernación y Justicia (SGJ) y la Dirección General de Ordenamiento Territorial (DGOT) ha venido realizando diferentes acciones de coordinación intra e inter institucional para promover un modelo unificado de planificación y la creación de una estructura institucional intermedia.

Iniciando este esfuerzo en forma estructurado con el desarrollo del taller de “Análisis y Unificación de Criterios Metodológicos para la Planificación Municipal”, realizado entre el 9 y 11 de julio, 2008, motivado por la Dirección General de Ordenamiento Territorial (DGOT), donde participaron, cuyo objetivo principal fue “Analizar y unificar criterios metodológicos de la planificación estratégica y territorial que nos lleve a promocionar y apoyar un solo instrumento de planificación o definir estrategias de aplicación de los mismos, pero que facilite y simplifique la gestión administrativa municipal y por ende el desarrollo de los pueblos”.

Como principal producto del taller se definió la necesidad de realizar una “consultoría”, realizada entre los meses de Agosto y Septiembre por el consultor internacional D.Sc. Marvin Melgar Ceballos. Consultoría que permitiera establecer la situación actual de la planificación territorial a nivel municipal, proponer una normativa unificada de planificación territorial a nivel municipal y regional, así como establecer los pasos metodológicos subsiguientes que permitieran definir la ruta de seguimiento para superar las limitaciones encontradas en los modelos, enfoques y sistemas de planificación territorial.

Entre los principales hallazgos de la consultoría se encuentran:
  • La estructura “metodológica” posee un “índice de similitud” es de 0.71 (71.0 %) ó “nivel alto”, lo cual coincide con la apreciación de funcionarios y técnicos municipales a establecer que se siguen los mismos procesos participativos, con similares metodologías, concluyendo en diferentes documentos;
  • En cuanto a los “enfoques metodológicos” existen una multiplicidad en los planteamiento, teniendo un “índice de similitud” de 0.51 (51.0 %) o “nivel medio” que permite referir su utilización (a veces sobre utilización) pero poco concertada, tal como indican la apreciación de funcionarios y técnicos municipales;
  • La evaluación sobre los componentes operativos establecen que los modelos presentan un “índice de similitud” de 0.67 (67 %) ó “nivel medio”, muy cercano al “nivel alto”, la revisión de documentos y validación de campo ha permitido establecer que existe una percepción por parte de funcionarios y técnicos municipales que existen acciones operativas muy similares en todos los procesos de planificación.
  • En la variable general que evalúa la composición y productos (físicos) existe un “índice de similitud” 0.84 (84.05) ó “nivel alto”.
  • Los modelos metodológicos evaluados presentan un marco legal dispar, los modelos basados en los “Planes de Ordenamiento Territorial” posen un mayor basamento debido a la Ley 180 – 2003 y su respectivo Reglamente Acuerdo 25 – 2004.
  • Los modelos metodológicos propuestos y utilizados son adecuados dentro del contexto actual, se logra cumplir con los objetivos y metas, pero con poca coherencia en la ejecución y obtención de resultados.
  • Existe hasta un 70 % de congruencia entre los métodos denominados de “DIAGNOSTICO” de los diferentes, siendo la etapa donde mas recursos logísticos, humanos y financieros se invierten, basados en los modelos de “planificación exhaustiva” impulsados en la década de los 60´s (Siglo XX), que aun persisten en nuestra concepción técnica – operativa de lo que !debiera ser planificación!.
  • Las autoridades (Alcaldes y Vice – alcaldes), funcionarios y técnicos municipales, aducen que existen procesos de participación… pero no de empoderamiento, concertación y la creación de una plataforma que permitiera la sostenibilidad del proceso de planificación (estratégica, ordenamiento y/o gestión de riesgos).
  • En ninguno de los modelos evaluados existe una “verdadera” estrategia de “comunicación social” que incentive a los actores territoriales participar pro-activamente en el proceso de elaboración y ejecución.
  • No existe una correlación sobre la propuesta de una “visión” de desarrollo nacional, regional, departamental y/o municipal lo que no permite una plataforma integral de desarrollo.
  • La elaboración de los planes (estratégicos, ordenamiento y gestión de riesgo) se orientan más hacia el cumplimiento del proceso (en forma directa o consultoría) que sus sostenibilidad, los funcionarios y técnicos municipales argumentan que posterior a su elaboración y entrega no existe un seguimiento continuo y claro que permita su aplicabilidad.
  • Al no existir estructura intermedias, tales como “Delegaciones Técnicas Regionales, Consejos Departamentales, Redes Regionales”, asociado a la debilidad de las “Mancomunidades de Municipios” no permite maximizar los potenciales de sinergia de los diferentes planes municipales (y regionales).
  • La mayoría de los proceso de planificación territorial (en sus diferentes modelos) culminan con la creación de “carteras de proyectos”, pero no plantean de donde provendrán los recursos para su ejecución (fuera del contexto de la asignación hacia los municipios y fondos de la ERP).
  • La mayoría de la cartera de proyectos presentadas por los diversos modelos de planificación territorial se circunscriben a necesidades de infraestructura vial y de servicios (agua, electricidad, salud, educación), no se consideran (en muy pocas ocasiones) la potencialización de “sectores de desarrollo” y la creación de proyectos socio-productivos a mediano y largo plazo, orientados por una perspectiva de desarrollo integral, basa en la gestión y desarrollo territorial.
  • Ninguno de los modelos actuales fomentan la creación de estructuras sociales e institucionales que promuevan el “Desarrollo Económico Local” (DEL), basado en la “Ventajas Comparativa y Competitivas” del territorial (Municipal y Regional).
  • No existen métodos y acciones (en ninguno de los modelos) que permita crear procesos de empoderamiento social y sobre todo de identidad territorial, lo que limita en tiempo y espacio las propuestas surgidas de los modelos de planificación.
  • Al concentrarse las acciones en la obtención de productos (documentos) y procesos !participativos!, ninguna de ellos considera la necesidad de una re-estructura de la institución rectora de los modelos de planificación. Dentro del contexto municipal ellas (según resultados de entrevistas) se enfrentan a las siguientes preguntas: Quien es el cargado?, Como haremos la ejecución?, Para que sirve realmente? De donde saldrá el dinero para la ejecución de los proyectos?. (Una falta de vinculación entre el modelo metodológico y la institución que lo ejecutara)
  • Existe problemas “endógenos” dentro de la estructuras municipales, la movilidad de técnicos es alta, falta de capacitación, equipamiento débil (o nulo), poca desconcentración y nula descentralización, mal manejo del marco legal de “autonomía municipal”.
  • Los modelos metodológicos propuestos por los términos de referencia “no” poseen varias lagunas o vacios que no permiten la maximización de los potenciales naturales de cada uno de los procesos.
  • Sobre-dimensión de los métodos o sistemas de captura de información, pero débil referencia y contenido de los sistemas de procesamiento y presentación de resultados.
  • Sistemas de identificación y priorización de proyectos (cartera de proyectos) basada(en un 80 %) en requerimientos y necesidades de infraestructura, denotando sistemas “clásicos” de vinculación social, donde los parámetros técnicos establecidos por los resultados del “Diagnostico” son dejados a un lado o simplemente NO tomados en cuenta.
  • Los escenarios producto del “diagnostico” (proceso presente en los modelos metodológicos) no forman parte de la concepción teórica – participativa – operativa para el planteamiento de la “visión de desarrollo territorial” dando como producto visiones fundamentadas en buenas voluntades pero no en elementos que permitirían orientar el desarrollo territorial (municipal y regional) en forma mas coherente.
  • Los modelos metodológicos proponen dos tipos de enfoques: los primeros se encuentran presentes en casi todos los modelos y planes; los segundos cambian de acuerdo a la “propuestas participativas”, pero solo se presentan enunciados y no articulados al diagnostico, aspectos prospectivos y proyectos;
  • Existe ausencias (vacios) de enfoques metodológicos que promuevan el desarrollo económico, cohesión social y maximización de los potenciales territoriales.
  • No existe (en ninguno de los modelos –TDR- y en los planes evaluados) el sistema vinculativo entre habitantes – territorio, lo que redunda en Planes (de todos tipos) elaborados y no ejecutados (o parcialmente).
  • En la mayoría de los modelos no “identifican” las fuentes de financiamiento o se identifican en forma parcial concentrado las propuestas en recursos del gobierno central (Estado) y priorizando proyectos de infraestructura, NO se crean o establecen aspectos de AUDITORIA SOCIAL que permitieran la verificación de los acuerdos sociales e institucionales reflejados en la cartera de proyectos.
  • Todos los modelos se enfocan en los “productos” y no en el proceso, existiendo grandes vacios en el empoderamiento de los planes, limitando su ejecución.
  • Los productos no son vinculados como una plataforma política, lo que desincentiva la participación de los actores “políticos” (alcaldes, miembros de la corporación municipal, lideres comunitarios).
  • No existen versiones de sociabilización o populares que permitan su difusión dentro los actores del territorio, aun las mismas municipalidades no cuenta con copias impresas (a veces ni digitales) de los productos[5]

La utilidad e implementación de los planes depende del funcionamiento total del sistema de planeamiento y esto exige:

  • Liderazgo, voluntad política y compromiso de los gobernantes y sus equipos técnicos.
  • El uso conceptos y metodologías apropiadas, ajustándoles y dándoles los contenidos que correspondan a las particularidades de cada entidad territorial.
  • Capacidad técnica y formación en planificación de los funcionarios gubernamentales.
  • Capacidad técnica y formación actualizada en planificación y gestión del desarrollo territorial de los consultores.
  • Manejo y procesamiento adecuado de los “datos” para transformarlos en información y conocimiento que facilite la toma de decisiones.
  • Participación activa y permanente de las autoridades e instancias formales de planeación: Alcalde, Regidores, Consejos de Planeación, etc.
  • Capacidad y organización institucional municipal pública, privada y social.
  • Capacidad institucional gubernamental en las municipalidades y estructuras intermedias departamentales y regionales.
  • Articulación con los niveles departamentales y nacionales.
  • Sistemas de información para la planificación.
  • Articulación entre los diversos planes y políticas de desarrollo que inciden en el municipio.
  • Establecer líneas de base sobre las condiciones de desarrollo para medir evolución.
  • Sistemas de seguimiento y evaluación.



Planificar y además gestionar el desarrollo territorial debe ser la nueva perspectiva de la planificación en Honduras, que promueva la Secretaria de Gobernación y Justicia (SGJ):

  • Al entender por gestión la acción dirigida a construirle viabilidad sociopolítica e institucional a la planificación, es decir ala estrategias, programas y proyectos que permiten alcanzar la visión de desarrollo, se podrá percibir la importancia de definir acciones apropiadas para tal fin.
  • El ejercicio de la planificación para el desarrollo territorial, para que logre contribuir efectivamente en la creación de condiciones locales para el autodesarrollo, debería incluir la gestión participativa en todas las faces del proceso de planificación.
  • Gestión y facilitar que debe estar rigurosamente planificada con el fin de construir progresivamente institucionalidad local propia, autorresponsabilidad, con metodologías para aprender – haciendo.
  • Gestión participativa para fortalecer capacidades de organización institucional y capacidades de liderazgo. La construcción de capacidades organizativas se dirigirá hacia la creación y/o fortalecimiento de las habilidades analíticas y gerenciales (pensamiento y acción estratégico), de coordinación, que son esenciales para decir e implementar acciones estratégicas.
  • La construcción de capacidad puede ser entendida como un medio que permite a las instituciones la realización de actividades especificas para cumplir destacadamente la misión de la institución.

Bibliografia

1] Base conceptual tomada de los informes: 1) Hernando Gonzales / PROADES / ATI / SGJ / 2008; 2) Marvin Melgar / PBPR / DGOT / SGJ / 2008.
[2] Base conceptual tomada de los informes: 1) Hernando Gonzales / PROADES / ATI / SGJ / 2008; 2) Marvin Melgar / PBPR / DGOT / SGJ / 2008.
[3] El concepto de enclave se refiere a una actividad encapsulada, cerrada sobre si misma, que tiene relaciones más fuertes y significativas hacia el exterior, que hacia la sociedad en la cual esta situada. Las empresas extranjeras en una economía de enclave se caracterizan por un elevadísimo coeficiente de importaciones. Prácticamente todo el equipo, las maquinarias, los repuestos, los insumos necesarios para el funcionamiento de las compañías, es importado desde el país de donde proviene la empresa. El mismo ocurre con el personal directivo, con los técnicos y los operarios calificados. Solamente el personal de campo es local: se trata principalmente de fuerza de trabajo no calificada. (Tomado de: La economía de enclave en la Costa Atlántica de Nicaragua / Modesto Muller / modestotmuller@yahoo.com).
[4] Base conceptual tomada de los informes: 1) Hernando Gonzales / PROADES / ATI / SGJ / 2008; 2) Marvin Melgar / PBPR / DGOT / SGJ / 2008.
[5] Base conceptual tomada de los informes: 1) Hernando Gonzales / PROADES / ATI / SGJ / 2008; 2) Marvin Melgar / PBPR / DGOT / SGJ / 2008.

sábado 18 de octubre de 2008

Hoy empezamos una nueva vida



Autor: Gobierno de Guatemala / 26-08-2008
Pais: Guatemala
Link: http://www.guatemala.gob.gt/noticia.php?codigo=1117&tipo=1Fuente: Gobierno de Guatemala

Un mes después de las fuertes lluvias que destruyeron varias viviendas y pusieron en riesgo a miles de personas en los asentamientos de Villalobos, se realizó el segundo traslado de personas, desde el albergue donde fueron atendidas, hasta un lugar seguro.El Gobierno de Guatemala les entregó terrenos en el sitio conocido como Los Pinos, en el kilómetro 38, jurisdicción de Palín, Escuintla. Desde las primeras horas del domingo, 84 familias empezaron a cargar sus pocas pertenencias en los camiones que las diferentes instituciones del Ejecutivo pusieron a disposición. La partida desde el albergue era llena de incertidumbre: las familias habían recibido, una noche antes, la notificación de los nuevos terrenos que les eran otorgados y se dirigían hacia ellos sin conocerlos.La situación en el albergue ya no se aguanta; a pesar de que hemos recibido ayuda, empiezan a surgir problemas entre las personas que estábamos allí porque uno está acostumbrado a vivir en un pedacito, pero sólo con su familia explica uno de los beneficiados. Las familias fueron trasladadas hasta su nuevo hogar, enclavado en medio de extensas áreas verdes y con la imponente vista del Volcán de Agua. El terreno está siendo urbanizado para que en breve cuente con todos sus servicios básicos y las calles están siendo adoquinadas. Cada terreno tiene una extensión de 7x15 metros.Miguel Ángel Vásquez, con la emoción pintada en sus ojos, no daba crédito a lo que miraba. Es mucho más de lo que esperábamos, es un lugar bonito, hoy empezamos una nueva vida explica. El día de la tragedia él estaba trabajando cuando le informaron que su esposa y sus cuatro hijos habían sido trasladados a un albergue porque su casa estaba destruida. Su esposa Elba asegura, mientras las lágrimas de felicidad le nublan los ojos: no podíamos dormir tranquilos cada vez que llovía porque sentíamos que una peña se nos venía encima; aquí está algo retirado, pero la parada del bus nos queda muy cerca y vale la pena. Recibir este terreno es lo mejor que nos ha pasado en la vida.

Pérdidas en agricultura alcanzan más de Q51 millones en seis departamentos

Autor: Diario de Centro América / 06-08-2008
Pais: Guatemala
Link: http://www.dca.gob.gt/nacion_pagina_3.html#1Fuente: Diario de Centro América

Seis son los departamentos del territorio nacional afectados por las fuertes lluvias, y Q50 millones las pérdidas que reportan las autoridades de las diferentes coordinadoras departamentales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).El detalle indica que Zacapa es el departamento más afectado, pues en el mismo se reportan pérdidas que superan los Q23 millones, mientras en Petén las autoridades cuantifican daños por más de Q9 millones.El Quiché con más de Q8 millones, Izabal con Q5 millones, Alta Verapaz con Q2 millones y Huehuetenango con casi Q2 millones son los otros departamentos en los que las lluvias han hecho estragos.Los productos más afectados son el frijol, maíz, arroz, plátano, chile, café, limón papa, confirmaron autoridades de la cartera del agro, quienes también detallaron que son alrededor de 5,733 familias las afectadas, a las cuales se les brinda apoyo, consistente en asistencia alimentaria y apoyo técnico para la recuperación de algunos de los cultivos.Mientras tanto, continúa la alerta agrícola decretada el pasado 30 de mayo, la cual consiste en monitorear las condiciones climáticas para prevenir a las coordinadoras departamentales y a productores agropecuarios. La alerta incluye medidas para disminuir los impactos en la producción agrícola.Dirigentes de las organizaciones campesinas aseguran que la ayuda del Gobierno no llega a las comunidades más afectadas, muestra de ello es que los fertilizantes solo han llegado a un grupo, asegura César Bol, dirigente de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (Conic).

Médicos cubanos atienden a evacuados por desastres en Guatemala

Guatemala, (PL) Médicos y epidemiólogos cubanos atienden hoy a miles de personas refugiadas en albergues temporales en el oriente guatemalteco, donde las lluvias y deslizamientos de tierra obligaron al gobierno a decretar el estado de calamidad.
Los cooperantes llegaron el fin de semana a la zona de desastre para brindar asistencia a las familias del municipio de La Unión evacuadas de sus hogares luego de varios aludes que dejaron 12 muertos y cerraron el acceso a la localidad.
“La situación epidemiológica está bajo control. Se ha logrado evitar la aparición de brotes de enfermedades transmisibles o la intoxicación por alimentos”, informó a Prensa Latina el vicecoordinador de la Brigada Médica, Leonel Valdés.
Los galenos y especialistas en vectores están atendiendo a la población ubicada en seis albergues en los departamentos de Zacapa y Chiquimula.
Además de la asistencia médica se realizan audiencias sanitarias y charlas educativas para evitar padecimientos por mal manejo de alimentos o de transmisión hídrica, señaló, por su parte, la doctora Laura Cartelle, jefa del equipo.
Hasta ahora los principales problemas detectados son algunas infecciones de la piel, dijo la especialista en Medicina General Integral, aunque también se atienden a embarazadas o personas con hipertensión, diabetes o enfermedades respiratorias.
La Brigada Médica Cubana, que llegó a la zona a solicitud de las autoridades de salud, manifestó su disposición de mantenerse allí mientras dure la emergencia.
Un total de 25 municipios de seis departamentos se encuentran bajo el estado de calamidad debido a las precipitaciones, aludes e inundaciones de los últimos días.
De acuerdo con las autoridades, la medida se extenderá hasta finales de agosto y busca garantizar la vida humana, la integridad de la población afectada y su seguridad.
ln/car
PL-25

Nueva jardinización en bulevar Vista Hermosa.

http://blog.muniguate.com/
El columpio y PUM
MuniGuate.Com / Ciudad de Guatemala, 19 de octubre de 2008
Yo hoy agradezco a Tu Muni por dos cosas
Por Danilo Parrinello publicada en elPeriódico


Ciudad de Guatemala, 15 de octubre de 2008/ Todos los días del año, los periódicos del país están llenos de malas noticias; cada día se descubren cadáveres con señales de tortura, se conocen casos de narcotráfico, la delincuencia está desatada, la corrupción cabalga sin freno hay casos escandalosos en los sectores tanto público como privado, las noticias de la crisis económica no paran, la sociedad está harta de esas primeras planas. Y al leer las páginas de opinión se hace patente el enojo que el guatemalteco siente y que se manifiesta a través de editoriales y columnas; parece que no hay buenas noticias que reportar y que nadie hace algo positivo en nuestra Guatemala como para comentarlo.
Los guatemaltecos somos buenos para criticar y malos para reconocer lo bueno. Yo hoy agradezco a “Tu Muni” por dos cosas positivas. Una es la descontaminación visual que se logró en el columpio de la zona 15, o sea el tramo del bulevar que une el Campo de Marte y Vista Hermosa. Si usted no ha pasado por allí, se lo recomiendo, es refrescante, sus sentidos se lo agradecerán, es el único momento de paz visual que goza el automovilista que transita por el sector. Por fin retiraron los odiosos rótulos de toda dimensión y color, que estaban instalados allí, y que en frenética competencia para anunciar cualquier babosada, ofendían la vista de los transeúntes, peor aún socavaron el terreno volviéndolo un área de peligro que puede colapsar causando una desgracia. ¡Bravo!, desaparecieron y ahora se goza de un pedazo de bosque en el que se disfruta de todos los matices del verde, que por unos instantes nos ponen en paz y armonía con la naturaleza, a pesar de estar dentro de la ciudad. Otra buen noticia, “Tu Muni” ha anunciado que al fin, también desaparecerá el anárquico laberinto de postes de cemento, hierro y madera que atestan las banquetas de la ciudad y que en algunas partes no sólo afean el ornato sino obstaculizan el poder caminar por ellas.

Los horribles postes de todo tamaño, circunferencia y color que las empresas de televisión por cable y telefonía han colocado a diestra y siniestra, serán sustituidos por el Poste Único Municipal (PUM). Ya es notoria la diferencia en el sector que se han instalado, 20 calle de la zona 10, se aprecian las banquetas libres de estorbo y empieza ha haber armonía y orden. Alcalde Arzú, por favor, implántelo en toda la ciudad. Amén. . Consulte esta columna de opinión en el sitio de elperiodico.com.gt

FALTA DE COMUDES EN 85 MUNICIPIOS JUSTIFICÓ CAMBIO EN NORMAS DE EJECUCIÓN

http://www.guatemala.gob.g/
10 de Octubre de 2008

Según la Cartera del Tesoro, de no exisir un Comude, hay un vacío legal que debe ser subsanado por el Consejo Departamental.


La inexistencia de Consejos Municipales de Desarrollo (Comudes) en varios municipios de18 departamentos del país es la razón por la que el Ministerio de Finanzas propuso que, en 2009, la reprogramación de obras sea autorizada por los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes).
Es decir, se suprimiría la “previa autorización por escrito de los Cocodes y Comudes”, como lo estipula el artículo 19 de la Ley de Presupuesto 2008. La propuesta, contenida en el Proyecto de Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado 2009 y entregada al Congreso de la República, implica que la aprobación de reprogramaciones de obras recaería en todos los miembros del Codede, representados por varios sectores gubernamentales y de la sociedad civil (ver artículo 9 de la Ley de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural).
Con la propuesta se pretende salvar el vacío legal en 85 municipios (de un total de 333), donde se reporta que no está integrado un Comude.La Ley de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural (Decreto 11-2002), en su artículo 12, establece que los Comudes deben promover el funcionamiento de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes) en su municipio.
Cada Comude además debe proponer a la Corporación Municipal la asignación de recursos de preinversión y de inversión pública en su municipio, según las necesidades de cada Cocode y la disponibilidad de fondos. Si no existe un Comude, hay un vacío legal que debe ser subsanado por el Consejo Departamental.
Hasta diciembre del año pasado, sólo en 12 (de 22) departamentos del país el 75% o un mayor porcentaje de los municipios tenía un Consejo Municipal de Desarrollo integrado.
El censo de los Comudes fue proporcionado por la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia, con datos disponibles a diciembre de 2007. De acuerdo con esta entidad, los datos para 2008 todavía están siendo recopilados. Las cifras del año pasado muestran que Petén y Sacatepéquez son los departamentos más afectados por la ausencia de Comudes. Sólo 4 de los 12 municipios de Petén los tienen. En Sacatepéquez, sólo 5 de 16 municipios los han integrado.
Hasta hace diez meses, sólo cuatro departamentos en todo el país tenían 100% de cobertura, es decir, un Comude por cada uno de sus municipios: Izabal, Escuintla, Totonicapán, y Retalhuleu. Cada Consejo Municipal de Desarrollo debe estar integrado por el alcalde municipal (coordinador), los síndicos y concejales designados por la corporación municipal, un máximo de 20 miembros y representantes de los Consejos Comunitarios de Desarrollo, representantes de las entidades públicas presentes en el municipio, y representantes de entidades civiles convocadas.
Cada alcalde, por ser también miembro del Consejo Departamental de Desarrollo, y en nombre del mismo, debe informar al Comude (que coordina) cómo se han invertido los fondos públicos en su municipio. También debe trasladar al Consejo Departamental de Desarrollo cualquier solicitud de obras, o de su reprogramación, que salga del Comude que coordina y de los Cocodes representados en ese Comude. Si estos dos últimos no están conformados, se crea un vacío de información desde las comunidades hacia el municipio, y las decisiones recaen en los alcaldes, quienes sí tienen voz y voto dentro del Consejo Departamental de Desarrollo.

viernes 26 de septiembre de 2008

Ministerio de Planificación del Desarrollo de Bolivia / Viceministerio de Panificación Territorial y Medio Ambiente



El nuevo escenario político y social que se ha generado en nuestro país a partir de la imperiosa e irrevocable necesidad de convocatoria a una Asamblea Constituyente, implica la revisión y el análisis del nuevo rol del ordenamiento territorial y la planificación del desarrollo sostenible y/o la lucha contra la pobreza al interior de este ámbito.

De ahí que el Ministerio de Desarrollo Sostenible a través del Viceministerio de Planificación y Ordenamiento Territorial debe asumir la responsabilidad de diseñar políticas públicas territoriales que permitan la generación de procesos ordenamiento territorial y de planificación que puedan ser insertados dentro de los escenarios que emanen del marco normativo de la nueva Constitución Política del Estado.
El ejemplo de proyecto que se pretende presentar en el III Taller Regional de FAO “Ordenamiento Territorial y Desarrollo Rural” a involucrado a todos los municipio con la participación de toda la población tomando en cuenta su estructura social y cultural sus organizaciones incorporando el tema de lo indígena en TCOs, a considerado y cuenta con la decisión política de los Gobiernos Municipales y esta avalado por el Concejo Departamental y esta validado por la sociedad civil y las organizaciones que la representan estas conocen los alcances del PDOT y además participaron activamente para cumplir todas las recomendaciones tanto en el Plan de Uso del Suelo, como en el Plan de Ocupación del Territorio.
Los Planes Municipales de Ordenamiento Territorial Departamental y de los municipios participantes, en el Departamento de Tarija pretenden cubrir un vacío en la nueva visión de la problemática de sus regiones, en la cual la planificación territorial da la base para la gestión del desarrollo tomando en cuenta los ejes productivos centrales, en base a la formulación del ordenamiento territorial, de manera que los resultados se han articulado a los Planes de Desarrollo Departamentales y Municipal (PDDEs PDMs).

El proyecto se concentra en las siguientes áreas estratégicas: El fortalecimiento de las capacidades de Planificación y Ordenamiento Territorial, para orientar la inversión publica, informar e impulsar procesos de planificación de ordenamiento territorial e inversión pública articulados, participativos y que tengan real impacto sobre los problemática departamental y municipal.

El Ordenamiento Territorial es pues un proceso decisivo para el fortalecimiento del conjunto de políticas orientadas a la descentralización del Estado.
La organización del territorio permite además una orientación del aprovechamiento de las oportunidades, ventajas comparativas y ventajas potencialmente competitivas en los diferentes niveles político administrativos
Estos procesos en la formulación de este PDOT han capacitado y transferido capacidades y se ha caracterizado por integrar cuatro tipos de actividades:

Diagnostico institucional sobre la problemática departamental y municipal, que incluye análisis de sectores y entes territoriales, para la planificación territorial

Análisis de experiencias y casos exitosos de planificación territorial para mitigar los efectos de las naturales y sociales a las que está expuesta la población.

La transferencia de informaciones la generación de capacidades y el aprendizaje de la utilización práctica de instrumentos de planificación territorial e inversión pública productivas especialmente diseñadas para el departamento en su conjunto y la implementación en cada de los municipios.

El apoyo técnico específico la institucionalización de las Unidades Municipales de Planificación, Desarrollo Productivo y Ordenamiento Territorial en el nivel departamental y municipal permitirán la continuidad del proceso de ordenamiento territorial.

En la Formulación del Plan Departamental de Ordenamiento Territorial en el Departamento de Tarija, se reveló toda la información sobre la base de los aspectos físico-territoriales, socioeconómicos, análisis de cuencas, elementos productivos e institucionales. Tomando en cuenta las siguientes etapas:

El relevamiento de información biofísica, socioeconómica, cultural y político institucional.
La identificación de las potencialidades y problemáticas regionales.
La definición de políticas que permitan consolidar el proceso de desarrollo sostenible.
La incorporación y formulación de proyectos de inversión para el desarrollo, Orientando las inversiones en el mediano y corto plazo de manera selectiva, integral, participativa, concurrente y/o mancomunadamente.
La articulación y complementación de los planes, programas y proyectos.
La gestión del financiamiento para programas y proyectos de impacto.


El Ministerio de Desarrollo Sostenible a través del Viceministerio de Planificación y de la Dirección General de Planificación y Ordenamiento Territorial, sobre la base de esta experiencia, tomando en cuenta estos antecedentes manifestados, pretende replicar en todos los departamentos del territorial nacional para consolidar el proceso de ordenamiento territorial.
Se esta previniendo la complementación de la Guía Metodológica para la Formulación de Planes Departamentales y Municipales de Ordenamiento Territorial tomando en cuenta los criterios nuevos y los aspectos referidos a ampliar las Guías y Complementarlas con esta experiencia.

También, el Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial deberá constituirse en un acompañante ineludible de los procesos de planificación.
El ordenamiento territorial debe ser complemento de las políticas de desarrollo económico para convertirse en un nuevo enfoque, un nuevo estilo de planificación, un nuevo sistema de valores, en la que la visión sectorial y económica del desarrollo, cede su paso a una visión integral, humanista y prospectiva, en la cual las políticas económicas incorporan los valores de sostenibilidad ambiental, equilibrio regional y bienestar social.

Además debe orientar la transformación las condiciones de retraso y pobreza de las áreas rurales, a través del mejoramiento de las condiciones de bienestar social y la elevación de la productividad de los pequeños productores rurales
El ejemplo de proyecto que nos permitimos presentar en el III Taller Regional de FAO “ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y COMPETITIVIDAD RURAL” a involucrado a todos los municipio con la participación de toda la población tomando en cuenta su estructura social y cultural sus organizaciones incorporando el tema de lo indígena en TCOs, a considerado y cuenta con la decisión política de los Gobiernos Municipales y esta avalado por el Concejo Departamental y esta validado por la sociedad civil y las organizaciones que la representan estas conocen los alcances del PDOT y además participaron activamente para cumplir todas las recomendaciones tanto en el Plan de Uso del Suelo, como en el Plan de Ocupación del Territorio.
Los Planes Municipales de Ordenamiento Territorial Departamental y de los municipios participantes, en el Departamento de Tarija pretenden cubrir un vacío en la nueva visión de la problemática de sus regiones, en la cual la planificación territorial da la base para la gestión del desarrollo tomando en cuenta los ejes productivos centrales, en base a la formulación del ordenamiento territorial, de manera que los resultados se han articulado a los Planes de Desarrollo Departamentales y Municipal (PDDEs PDMs).

El proyecto se concentra en las siguientes áreas estratégicas: El fortalecimiento de las capacidades de Planificación y Ordenamiento Territorial, para orientar la inversión publica, informar e impulsar procesos de planificación de ordenamiento territorial e inversión pública articulados, participativos y que tengan real impacto sobre los problemática departamental y municipal.

Estos procesos en la formulación de este PDOT han capacitado y transferido capacidades y se ha caracterizado por integrar cuatro tipos de actividades:

Diagnostico institucional sobre la problemática departamental y municipal, que incluye análisis de sectores y entes territoriales, para la planificación territorial

Análisis de experiencias y casos exitosos de planificación territorial para mitigar los efectos de las naturales y sociales a las que está expuesta la población.

La transferencia de informaciones la generación de capacidades y el aprendizaje de la utilización práctica de instrumentos de planificación territorial e inversión pública productivas especialmente diseñadas para el departamento en su conjunto y la implementación en cada de los municipios.

El apoyo técnico específico la institucionalización de las Unidades Municipales de Planificación, Desarrollo Productivo y Ordenamiento Territorial en el nivel departamental y municipal permitirán la continuidad del proceso de ordenamiento territorial.

En la Formulación del Plan Departamental de Ordenamiento Territorial en el Departamento de Tarija, se reveló toda la información sobre la base de los aspectos físico-territoriales, socioeconómicos, análisis de cuencas, elementos productivos e institucionales. Tomando en cuenta las siguientes etapas:

El relevamiento de información biofísica, socioeconómica, cultural y político institucional.
La identificación de las potencialidades y problemáticas regionales.
La definición de políticas que permitan consolidar el proceso de desarrollo sostenible.
La incorporación y formulación de proyectos de inversión para el desarrollo, Orientando las inversiones en el mediano y corto plazo de manera selectiva, integral, participativa, concurrente y/o mancomunadamente.
La articulación y complementación de los planes, programas y proyectos.
La gestión del financiamiento para programas y proyectos de impacto.


El Ministerio de Desarrollo Sostenible a través del Viceministerio de Planificación y de la Dirección General de Planificación y Ordenamiento Territorial, sobre la base de esta experiencia, tomando en cuenta estos antecedentes manifestados, pretende replicar en todos los departamentos del territorial nacional para consolidar el proceso de ordenamiento territorial.
Se esta previniendo la complementación de la Guía Metodológica para la Formulación de Planes Departamentales y Municipales de Ordenamiento Territorial tomando en cuenta los criterios nuevos y los aspectos referidos a ampliar las Guías y Complementarlas con esta experiencia.

Con el propósito de presentar la experiencia en el ámbito del Ordenamiento territorial y la competitividad rural nos permitimos presentar el Plan Departamental de Ordenamiento Territorial que abre el camino sobre lo que debe ser la planificación del desarrollo como un proceso social – territorial que compromete a la población en la construcción de su territorio, considerando tanto aspectos sociales, económicos, ambientales como político-institucionales.

Concebir el desarrollo desde el territorio, desde lo regional, sobre la base de sus potencialidades permitirá construir una nueva Tarija, mejor estructurada en sus distintos aspectos (espacial, económico, social y político), fortalecida social y territorialmente para aprovechar las ventajas de un mundo cada vez más globalizado.

La incorporación del enfoque territorial a la Visión de Desarrollo, resultado de las Mesas de Concertación, busca rebasar una aproximación coyuntural o de corto plazo a los problemas del departamento, y por el contrario pretende construir un proyecto de largo plazo basado en el conocimiento exhaustivo de sus recursos físico – naturales y de sus potencialidades territoriales.

Reconocer que el territorio es un factor esencial de desarrollo y de competitividad tanto a nivel internacional como regional es fundamental para hacer frente los retos del futuro. A nivel internacional, el territorio define la capacidad de atracción de una región en relación a los países y regiones del entorno, y a nivel regional, el territorio, influye directamente en el desarrollo de las actividades productivas, así como en los niveles de calidad de vida y bienestar de los ciudadanos.

El Ordenamiento Territorial como proceso estratégico de planificación del territorio pretende orientar sobre el mejor uso a los recursos del territorio, procurando un manejo sostenible de los mismos con el fin de reducir en forma progresiva los desequilibrios espaciales y acondicionar o adaptar el territorio a sus múltiples funciones, de integrar las distintas subregiones del departamento y a la identificación de la población con su territorio.

Sus objetivos son, lograr:

Un desarrollo socioeconómico bajo criterios de equidad social y territorial
Una mejor calidad de vida para sus habitantes
Una gestión responsable de los recursos naturales

Sus componentes principales son el Plan de Uso del Suelo y el Plan de Ocupación del Territorio, el mismo que se sustenta en la estructuración del territorio y sus centros poblados, el sistema de transportes y el desarrollo de actividades económicos.

INTRODUCCIÓN

La historia de Tarija como región, como territorio es una gran historia, llena de valores y acciones importantes. Es una historia que debe ser recuperada en su esencia para construir la Tarija del futuro.

Las características de su territorio como zona fronteriza, con socios importantes del MERCOSUR como Argentina y Paraguay, sumadas al enorme potencial de gas, le otorgan ventajas inigualables o únicas para promover un proceso de desarrollo sostenible que sea acelerado y balanceado social y territorialmente.

El Departamento de Tarija, a pesar del entorno país poco favorable, es en la actualidad una de las regiones más dinámicas de Bolivia, desde la década de los ochenta vive procesos de cambio acelerados asociados a diversos factores, entre lo cuales se encuentra el gas. Las crecientes expectativas que surgieron con los descubrimientos de nuevos recursos hidrocarburíferos están generando un crecimiento acelerado de sus ciudades, un incremento importante de sus actividades económicas y al mismo tiempo están produciendo una presión sustancial sobre los recursos naturales haciendo cada vez más compleja las relaciones e interacción entre estos elementos del territorio.

En este contexto, se hace urgente la necesidad de planificar e impulsar procesos de ordenamiento territorial que permitan por un lado aprovechar las grandes potencialidades territoriales con las que cuenta el departamento de Tarija, y por el otro prevenir, reducir o evitar nuevos problemas o efectos no deseados resultado de las transformaciones que esta viviendo la región.

De acuerdo a indicadores internacionales, Bolivia ocupa en materia de recursos naturales el lugar número 29 en el mundo y es uno de los 15 principales países mega-diversos. Tarija es unos de los departamentos que más aporta a este “ranking”. Sin embargo y pese a esta dotación generosa, el departamento no está aprovechando la variabilidad y diversidad que ofrecen estos recursos. Por otra parte, por ser un territorio pluri-ambiental y pluri-cultural, el departamento está mal integrado y socialmente fragmentado.

Asimismo, la migración hacia las principales ciudades se presenta como uno de los fenómenos más visibles del auge del gas y se supone que estos tienden a acrecentarse. Así es que, en el 2001 la ciudad de Tarija tenía una población de 135.000 habitantes, en diez años la misma será de 230.000 y en veinte años más de 350.000. Si bien la ciudad hasta el momento esta respondiendo a la dinámica de su crecimiento con la dotación de servicios básicos y otros, es necesario adoptar políticas de desarrollo urbano que ordenen este crecimiento y existan planes que prevean la infraestructura social y el equipamiento suficiente para atender a una población creciente. Esta situación es similar en otras ciudades como Yacuiba y Bermejo.

Estos aspectos y otros corroboran la necesidad de contar con un Plan Departamental de Ordenamiento Territorial que permita el aprovechamiento óptimo y sostenible del territorio y que favorezcan su integración como territorio pluri-ambiental y pluri-cultural, con un sistema de ciudades y centros poblados articulados, etc.

El Plan de Ordenamiento Territorial debe orientar la ocupación y organización del territorio a través de políticas claras como respuesta a los múltiples problemas que tiene ya el departamento de Tarija y prever potenciales problemas de una forma planificada y ordenada, permitiendo la implementación de propuestas de regionalización, jerarquización y funcionalidad de centros poblados y su planificación; la regulación del uso de los recursos naturales del territorio, de acuerdo a su aptitud y/o disponibilidad; racionalizar y equilibrar las inversiones de desarrollo en el territorio, de acuerdo a las potencialidades y al reconocimiento de que existen zonas con características propias, que requieren un tratamiento diferenciado.

Tarija y su ENTORNO

Ubicación en el Contexto Nacional y Regional
El Departamento de Tarija, ubicado al sur de Bolivia, limita al norte con el Departamento de Chuquisaca, al sur con la República Argentina, al este con la República del Paraguay y al oeste con los Departamentos de Chuquisaca y Potosí. Geográficamente se encuentra entre los paralelos 20°50’ y 22°50’ de latitud sur y los meridianos 62°15’ a 65°20’ de longitud oeste. Tiene una extensión territorial de 37.623 Km2, que representa 3,4% del territorio nacional. Mapa 1.1 Mapa base.

El Departamento de Tarija, ha sido y es un territorio de frontera y de transición entre culturas y países y su ocupación ha sido siempre conflictiva, el cual tiene que ver a su vez con lo andino y lo chaqueño, ambos con dinámicas particulares, compartidas a su vez por una interacción común.

Durante las últimas décadas, Tarija en el sur de Bolivia, el norte de la Argentina y el oeste de Paraguay están experimentando un proceso de integración en una sola macro-región, como un espacio bisagra entre los países del MERCOSUR y los de la Comunidad Andina. El proceso tiende a reforzarse por un patrón de vinculación histórica y sociocultural, expresado en procesos concretos como la migración, redes indígenas y ambientales. También están apareciendo problemáticas comunes, cuya solución va más allá de una simple acción entre países; problemáticas en temas como corredores de integración, el manejo de cuencas de ríos bi- y tri-nacionales, la integración económica y la globalización.

El nuevo patrón de integración tiene como un importante anexo los hidrocarburos, que da a Tarija condiciones particulares para encontrar su lugar en esta macro-región, planificar mejor su destino e impulsar un proceso de desarrollo y transformación del departamento basados en el uso sostenible de sus recursos, el aprovechamiento de sus ventajas comparativas dentro el marco del Ordenamiento Territorial.
El territorio de Tarija se divide en cuatro provincias fisiográficas y ecosistemas principales, bien marcados y muy variados. Mapa 1.2 Provincias Fisiográficas.

La Cordillera Oriental: una región de altas montañas, serranías y planicies interandinas, localmente fuertemente disectada, a una altura entre 2.500 y 4.000 metros sobre nivel del mar. Las condiciones agro-climáticas son desfavorables para sistemas agropecuarios productivos: los suelos son superficiales y pobres, el clima es frío y árido con solo 3 meses sin heladas y una precipitación media anual de solo 100-500 mm. El uso es generalmente para la ganadería extensiva de ovinos y camélidos y solo en algunas áreas existen condiciones para la agricultura. La escasa vegetación natural consiste de pastizales y matorrales alto-andinos xerofíticos, generalmente degradados.

El Valle Central: si bien corresponde a la estructura geológica de la Cordillera Oriental, esta es una región de serranías y colinas que rodean los valles de los ríos Guadalquivir, Tolomosa y Camacho. El valle se encuentra a una altura entre 1.750 y 2.100 metros sobre el nivel del mar. Muestra un clima templado semiárido con temperatura media mensual, entre 15-23ºC, una precipitación media anual entre 500-700 mm y un período libre de heladas de 6-7 meses; son condiciones agro-ecológicas favorables para la agricultura y horticultura intensiva. Sin embargo, sequías, irregularidad en las precipitaciones, granizadas, heladas tardías e inundaciones en los valles son importantes riesgos y vulnerabilidades que afecten el sector. La vegetación natural en el valle central ha sido removida mayormente, mientras la vegetación en las serranías consiste de matorrales andinos xerofíticos en diferentes etapas de degradación.

El Subandino: una región caracterizada por presentar una secuencia de serranías dispuestas en sentido norte-sur, intercaladas por valles relativamente estrechos. La región se encuentra a alturas entre 1.000 y 2.000 metros sobre el nivel del mar. Tiene un clima templado húmedo en el sur en la frontera con la Argentina, con una precipitación media anual de 1.200-2.000 mm; un clima templado semihúmedo con una precipitación de 800-1.000 mm en la parte central y un clima cálido-árido en el norte cerca la frontera con Chuquisaca, con 500-800 mm de precipitación. El potencial agropecuario de la región es limitado por la topografía de serranías y los valles estrechos. La vegetación comprende bosques, matorrales y pastizales, predominando el bosque de la selva Tucumano-Boliviana con un buen potencial forestal. En el norte, el bosque se va transformando en un bosque xerofítico del Chaco Serrano.

La Llanura Chaqueña: una región caracterizada por un piedemonte como una franja de transición entre las serranías vecinas del Subandino y las llanuras extensas del Chaco en el este. El Chaco tiene un clima semiárido en la parte occidental (con una precipitación media anual de 600-1.000 mm) que hacia el Este cambia a un clima árido con solo 300-400 mm de precipitación en el sector más oriental. La llanura Chaqueña es conocida también como el “horno del continente sudamericano” con temperaturas hasta 50ºC en verano; sin embargo durante los meses de junio y julio existe el riesgo de heladas. En gran parte de la llanura domina un bosque xerofítico, formando los típicos “quebrachales chaqueños”.

En el Departamento de Tarija se presentan dos sistemas hidrográficos principales: la cuenca del Río Pilcomayo y la del Río Bermejo. El río Pilcomayo tiene su origen en el departamento Potosí; muchas de las fuentes de agua están contaminadas por la actividad minera. Contaminación biológica, por la falta de sistemas de saneamiento y tratamiento de aguas servidas, se presenta en los ríos Guadalquivir-Tarija que pertenecen a la cuenca del Río Bermejo. En el triángulo de Bermejo, afluentes directos a los ríos Tarija y Bermejo, se encuentran contaminados debido a las actividades agro-industriales.
De acuerdo al Censo Poblacional realizado en 2001, la población para ese año en el Departamento de Tarija alcanzaba a 391.225 habitantes, y una tasa media de crecimiento para el período 1992-2001 alta de 3,2% anual. La misma explica que Tarija es un departamento de población predominantemente joven, con 59% de su población está en el rango de 0 a 24 años.

La densidad poblacional del Departamento es de 10,4 hab./Km2, superior al promedio nacional (7,5 hab./Km2). Entre las características más importantes de la dinámica poblacional se destaca la emigración de la población rural a los centros urbanos y la inmigración hacia el departamento proveniente del interior del departamento y del país, especialmente de Potosí y Chuquisaca (ex mineros, campesinos, comerciantes). Por estos procesos, varias áreas en el departamento muestran despoblamiento o un crecimiento poblacional estancado, sobre todo las áreas con niveles de pobreza elevados como la zona de la Cordillera Alta y partes del Subandino. Por otra parte, se observa una concentración y crecimiento acelerado de la población en las principales ciudades del departamento: Tarija (con un crecimiento anual de 4,4%), Villa Montes (4,0%) y Bermejo (2,1%) y sobre todo Yacuiba (con un crecimiento anual de 6,8%). Mapa 1.3 Distribución de la Población.

Entre los grupos poblacionales, el más numeroso es el de los Chapacos y Chaqueños (80%), grupo mestizo oriundo del departamento y que habita en toda su extensión; le siguen los Quechuas y Aymaras (15%), por último el grupo étnico Guaraní asentado en el Subandino y Chaco y los grupos Weenhayek y Tapietes en la provincia Gran Chaco (5%).

Aunque durante la última década se han registrado mejoras en la disponibilidad de cobertura de los servicios básicos, como agua potable, energía eléctrica, salud y educación, aún subsisten carencias significativas, sobre todo en áreas rurales. Ello explica que en la última década el nivel de pobreza del departamento disminuyó de 69% a 51%, de acuerdo a las necesidades básicas insatisfechas (NBI). Pero, en las áreas rurales del departamento, la pobreza todavía alcanza a 87% de la población con necesidades básicas insatisfechas.

En el tema educativo, la tasa de analfabetismo promedio del departamento es de 14% (2001), existiendo grandes diferencias entre municipios. Los municipios urbanos de Tarija, Yacuiba, Villa Montes y Bermejo tienen tasas inferiores a 13%, mientras que los municipios rurales presentan tasas de analfabetismo elevadas, superiores a 19%.

En resumen, durante la última década, si bien el nivel de pobreza se redujo, las brechas de pobreza entre las áreas urbanas y rurales se ampliaron y la pobreza en muchas áreas rurales es aún muy elevada. Un punto importante es que la calidad de los servicios todavía es baja. Mapa 1.4 Pobreza en el Departamento Tarija.

El Entorno Económico y su Integración Interna y Externa
El PIB departamental ascendió en 1999 a 1.133 millones de $US, representando 6% del total nacional, mientras que el PIB per cápita para este año fue levemente inferior al promedio nacional de $US 1.017.

La estructura de la economía departamental muestra que los sectores económicos productivos más importantes son (i) el sector de los hidrocarburos con 25%; (ii) transportes y comunicaciones con 15%; (iii) agricultura, selvicultura, caza y pesca con 14%; (iv) industrias manufactureras con 12%. Las cifras se refieren al año 2001.

En el sector de los hidrocarburos, durante los últimos años las reservas, probadas y probables de gas natural del país se han incrementado enormemente, de 1,6 TCF en 1998 a 53,8 TCF a fines del 2003. De estas reservas, el departamento de Tarija cuenta con 47 TCF, correspondiendo a 87% de las reservas nacionales. A fines de 2003, las reservas nacionales de petróleo y condensado subieron a 943 MMbbl de las cuales el departamento de Tarija cuenta con 794 MMbbl, correspondiéndole 84%. Así en poco tiempo Tarija se ha convertido en la región hidrocarburífera más importante del país y uno de los más relevantes del continente sudamericano.

Independientemente del resultado de la actual discusión al nivel nacional sobre el destino del gas boliviano, no cabe duda que para Tarija, las reservas de gas significarían a mediano plazo un fuerte incremento de los ingresos por regalías, proceso que ya se está percibiendo. El descubrimiento de las reservas podría resultar también en el traslado de toda una infraestructura de industrias y servicios hidrocarburíferos, actualmente concentrada mayormente en la ciudad de Santa Cruz. También podría resultar en importantes inversiones de empresas transnacionales para la exploración, transformación e industrialización del recurso. Sin embargo, el departamento está mal equipado para recibir este tipo de infraestructura e inversiones mayores y el tema es importante para la formulación del Plan Departamental de Ordenamiento Territorial Tarija.

El actual sistema de gasoductos, poliductos y oleoductos que se originan en los centros de producción en la región del Subandino y del Chaco, se dirige hacia el norte, a Santa Cruz, donde se incorpora al sistema integrado y de allí se dirige al Brasil. En menores volúmenes se dirige también a Tarija y El Puente, hacia el sur desde Madrejones a Campo Duran (Argentina) y desde Bermejo a Ramos, Argentina. Además, la Prefectura inició un proyecto de distribución de gas domiciliario con unas 40.000 conexiones planeadas en las localidades más importantes del departamento: Tarija, Yacuiba, Villa Montes, Bermejo, Entre Ríos, Padcaya, Concepción, San Lorenzo e Iscayachi. La red de ductos en el territorio departamental supera los 900 Kilómetros de longitud, entre oleoductos (240Km), poliductos (176Km) y gasoductos (575Km).

El sector transporte constituye un sector dinámico del departamento por su estrecha relación con las demás actividades de la economía departamental. El sector creció del 7% del PIB en la década de los años noventa hasta casi 15% en 2002. La red vial del departamento tiene una longitud aproximada de 2.700 Km. De ella, los caminos y carreteras que corresponden a la red fundamental (rutas 1, 9 y 11) cubren 824 Km, parte de las mismas está asfaltada y parte está en ripio. De la red vial departamental, el SNC, tiene registrados 1.700 Km de los cuales 70% son de tierra, el resto es de ripio y asfalto. La red de caminos municipales registra oficialmente 176 Km. Sin embargo información proporcionada por la UOT Departamental indica que la longitud de los caminos municipales alcanzaría a 4.000 Km.

La red ferroviaria que une las ciudades de Yacuiba y Villa Montes, forma parte de la red nacional/internacional que une Santa Cruz con Villa Montes, Yacuiba y la Argentina. El transporte aéreo regular se realiza fundamentalmente a través del aeropuerto de la ciudad de Tarija que cuenta con facilidades para vuelos internacionales, hasta ahora no aprovechadas. También se cuenta con aeropuertos pavimentados (de menor capacidad) recientemente construidos en Yacuiba, Bermejo y Villa Montes que permitirían ser eslabones importantes para la integración física entre las diferentes regiones del departamento.

Las condiciones deficientes de la red vial, la falta de recursos para el mejoramiento y mantenimiento de los caminos se constituyen en graves obstáculos para la integración física y el desarrollo territorial del departamento. El sistema vial presenta un alarmante deterioro por falta de mantenimiento que complica la transitabilidad permanente del mismo y se constituye en un obstáculo que impide una mayor vinculación e integración interna como externa. Mapa 1.5 Integración Física Actual.

En esta línea, resulta importante observar que durante los últimos años se ha considerado la construcción de cinco ejes principales de integración vial, llamados corredores de exportación, por constituir eslabones fundamentales para el desarrollo e integración. Tres de estos corredores pasan por territorio tarijeño: el corredor II norte-sur de Santa Cruz vía Yacuiba a la Argentina, el corredor IV norte-sur de La Paz vía
Potosí, Tarija y Bermejo a la Argentina y el corredor IV este-oeste de Paraguay vía Villa Montes, Tarija y El Puente a Chile. Los corredores permitirían integrar las grandes regiones de Tarija: el Valle Central con el Gran Chaco. Permitirían también interconectar a todas las capitales de provincia con caminos pavimentados. Finalmente permitirían integrar Tarija con el resto del país, ser el vínculo entre Bolivia, Argentina y Paraguay y ser un eje integrador entre las regiones del Atlántico y las del Pacífico.

El sector industrial está muy ligado al sector primario y se compone de un reducido número de grandes y medianas empresas, en los rubros de azúcar, cemento y cerámicas, vinos y singanis, productos lácteos, alimentos balanceados y un gran número de micro y pequeñas empresas de metal mecánica, maderas, alimentos, textiles y artesanías. En el ámbito industrial, sobresale la importancia de la industria azucarera en términos de producción, valor agregado, empleo y exportaciones, siendo la industria más grande y más importante del departamento, localizada en Bermejo.

La inversión pública ejecutada por la Prefectura en el periodo 1994-2000 alcanzó los 80 millones de dólares, lo que significa 11% de la inversión pública del país, anotándose un incremento sustancial de los recursos de inversión a partir de 1995. La inversión pública se encuentra concentrada en el ámbito social (educación, salud, saneamiento básico) con 32%, le sigue en importancia el sector productivo (transporte) con 26% y en tercer lugar, el apoyo a la producción con 22%. La inversión ejecutada por los gobiernos municipales, en el mismo periodo, fue de 60 millones de dólares. La distribución sectorial de los recursos muestra que el sector social fue el más favorecido, con 75% del total. Le sigue en importancia el sector de infraestructura con 15% y sólo 4% fue destinado a inversión de apoyo a la producción.


En término de competitividad económica, Tarija ocupa, junto con Cochabamba el segundo lugar en el país con un índice de competitividad regional de 0,62, siendo la infraestructura productiva, la actividad económica y la capacidad empresarial los componentes más débiles. Significa que, en este momento la competitividad económica está basada sobre todo en la explotación de los recursos naturales, tanto los renovables y los no renovables. Sería importante para Tarija, crear una competitividad pro-activa auténtica, orientada a la creación de valor agregado, asumiendo a la globalización y la formación de una nueva región interregional con Argentina y Paraguay como una oportunidad estratégica.
Bolivia, fue constituida el 6 de agosto de 1825 como República unitaria, libre, independiente y soberana. De acuerdo por lo dispuesto en el Artículo 108 de la Constitución Política del Estado, el territorio de la República se divide política y administrativamente en: Departamentos, Provincias, Secciones de Provincias y Cantones. El Departamento es la división de primer orden, que está compuesto por la fusión territorial de sus Provincias. La Provincia, está compuesta por la fusión territorial de sus Secciones de Provincia. La Sección de Provincia o Municipio es la fusión territorial de sus Cantones. El Cantón está conformado por la fusión territorial de sus localidades.

El Departamento Tarija, políticamente está organizado en 6 provincias, 11 secciones y 202 cantones, y administrativamente cuenta con una prefectura, 6 subprefecturas, 11 gobiernos municipales y 5 corregimientos mayores. Mapa 1.6 División Político-Administrativo.

Desde 1994 y de acuerdo a la Ley de Participación Popular, se realiza un cambio profundo en la organización administrativa y política del Estado boliviano, donde el territorio recupera la importancia que tuvo en épocas pasadas. A partir de esta Ley, la jurisdicción de los Gobiernos Municipales se extiende al territorio de su respectiva Sección de Provincia, donde los sectores que prestan servicios públicos deben coordinar entre sí y con los Gobiernos Municipales para optimizar su oferta de servicios, donde la población civil organizada tiene voz y voto en la toma de decisiones sobre el rumbo de su desarrollo y ejerce control social de la gestión municipal. Esto condiciona a que la estructura territorial deba adecuarse a dos factores: 1º) una división político administrativa que refleje la organización social de la población asentada en el territorio que facilite una eficiente gestión municipal y, 2º) una adecuación de la estructura territorial para la prestación de servicios acorde con la estructura social y con la de gestión municipal.
El Cuadro 1.1, presenta un resumen de los macro-problemas territoriales del departamento de Tarija. Se entiende por macro-problema a un problema principal o central que genera efectos y está influido por varios problemas / causas específicos y cuyo tratamiento requiere un proceso de solución de ésos problemas específicos. Además, los macro-problemas son influenciados por ciertas limitantes, definidas como restricciones o aspectos negativos que no, o muy difícilmente, pueden ser solucionados con el nivel de conocimientos y tecnología actuales.
La identificación de macro-problemas, con criterios territoriales se basa en el diagnóstico integral del departamento, documentos complementarios y encuentros participativos desarrollados.

El ordenamiento territorial o la ordenación del territorio es un tema emergente y estratégico en muchos países, en los que calidad de vida de la población requiere una intervención de los gobiernos locales, nacionales y hasta supranacionales, para ordenar sus territorios en términos sostenibles. Sin embargo, el tema es una disciplina relativamente nueva, por lo que no existe una definición y metodología aceptada universalmente y las distintas definiciones son el resultado de la situación específica de cada país o región.

No obstante, el hecho de que haya divergencias sobre la definición y los contenidos, no invalida que la humanidad está ordenando el territorio prácticamente desde sus orígenes. En este marco, se puede ver el ordenamiento territorial como el resultado de las acciones emprendidas por el hombre, para adaptar o acondicionar el territorio a sus múltiples funciones y necesidades.

Concepto e Importancia del Ordenamiento Territorial

“El ordenamiento territorial es un proceso de organización del uso del suelo y la ocupación del territorio en función de las características biofísicas, socioeconómicas, culturales y político institucionales que presenta un determinado territorio, con la finalidad de promover el desarrollo sostenible del mismo” (Guía Metodológica , MDSP 2001).

Sobre la base de esta definición, los Planes de Ordenamiento Territorial son instrumentos de planificación y gestión de carácter técnico, normativo y orientador, que regulan el uso del suelo y planifican o direccionan la ocupación del territorio.

a) El Ordenamiento Territorial es un instrumento de planificación y gestión territorial
El ordenamiento territorial es un instrumento de planificación y gestión territorial orientado a:

· Inducir la ubicación de las actividades económicas y sociales que mejor se ajusten a un aprovechamiento racional de los recursos naturales;
· A compatibilizar los destinos y usos del suelo reduciendo el riesgo de la población asentada en zonas vulnerables
· Mejorar la calidad de vida de las personas que viven en el territorio
· Maximizar la producción al utilizar los recursos según su capacidad
· Articular espacialmente el mercado interno con los mercados nacionales e internacionales.
· Implica la necesidad de articulación de las diferentes visiones, estrategias y acciones en pos de la sostenibilidad social, económica y ambiental de un territorio. Permite además generar las condiciones territoriales para el desarrollo sostenible, mediante la optimización de la ocupación del territorio y el aprovechamiento de las unidades territoriales en función de sus características físico-naturales y socioeconómicas.

Como componente fundamental del proceso de la planificación, el ordenamiento territorial, a través de sus instrumentos, se constituye en un proceso de carácter normativo y orientador de la ocupación del territorio. Permite la elaboración de normas y planteamiento de propuestas sustentadas en el conocimiento adecuado de las potencialidades y/o limitaciones de un determinado territorio, lo que contribuirá a dotarle de un carácter más racional al proceso decisorio y político y contribuir al desarrollo sostenible.

b) El Ordenamiento Territorial da un enfoque territorial a la planificación del desarrollo
El ordenamiento territorial da un enfoque territorial a la planificación del desarrollo que hasta ahora ha sido sectorial y estratégica. La planificación y gestión del desarrollo departamental ha respondido consiguientemente al qué hacer y al cómo hacerlo, careciendo del enfoque territorial, es decir, dónde hacerlo.

En este sentido, la importancia del proceso de ordenamiento territorial radica en responder al dónde hacerlo, reconociendo además, que un determinado territorio puede estar compuesto por zonas, regiones o áreas diferenciadas o con características propias que requieren un tratamiento particular.

Por lo tanto, el ordenamiento territorial se constituye en la expresión territorial de las políticas económicas, socio-culturales y ambientales de la sociedad y proporciona el enfoque territorial a la planificación del desarrollo, contribuyendo de esta manera a la integralidad de estos procesos.

c) El Ordenamiento Territorial es una disciplina técnica e interdisciplinaria
El Ordenamiento Territorial es una disciplina técnica, articuladora e interdisciplinaria en el proceso de planificación y organización del espacio. Este proceso se basa en el manejo y utilización de información técnica y socioeconómica sobre los recursos naturales (la zonificación agroecológica-socioeconómica y el uso del suelo rural), los centros urbanos (el uso del suelo urbano) y los aspectos de la organización política institucional (la organización del territorio y la política espacial), que fortalecen el proceso de planificación.

En este marco, un Plan de Ordenamiento Territorial es un instrumento técnico e interdisciplinario de planificación y gestión que orienta y regula el uso del suelo y planifica y direcciona la ocupación del territorio.
Utilidad de los Planes de Ordenamiento Territorial
Los Planes de Ordenamiento Territorial son instrumentos de planificación y gestión de tipo normativo y orientador, que le da un carácter integral a la planificación del desarrollo, complementando la visión sectorial y estratégica con el enfoque territorial, permitiendo:

v Orientar la ocupación y organización del territorio de una forma planificada y ordenada, permitiendo la implementación de propuestas de regionalización, jerarquización y funcionalidad de los asentamientos humanos, contenidas en los Planes o Propuestas de Ocupación Territorial;
v La regulación del uso de los recursos naturales del territorio, de acuerdo a su aptitud y/o disponibilidad y a través de los Planes de Uso del Suelo como instrumentos normativos que regulan el aprovechamiento de estos recursos, contribuyendo a su conservación o mantenimiento y al desarrollo sostenible;
v Orientar el desarrollo urbano y la planificación de los asentamientos urbanos, los sistemas de transporte y comunicación y otra infraestructura;
v Racionalizar y equilibrar las inversiones de desarrollo en el territorio, de acuerdo a sus potencialidades y limitaciones y al reconocimiento de que existen zonas o regiones con características propias, que requieren un tratamiento diferenciado.
Marco Político Legal
Como componente de la Planificación del Desarrollo Sostenible, el Ordenamiento Territorial se lleva a cabo a nivel nacional de acuerdo a lo establecido en los artículos 133, 136, 144, y 170 de la Constitución Política del Estado del 6 de febrero de 1995; el Ministro de Desarrollo Sostenible es responsable para la formulación de políticas y planes para el ordenamiento territorial según la Ley de Organización del Poder Ejecutivo. A nivel departamental se rige de acuerdo a las Leyes de Descentralización Administrativa y de Participación Popular, mientras que a nivel municipal se relacionan a las Leyes de Participación Popular y de Municipalidades.

El Ordenamiento Territorial formula sus instrumentos según las Normas Básicas del Sistema Nacional de Planificación (SISPLAN), el cual se enmarca en la Ley 1178 de Administración y Control Gubernamental (Ley SAFCO) del 22 de julio de 1990. Art. 28 delega, entre otras, la función al Ministerio para la elaboración del Plan Nacional de Ordenamiento Territorial como base de información para retroalimentar los planes de desarrollo, también a otros niveles gubernamentales; y dictamina sobre la compatibilidad de los planes de desarrollo con los objetivos y políticas nacionales.

En este contexto, se presenta a continuación de manera detallada el marco político legal del Ordenamiento Territorial.

A nivel nacional, las instituciones encargadas de formular la planificación del Ordenamiento Territorial son:

v El Ministerio de Desarrollo Sostenible (MDS) a través del Viceministerio de Planificación que tiene entre otras las funciones de:

§ formular, ejecutar y coordinar la Planificación Estratégica del Desarrollo Sostenible y Ordenamiento Territorial tanto a nivel nacional, departamental como municipal.
§ proponer bases y metodologías para la planificación estratégica, en el marco del desarrollo sostenible y Ordenamiento Territorial (LOPE Ley 2446 de 19 de marzo de 2003).
§ proponer políticas y normas para el Ordenamiento Territorial y Planes de Uso del Suelo, así como supervisar su cumplimiento.
§ proponer políticas, reglamentos e instructivos para el ordenamiento territorial. Vigilar su cumplimiento (Reglamento a la LOPE DS 26973 de 27 de marzo de 2003 Art.21).

v La Dirección General de Ordenamiento Territorial (DGOT) a través de la Unidad de Ordenamiento Territorial (UOT) que es la instancia operativa del proceso de Ordenamiento Territorial, tiene las siguientes funciones:

§ definir el marco normativo para el establecimiento del Ordenamiento Territorial.
§ promover e institucionalizar el proceso de Ordenamiento Territorial en el país.
§ definir metodologías y procedimientos generales para la elaboración de los Planes de Ordenamiento Territorial en el marco del SISPLAN.
§ Establecer normas en el ámbito de la planificación para la regulación del uso del suelo, el aprovechamiento de los recursos naturales y la adecuada ocupación del territorio.

A nivel departamental, el Prefecto además de las atribuciones establecidas en la Ley 1654 de 28 de Julio de 1995 de Descentralización Administrativa, en el ámbito de su jurisdicción y a través de la instancia técnico operativa de su dependencia, es responsable de:

v promover e implementar la institucionalización del Ordenamiento Territorial a nivel departamental, aplicando las normas, procedimientos, lineamientos e instrumentos del Ordenamiento Territorial establecidos en el nivel nacional.

v formular el Plan Departamental de Ordenamiento Territorial y elevarlo al Consejo Departamental para su aprobación mediante resolución prefectural.

v implementar el Plan Departamental de Ordenamiento Territorial.

v evaluar la concordancia de los Planes Municipales de Ordenamiento Territorial (PMOTs), con el Plan Departamental de Ordenamiento Territorial (PDOT).

v Garantizar que el Plan Departamental de Ordenamiento Territorial esté articulado con el proceso de Planificación Estratégica y sea compatible con el Plan Departamental de Desarrollo Económico y Social.

En el nivel municipal, el alcalde a través de la instancia técnico operativa de su dependencia, además de sus atribuciones y/o funciones establecidas en la Ley 1551 de Participación Popular y la Ley 2028 de Municipalidades en el ámbito de su jurisdicción, tiene entre otras las siguientes responsabilidades:

v Promover el establecimiento, la aplicación y cumplimiento de las normas, procedimientos, lineamientos e instrumentos del Ordenamiento Territorial establecidos en el nivel nacional y departamental.

v Formular y elaborar el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial y elevar este Plan al Concejo Municipal para su aprobación, mediante ordenanza municipal expresa.

v Implementar el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial.

v En el ámbito de la planificación intermunicipal, compatibilizar, definir objetivos, planes, programas y proyectos orientados a promover la consolidación e implementación de los procesos de mancomunidad y regionalización en el marco del Ordenamiento Territorial.

v Promover y difundir en los programas de educación y capacitación la temática del Ordenamiento Territorial en el marco del Desarrollo Sostenible.

Marco Metodológico
Experiencias Internacionales
Bolivia a pesar de los esfuerzos realizados con apoyo de la cooperación internacional no ha logrado implementar procesos de ordenamiento territorial a nivel departamental. La experiencia de Tarija seria la primera con la elaboración de su Plan Departamental.

La falta de experiencias en el país ha permitido revisar y analizar diferentes experiencias exitosas tanto de Latinoamérica como Europa y constatar la variedad de enfoques, conceptos y procedimientos que se están aplicando sobre el tema.

En América Latina, Colombia se constituye en una de las experiencias de mayor avance, al contar con una Ley de Desarrollo Territorial desde 1997, que establece los mecanismos para que los municipios, en ejercicio de su autonomía, procedan a ordenar su territorio, con énfasis en las dimensiones social y espacial. Los elementos metodológicos y conceptuales brindan una visión de integración del territorio urbano-rural, pero en la práctica los planes resultantes muestran un fuerte énfasis a la renovación del tejido urbano, estrategias para la expansión urbana y el fortalecimiento de la participación comunitaria en el desarrollo local urbano.

En Chile, las experiencias son aisladas como la de los Comités Regionales de Ordenamiento Territorial y la Ordenamiento Integral de Cuencas Hidrográficas y con poco éxito por la falta de una visión integral del tema y el manejo sectorial de las políticas y acciones del Estado.

Recientemente se están desarrollando experiencias innovadoras en Uruguay con relación al ordenamiento territorial de centros urbanos y zonas aledañas.

En Europa, el ordenamiento territorial ha recibido un gran estímulo con la creación de la Unión Europea. El desarrollo de la planificación territorial en los Estados miembros de la Unión esta asociada al reconocimiento de la importancia de las “regiones” y al traspaso de competencias a estas unidades territoriales. Así se puede observar una clara distinción entre países con una administración tradicional centralizada (como Francia) y países con una administración descentralizada, donde las regiones tienen amplias competencias sobre el ordenamiento de su propio territorio (como en Alemania y España) y donde se están desarrollando procedimientos metodológicos y ejemplos prácticos novedosos.

En este marco es interesante mencionar que la guía metodológica de Bolivia tiene una fuerte influencia de la tradición alemana de ordenamiento de sus Länder (regiones) federales. Sin embargo, también en estos países es el ordenamiento territorial urbano que predomina y en que las áreas rurales son más consideradas como “áreas de influencia” de los centros poblados y no como territorios que tienen sus propios roles e importancia.

Un caso particular es Holanda. Con una superficie algo más grande que la del departamento Tarija, de la cual 20% son espejos de agua y otro 15% áreas protegidas, este país alberga 16 millones de habitantes, tiene un mega-puerto dentro de sus límites y un sector agropecuario, que en valor, es el segundo del mundo. Para este país, el ordenamiento territorial es una condición para sobrevivir y mantener una organización espacial funcional y eficiente. Holanda fue el primer país Europeo con una Ley de Ordenamiento Territorial nacional (1962) y la elaboración e implementación de los planes de ordenamiento territorial están a cargo de las provincias en forma descentralizada. Los planes tienen un horizonte de 25 años, pero cada 5 años son actualizados y adaptados a nuevas realidades.

Lo interesante del caso holandés es que el ordenamiento territorial es un proceso integral urbano-rural-infraestructural en que el ordenamiento de los espacios rurales y urbanos está integrado. El ejemplo de la provincia de Gelderland ha sido una buena referencia para la elaboración del plan de ordenamiento territorial de Tarija. Esta provincia muestra características y desafíos similares a los del departamento de Tarija. Como provincia fronteriza, situada entre la con-urbanización Randstad en el oeste de Holanda y la del Ruhr en Alemania (ambos con más de 10 millones de habitantes), Gelderland es el escenario de la construcción de importantes corredores de transportes, el sector agropecuario se está adaptando a nuevas realidades y desafíos y los centros urbanos pasan por un proceso de renovación y re-jerarquización con respecto a sus funciones y servicios.

Experiencia Boliviana: Guía Metodológica

La Guía Metodológica del Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planificación (MDSP, 2001) establece que los Planes de Ordenamiento Territorial tienen dos componentes: el Plan de Uso del Suelo (PLUS) y el Plan de Ocupación del Territorio (POT). El primero, se define como un instrumento de carácter técnico normativo que asigna usos al suelo de acuerdo a sus potencialidades y limitantes. El segundo, el POT, es un instrumento de carácter indicativo que busca inducir la ubicación de las actividades económicas y sociales que mejor se ajuste al aprovechamiento racional de los recursos naturales y compatibilizar los destinos y usos del suelo, reduciendo el riesgo de la población Además, implícitamente se visualiza un tercer componente, de tipo transversal, el organizativo institucional.

El proceso de la formulación de Planes Departamentales de Ordenamiento Territorial, según la Guía, se visualiza en el Figura 3.1.

Las experiencias de ordenamiento territorial que se desarrollaron en el país en el pasado inmediato, estuvieron esencialmente relacionadas con el uso de las tierras rurales, la zonificación agro-ecológica-socioeconómica y la planificación del uso del suelo rural con los Planes de Uso del Suelo (PLUS) a nivel departamental.

En el departamento de Tarija, ya se desarrollaron experiencias de ordenamiento territorial a nivel municipal. Actualmente, los municipios de Villa Montes y Padcaya cuentan con PMOT’s debidamente aprobados; Entre Ríos tiene su Plan de Uso del Suelo y se elaborará próximamente la propuesta de ocupación del territorio; Bermejo cuenta con un Plan de Ordenamiento Urbano y Uso del Suelo. Además, la Prefectura del departamento a través de su Unidad de Ordenamiento territorial viene promoviendo el desarrollo de otros procesos de ordenamiento territorial a nivel municipal (Ej. Yacuiba y Caraparí).

Con el objetivo de homogeneizar los diferentes procedimientos existentes, el Ministerio recogió las experiencias de los diferentes proyectos de ordenamiento territorial para formular una guía metodológica única. La Guía Metodológica producida fue concertada y ajustada a través de reuniones técnicas y fue validada en un taller amplio con las prefecturas de los departamentos, los actores institucionales y los proyectos relacionados con la temática.

Como resultado de este proceso, los procedimientos metodológicos para el ordenamiento territorial que se presentan en la mencionada guía tienen un fuerte enfoque sobre el territorio rural. También el PLUS, como instrumento normativo, sólo trata el uso del suelo rural.
Recientemente, el Ministerio de Desarrollo Sostenible (MDS) publicó una guía metodológica para la formulación de Planes de Ordenamiento Territorial en Municipios Predominantemente Urbanos, como instrumento complementario a las guías publicadas con anterioridad y un aporte importante para el desarrollo de procesos de planificación del ordenamiento territorial.

Un Nuevo Modelo de Desarrollo para Tarija con Enfoque Territorial

“ (...) que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quienes somos, en una sociedad que se quiera más a si misma. Que aproveche al máximo su creatividad inagotable y conciba una ética - talvez, una estética - para nuestro afán desaforado y legítimo de superación (...) Que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado…. y nos abra al fin la segunda oportunidad sobre la tierra (...)”
(Gabriel García Márquez, 2002))

Las prioridades del desarrollo emergentes de nuevos paradigmas enfrentan a los países y las regiones a un sinnúmero de desafíos, que las obliga a replantear cómo lograr un mayor desarrollo.

En este contexto, los aspectos territoriales como base de las estructuras sociales, políticas y económicas adquieren mayor relevancia, por cuanto preocupaciones sobre cómo inducir las actividades económicas hacia un uso sostenible de los recursos, cómo promover una ocupación balanceada del territorio, cómo mantener áreas rurales vivas y habitables o qué hacer para mejorar la calidad de vida en las ciudades, son temas centrales del desarrollo.

Actualmente, Tarija vive un momento histórico fundamental. El potencial hidrocarburífero del departamento se constituye en la base para construir una nueva Tarija, menos pobre, más equitativa social y territorialmente, sin exclusiones ni desequilibrios.

De ahí la necesidad de proponer un nuevo modelo de desarrollo basado en un elemento esencial: el ordenamiento espacial del territorio. Este modelo tiene como principal finalidad construir un esquema para la organización y el funcionamiento del territorio departamental basado en los siguientes aspectos:

§ Estructurar adecuadamente el territorio.
§ Lograr la articulación física.
§ Favorecer un desarrollo económico balanceado y sostenible de todas sus áreas.
§ Contribuir al incremento de la calidad de vida, el bienestar social y el uso sostenible de los recursos naturales.
§ Contribuir al desarrollo y aprovechamiento de las capacidades y valores propios del conjunto de la región y de cada una de sus partes.

Este esquema, coherente con la visión y objetivos estratégicos propuestos en las Mesas de Concertación debe buscar un mayor aprovechamiento de las ventajas comparativas, como la ubicación geográfica del departamento con relación al MERCOSUR y como territorio puente o bisagra entre la CAN (Comunidad Andina de Naciones) y el MERCOSUR. También, fortalecer el alto capital social con el que cuenta la región, garantizando el igual acceso a las oportunidades de desarrollo para sus regiones y sus habitantes mediante la promoción de un crecimiento económico balanceado, la focalización de la inversión en las áreas y grupos más vulnerables y el empoderamiento de los actores sociales regionales a través de acciones concertadas entre los sectores público, privado y organizaciones de la sociedad civil.
El Plan Departamental de Ordenamiento Territorial se constituye en el instrumento de planificación del territorio de mediano y largo plazo que permitirá lograr un mayor grado de eficiencia en la gestión territorial, generando las sinergias y economías de escala que mejoren la competitividad de cada elemento del territorio y de este en su conjunto, tomando en consideración al mismo tiempo criterios de balance, equidad y solidaridad territorial.

Su carácter muldisciplinario e integral al articular en el territorio aspectos biofísicos, económicos, sociales, culturales y político institucionales permiten concebir el desarrollo en todas sus dimensiones, respondiendo principalmente al “dónde hacerlo”.

“El Territorio es el punto central de construcción de la región y son las regiones las que generan competitividad.”
(Peter Drucker)


Todo Plan explicita o implícitamente se fundamenta en un conjunto de principios orientadores, los mismos que se resumen en:

· Concebir el desarrollo desde lo regional, a partir del reconocimiento del territorio como factor esencial para alcanzar el desarrollo y la competitividad.

Este principio significa reconocer el territorio como eje estructurador, como factor para integrar espacios, actores y mercados.

Tarija a pesar de contar con avances importantes en la estructuración de su territorio a partir de una red de centros poblados que ha logrado contribuir a desarrollar de manera balanceada el territorio, no deja de tener áreas que no están incorporadas a las dinámicas del desarrollo departamental, debido fundamentalmente a un nivel insuficiente de integración física que frena sus potencialidades de un mayor bienestar colectivo. Asimismo, la debilidad de las relaciones económicas entre las diversas partes del territorio y entre los sectores económicos afecta el adecuado equilibrio entre las diferentes áreas y limita el potencial de competitividad del territorio tanto internamente como con el exterior.

En este sentido, se hace necesario identificar los diferentes elementos que configuran el territorio y reforzar su grado de integración e interrelación con el fin de generar relaciones sinérgicas aprovechando la diversidad y riqueza de los componentes territoriales presentes en el departamento de tal forma que representen oportunidades para el desarrollo.

· Generar entre los ciudadanos y ciudadanas del departamento una conciencia colectiva acerca de la necesidad de construir una nueva región con nuevos valores fundados en la unidad, la democracia y la participación ciudadana.

Este principio es el más importante porque propone aprovechar el capital social existente en el departamento para la construcción de una visión por todos compartida y unos objetivos comunes y concertados que hagan referencia al nuevo orden social, económico, ambiental, organizativo que se desea alcanzar hasta el 2025, superando viejos paradigmas y visiones fragmentadas y/o regionalistas, dejando atrás conductas defensivas que debilitan al departamento y limitan su desarrollo sostenido.

Se necesita encaminar todos los esfuerzos, toda esa energía creadora hacia la consecución de un horizonte común con el cual estén plenamente identificadas y comprometidas todas y cada una de las partes del territorio. Este principio significa poder construir acuerdos fundamentales hacia la definición de un proyecto de futuro para el departamento de Tarija.

El reconocimiento de la diversidad del espacio territorial y de las potencialidades de cada una de sus áreas, y sobre todo de sus capacidades para responder como un todo a procesos de relación cada vez más intensos y complejos, permitirá la consolidación del departamento como un espacio común e integrado.
El Plan Departamental de Ordenamiento Territorial debe contribuir mediante medidas de política territorial a la transformación de esas estructuras o relaciones individuales en redes o sistemas en los que cada elemento del territorio (ya sea rural, urbano y sectorial) salga reforzado y enriquecido contribuyendo activamente a la vertebración del departamento y a la activación de sus potencialidades de desarrollo.

La participación responsable y efectiva de los diferentes actores y la concertación es la única alternativa para promover un espíritu y propósitos colectivos, como elementos que suscitan la confianza, la cooperación y la asociación para la reconstrucción del tejido social regional. En este sentido, se requiere fomentar la participación de los actores como sujetos de su propio desarrollo bajo esquemas de corresponsabilidad es fundamental.

Reconocer y aprovechar las identidades étnicas y culturales como condición para una participación democrática y para el establecimiento de diálogos interculturales es también fundamental. La diversidad da lugar a formas de organización territorial diferenciadas que deben ser tomadas en cuenta y deben ser la base para el fomento de la capacidad de los territorios para afrontar su propio desarrollo.

· El uso o aprovechamiento sostenible de las potencialidades territoriales

El conocimiento y manejo adecuado de las potencialidades y limitaciones del territorio son aspectos fundamentales para la sostenibilidad de la organización territorial y el desarrollo sostenible.

Para ello es preciso tomar en consideración en términos espaciales las potencialidades de cada elemento territorial (centros poblados, actividades económicas, recursos, redes de servicios) y cada sistema territorial (urbano y rural), de manera que queden reflejadas sus relaciones e implicaciones ambientales. Se requiere generar sinergias aprovechando la diversidad de los recursos y las potencialidades territoriales. Básicamente, se debe lograr que cada territorio valore la gestión racional y sostenible de los recursos como la única garantía para su desarrollo en el largo plazo.

· La Cooperación y Coordinación territorial como base para el desarrollo

Este principio se constituye en la base para la articulación e integración regional en todos sus aspectos.

No se puede concebir el desarrollo de Tarija sino se genera o refuerza la trama de relaciones de cooperación entre los diferentes elementos, sistemas y actores territoriales.

Esta cooperación y coordinación territorial debe ser concebida en distintas escalas o niveles: hacia fuera, que permita establecer mecanismos de integración con el exterior y hacia adentro o interna, como respuesta a los problemas y oportunidades específicos de cada territorio, asegurando su integración con el resto o el conjunto del espacio regional.

La cooperación y coordinación busca la generación de sinergias y una mayor cohesión social entre los niveles de organización del Estado: Nacional, Departamental, Municipal, entre instituciones, sectores público - privado, actores de la sociedad civil y territorial que juegan un rol articulador.

· El Plan de Ordenamiento Territorial como un instrumento de gestión territorial que enriquece la planificación y gestión del desarrollo departamental.

El Plan de Ordenamiento Territorial es un instrumento de gestión territorial fundamental para la construcción de la región que contribuye y complementa a los objetivos de desarrollo económico, político y social más generales del departamento.

El plan debe entenderse como el esfuerzo inicial en el proceso de conformación de Tarija como un espacio económico integrado y socialmente cohesionado que pretende más allá de la articulación física y la dotación de servicios y equipamientos a la región, desarrollar las potencialidades territoriales, es decir, busca el aprovechamiento sostenible de las capacidades con las que cuenta el territorio departamental como factor de desarrollo. La región como un espacio político, social, económico y cultural.

Este principio es fundamental para aprovechar la vocación de los territorios para potenciar su propio desarrollo.
Componentes Estructurales del Plan de Ordenamiento Territorial
El Plan Departamental de Ordenamiento Territorial es un instrumento de tipo normativo y orientador, de mediano y largo plazo, que bajo un enfoque de desarrollo sostenible busca generar las condiciones para optimizar el uso y ocupación del territorio.

Se identifican como componentes estructurales del Plan Departamental de Ordenamiento Territorial los siguientes:

· La estructuración del territorio en unidades territoriales y en un sistema jerárquico de centros poblados (primarios, secundarios, terciarios y menores).
· La integración física y el sistema de transportes y comunicaciones constituido por las redes de infraestructura y servicios básicos como soporte de las principales relaciones territoriales.
· Las potencialidades económicas territoriales.
· El aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la conservación ambiental como base para el ordenamiento territorial.

Las propuestas de desarrollo para cada uno de estos componentes y sus relaciones en el territorio permitirán alcanzar la integración del territorio departamental en todas sus dimensiones.
De la Visión a la Acción
“Una visión sin acción es sólo un sueño, una acción sin visión carece de sentido, pero una Visión con Acción puede cambiar el mundo”

(Joel Barrer).

La visión o imagen objetivo, entendida como “la síntesis de la situación ideal, deseable, pero al mismo tiempo posible, de ser alcanzada en el mediano y largo plazo” responde a la Visión concertada en las Mesas de Concertación realizadas el 2001 con la participación de todos los actores regionales.

“Departamento con alto desarrollo humano, integrador e integrado productivo y competitivo en base al aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales, con instituciones eficientes y transparentes, en el marco de una sociedad democrática, equitativa, segura, solidaria y respetuosa de sus valores culturales”
Territorio bien estructurado
Entendemos como territorio bien estructurado al crecimiento ordenado y equilibrado de las áreas urbanas: ciudades de Tarija, Yacuiba, Bermejo y Villa Montes y la potenciación de centros funcionales jerárquicos en el área rural, como Entre Ríos, Padcaya, Caraparí e Iscayachi debidamente equipados, que permitan un mejor acceso de la población a los servicios básicos, sociales y productivos y que promueva la nucleación de la población rural. La misma contribuye a evitar una excesiva migración campo ciudad.
Territorio Integrado
Entendemos como territorio integrado, un territorio que está integrado físicamente a través de una red de transportes (vial, ferroviaria y aérea) y comunicaciones funcionales. Entendemos como territorio integrado también un territorio con una cohesión social interna fuerte, tanto entre regiones que conforman el territorio (ej. Chaco, Valle Central), como entre los diferentes grupos étnicos (guaraníes, weenhayeks, quechuas y aymaras) y clases sociales que tienen presencia en el territorio tarijeño, lo que ha contribuido al logro de objetivos comunes.
Territorio Integrador
Entendemos como territorio integrador la existencia de sistemas funcionales de comunicación que integran el territorio departamental con el del país y el del país con los países vecinos, que permiten un óptimo aprovechamiento de la situación geográfica con el desarrollo y consolidación de una infraestructura funcional integradora. Se considera el departamento como un ‘territorio bisagra’ entre los diferentes bloques de integración del continente americano: los países del Mercosur y los de la Comunidad Andina, entre el Pacífico y el Atlántico.

La conjunción de los componentes anteriores, estrechamente relacionados, permiten también visualizar al departamento de Tarija como un territorio económicamente bien estructurado e integrado; tanto hacia adentro: entre regiones (Ej. Chaco – Valle), como hacia fuera: departamento de Tarija con el resto del país y con el exterior “territorio nexo o bisagra”, lo que posibilita una conexión óptima entre los centros productivos y de consumo, contribuyendo a mejorar la competitividad de la producción generada en el departamento.
Situación Geográfica Favorable
Entendemos como situación geográfica favorable a la ubicación estratégica del departamento de Tarija en relación a los bloques de integración sudamericana: el MERCOSUR y la Comunidad Andina; situación que se ve reforzada con los tres corredores de integración y exportación planificados que pasan por el departamento. Esto le da la cualidad de territorio “puente” o “bisagra” al territorio departamental
Potencialidades Territoriales
El departamento de Tarija tiene potencialidades territoriales que presentan ventajas comparativas y competitivas para su desarrollo. Se trata de potencialidades agropecuarias, especialmente en el Valle Central y el Chaco (Piedemonte del Aguarague); forestales en el Subandino; hídricas en el valle Central y Subandino; hidrocarburíferas en el Subandino y el Chaco y ventajas comparativas que son el resultado de su situación geográfica, que como se menciona anteriormente, radica en la cualidad de nexo o bisagra del territorio departamental en relación a los bloques de integración sudamericanos.

Una de las potencialidades más importantes que tiene el territorio departamental es la hidrocarburífera localizada en el Subandino y el Chaco. Las reservas de gas natural y su industrialización y exportación generarán excedentes financieros para el desarrollo económico y social del departamento y para la implementación de Planes de Ordenamiento Territorial a nivel Departamental, Municipal y para los Centros Urbanos.
Manera Sostenible
El aprovechamiento de las potencialidades territoriales se realiza con criterios sostenibles lo que permite el mantenimiento y mejoramiento de la base productiva. El desarrollo sostenible se basa en cuatro pilares: económico, social, institucional y ambiental.
Objetivos Estratégicos: Puentes hacia el Futuro
Existen factores estratégicos o claves que son los que permitirán modificar la realidad actual. En el caso del departamento de Tarija estos son el resultado de importantes procesos de concertación y participación de los diversos actores y sectores regionales que nacen de las Mesas de Concertación, complementados con en enfoque territorial del PDOT.

Los objetivos y las políticas se constituyen los “puentes entre el presente y el futuro”, indispensables para el logro de la Visión y como marco de referencia para orientar y articular las acciones estratégicas en las que se inscriben los programas y macroproyectos.

La visión de futuro del departamento propone importantes desafíos para el Ordenamiento Territorial, como instrumento estratégico para lograr el desarrollo socioeconómico equilibrado de las regiones (unidades territoriales), para mejorar la calidad de vida de la población, realizar una gestión responsable de los recursos naturales y lograr una protección efectiva del medio ambiente y un uso racional del territorio, considerando sus características.

Los objetivos del Plan Departamental de Ordenamiento Territorial, consideran un horizonte de largo plazo de 25 años, es decir, hasta el 2025 y un horizonte de mediano plazo, hasta el 2015.

Objetivo 1:
Tarija, un territorio espacialmente bien estructurado.

Tarija está logrando estructurar dos ejes de desarrollo que la integran por el sur con la Argentina (Bermejo y Yacuiba) y por el norte con La Paz y Santa Cruz, siguiendo las estructurantes de desarrollo nacional. Los centros principales que estructuran estos dos ejes son la ciudad de Tarija y Bermejo por el oeste y las ciudades de Villa Montes y Yacuiba por el este. Sin embargo, no ha logrado estructurar un eje que articule internamente el territorio de este a oeste, observándose una deficiente integración de importantes áreas como el Subandino norte o el Chaco Norte y Sur.

Con el objeto de mejorar la cobertura territorial de servicios y que Tarija se constituya como el centro de servicios de excelencia del sur, se pretende desarrollar un sistema jerárquico funcional de centros poblados (primarios, secundarios, terciarios y menores) que le permitan una integración espacial adecuada para lograr un desarrollo balanceado del territorio departamental.

El crecimiento ordenado y planificado de sus principales áreas urbanas, aprovechando su ubicación geográfica y las oportunidades emergentes de un proceso de integración económica global, acorde a la aptitud de sus recursos naturales y condiciones ambientales.

Esta estructura espacial le permitirá potenciar las áreas estructuradas e incorporar las áreas semi y no estructuradas a los principales flujos económicos departamentales, nacionales e internacionales.
A mediano plazo:
§ Consolidar un sistema de centros funcionales jerárquicos, equipados con servicios básicos, sociales e infraestructura económico- productiva para sus áreas de influencia;
§ Desarrollar a Entre Ríos como quinta ciudad del departamento y centro de la Zona Subandino Norte y a Iscayachi como centro terciario funcional de la Zona Alta;
§ Fortalecer la base económica de las ciudades y unidades territoriales;
§ Ciudades principales con planes de ordenamiento territorial urbano aprobados y el proceso de implementación iniciado con las instancias competentes y fortalecidas: Tarija, Yacuiba, Bermejo y Villa Montes;
§ Iniciar el proceso de planificación urbana en el centro secundario de Entre Ríos y en los centros terciarios.
A largo plazo:
§ Establecer una estructura funcional de ciudades, pueblos y aldeas rurales (centro primario, centros secundarios, centros terciarios y centros menores), con una base económica y social consolidada;
§ Tener un área rural próspera con una población que cuenta con un buen acceso a los servicios básicos, sociales y una buena infraestructura económico-productiva, situación que evita la necesidad de migración campo-ciudad y que mantenga las áreas rurales pobladas y sanas;
§ Las ciudades tienen sus planes de ordenamiento implementados y en proceso de actualización o ajuste;
§ La ciudad de Tarija establecida y funcionando como el centro regional dinámico del Sur de Bolivia y bien interrelacionado con el centro regional de Salta en Argentina y otros centros regionales de Bolivia como Santa Cruz, Sucre y Potosí.

Objetivo 2:

Tarija, integrada y articulada territorialmente con sus regiones, el país y sudamérica.

Integrar y/o articular interna y externa del departamento, mediante una red de transportes y comunicaciones funcional con una red vial permanentemente transitable y una red ferrovial y aéreo funcional. Desarrollar un sistema funcional de corredores de exportación, para tener una adecuada articulación entre los centros productivos y de consumo, facilitar el acceso de la población a los servicios, una mayor inserción a los mercados nacionales y extranjeros y optimizar las ventajas comparativas del departamento derivadas de sus recursos naturales y situación geográfica favorable.

La existencia de importantes zonas poco o nada estructuradas es en parte resultado de una deficiente vertebración vial tanto interna como externa.

Lograr integrar el departamento físicamente mediante la construcción de una red de transportes y comunicaciones moderna y funcional, acorde a normas internacionales que permitan que el departamento de Tarija se constituya en un nodo para la integración de la macroregión que conforma la Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur (ZICOSUR), que integre las distintas subregiones o zonas del territorio a las dinámicas del desarrollo departamental, nacional e internacional, optimizando las ventajas comparativas derivadas de sus recursos naturales y situación geográfica favorable y permitiendo establecer un mayor nivel de relación y cooperación entre las mismas, con el país y con el mundo.
A mediano plazo:
§ Tener una red vial fundamental pavimentada y articulada con una red vial departamental (transitable en forma permanente;
§ Construir tres corredores internacionales de integración y exportación: dos de norte sur y uno de este-oeste (bi-oceánico);
§ Consolidar la infraestructura de transporte aéreo y ferrovial.
A largo plazo:
§ Tener una red vial departamental y municipal integralmente funcional y permanentemente transitable;
§ Tener tres corredores de exportación consolidados y en funcionamiento con una red de servicios desarrollada: dos de norte a sur (de integración) y uno de este a oeste (bioceánico: atlántico-pacífico).

Objetivo 3:
Tarija, un espacio económico integrado y competitivo

Con este objetivo se pretende lograr una economía departamental productiva y competitiva con alto valor agregado, que utilice óptima e integralmente sus potencialidades territoriales (hidrocarburíferas, agropecuarias, forestales, agroindustriales, turísticas y de servicios), integrada en sus distintos componentes y encadenamientos productivos, con una distribución territorial balanceada de las actividades económicas, con tasas de crecimiento altas y sostenidas que generen empleo de calidad, mediante la utilización sostenible de sus recursos naturales.

El gas representa en la actualidad el elemento dinamizador en la configuración de un nuevo paisaje geoeconómico para el departamento. El desafío de integrar las principales áreas productivas a los circuitos económicos regional, nacional e internacional, de lograr una economía de crecimiento sostenido, balanceado social y territorialmente, de estructurar redes económicas fuertes que sustenten la producción y generen alto valor agregado reduciendo paulatinamente la dependencia de los hidrocarburos es fundamental.
A mediano plazo:
§ Crear las condiciones para desarrollar el potencial hidrocarburifero del departamento con la creación de parques industriales para el tratamiento del recurso, su industrialización y exportación de productos derivados con toda la infraestructura y servicios necesarios; la utilización del gas como materia para la generación de electricidad para mercados internos y externos y el uso masivo del recurso como gas domiciliario y gas natural comprimido para el parque automotor;
§ Mejorar la productividad e incrementar la producción agropecuaria con el incremento del área bajo riego hasta un 50% - especialmente en la región del subandino (norte y sur), el piedemonte del Aguarague y el Valle Central - y la intensificación de los sistemas productivos;
§ El Plan Departamental Forestal en proceso de implementación, una legislación forestal propositiva vigente y hasta 20.000 has de bosques subandinos con planes de manejo forestal y/o de reforestación.
A largo plazo:
§ El óptimo uso del potencial hidrocarburífero del departamento: una industria hidrocarburífera establecida y el uso masivo del gas natural en los diferentes sectores;
§ El óptimo uso del potencial agropecuario en cadenas productivas tecnificadas, generando una sociedad rural privada productiva;
§ Una industria forestal establecida que aprovecha en forma sostenible el potencial departamental existente; los bosques subandinos cuentan con planes de manejo forestal y/o de reforestación.

Objetivo 4:
Tarija, territorio ambientalmente sostenible, con una gestión responsable de sus recursos naturales y protección del medio ambiente.

Lograr el uso y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la protección/conservación del medio ambiente en función del uso adecuado de la tierra, según sus potencialidades y limitantes, mediante la aplicación de la legislación vigente, el fortalecimiento de las instituciones e instancias competentes y la concientización de la población.

Este objetivo pretende alcanzar la sostenibilidad de las actividades económicas promoviendo un uso adecuado del suelo según su aptitud y capacidad de uso, la conservación de sus ecosistemas y biodiversidad mediante el cumplimiento de los objetivos de las áreas protegidas que existen en el departamento y un manejo sostenible de los recursos hídricos.
A mediano plazo:
§ Implementar el Plan Departamental de Manejo del Medio Ambiente (plan de acción ambiental). Este plan tratará los aspectos técnicos y territoriales de monitoreo, protección y conservación del medio ambiente departamental; los aspectos legales y normativos y los aspectos de fortalecimiento institucional y de concientización;
§ Contar con un Plan Integral de Manejo y Aprovechamiento de los Recursos Hídricos y el proceso de implementación iniciado;
§ Contar con planes de manejo integral de las cuencas hidrográficas elaborados e iniciados los procesos de implementación.
A largo plazo:
§ El saneamiento de la cuencas de los ríos Pilcomayo y Bermejo;
§ Tener infraestructura de regulación de los caudales hídricos y control de cauces desarrollada;
§ Tener un medio ambiento sano y limpio (“Tarija Limpia”) con calidad ambiental;
§ Consolidación del sistema permanente de monitoreo, conservación y protección de los recursos naturales y el medio ambiente.

Objetivo 5:
Tarija, un territorio con soluciones sostenibles a los conflicto de uso y/o acceso a la tierra

Los conflictos de uso y/o acceso a la tierra en el departamento de Tarija son de consideración por cuanto existe inseguridad en la tenencia de la tierra y sobreposición de derechos de uso en varias zonas, especialmente aquellas con regímenes especiales de uso como las Áreas Protegidas, Tierras Comunitarias de Origen y Concesiones Petroleras, donde confluyen distintos grupos de interés.

En este contexto, se pretende contribuir a la solución de los conflictos de uso y/o acceso a la tierra existentes en el territorio departamental, mediante la consolidación y agilización del proceso de saneamiento, el desarrollo de un sistema catastral y tenencia de la tierra adecuado y el establecimiento de acuerdos en los territorios con regímenes especiales de uso.
A mediano plazo:
§ El saneamiento de las tierras conflictivas completado.
§ Un sistema catastral legal de tierras rurales establecido, actualizado y funcionando.
§ En los territorios con regímenes especiales de uso como áreas protegidas, tierras comunitarias de origen y concesiones petroleras donde existen diferentes actores y aprovechamiento de los recursos naturales (comunarios, grupos originarios, áreas de reserva y explotación hidrocarburífera), desarrollar procesos de concertación que permitan arribar a acuerdos sostenibles sobre el uso y/o manejo de los recursos, en el marco de las leyes vigentes.
§ Desarrollar e implementar normas y reglamentos relacionados a derechos de vía, derechos de ductos, redes de alta tensión, etc.
A largo plazo:
§ Contar con el 100% de las tierras saneadas y con seguridad jurídica en cuanto al acceso y tenencia de la tierra.
§ Se desarrollan e implementan acuerdos en aquellas zonas con regímenes especiales, en el marco de las leyes y normativas vigentes, que permiten un uso y ocupación sostenible del territorio.

Objetivo 6:
Tarija, territorio menos vulnerable a los riesgos y amenazas naturales y antrópicas

Los fenómenos naturales como heladas, granizadas, sequía, inundaciones y desbordes e incendios forestales, se constituyen en una amenaza permanente para la sociedad y la infraestructura productiva que ocasiona pérdidas económicas considerables.

En este sentido, se busca reducir la vulnerabilidad de la población y la infraestructura productiva a las amenazas naturales y antrópicas, como heladas y granizadas en el Valle Central y Zona Alta, sequía en el Chaco y Zona Alta e inundaciones y desbordes en el Subandino y Valle Central; a objeto de prevenir desastres, pérdidas económicas y garantizar el normal desenvolvimiento de las actividades económico productivas.
A mediano plazo:
§ Tener un Plan Departamental de Control de Riesgos y Amenazas en vía de implementación, logrando una reducción de hasta un 25% de daños por inundaciones, desbordes y arrastre de riberas.
A largo plazo:
§ Contar con el Plan Departamental de Control de Riesgos y Amenazas implementado, logrando una reducción sustancial (hasta 50%) de daños por inundaciones, desbordes y arrastre de riberas.
Objetivo 7:

Tarija, un territorio con bajos niveles de pobreza, con equidad social y territorial

Reducir la pobreza, elevar el nivel de desarrollo humano y disminuir las disparidades entre regiones y población urbano-rural mediante el mejoramiento de la cobertura y acceso equitativo a las oportunidades de educación, salud y servicios básicos.
A mediano plazo:
§ reducir el nivel de pobreza departamental en un 20% y las asimetrías o disparidades urbano-rurales;
§ que las regiones y/o municipios con niveles de pobreza superiores al 85% (Zona Alta: Yunchará y El Puente; Valle Central: Padcaya y Subandino: Entre Ríos y Caraparí) tengan niveles de pobreza inferiores al 75%;
§ incrementar la cobertura territorial de los servicios a nivel departamental en un 20%.
A largo plazo:
§ Disminuir las asimetrías entre regiones y municipios y eliminar los bolsones de pobreza;
§ Una cobertura territorial de servicios del 90% en todo el territorio departamental;
§ Tener una distribución equitativa de los recursos en el territorio departamental.

Objetivo 8:

Tarija, una región con identidad propia, fortalecida a partir del reconocimiento y respeto de su diversidad territorial, etnico-cultural y ambiental.

La integración sociocultural e interregional, basada en el reconocimiento y respecto a la interculturalidad y plurietnicidad representada en costumbres, expresiones culturales y aspiraciones propias de cada elemento territorial, tratando de que las nuevas culturas se asimilen e interioricen a las formas y costumbres del ser “tarijeño” (chapacos y chaqueños).
A mediano plazo
§ Avanzar en la integración regional y sociocultural entre las diferentes regiones y culturas que están presentes en el territorio departamental.
A largo plazo:
§ Lograr la integración plena del departamento: regional y sociocultural.

Un esfuerzo para enfrentar la evolución territorial de forma integral “Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales” (INETER)



Tomado de: www.ineter.gob.ni

Compilado por: Marvin Melgar Ceballos / Escuela de Planificación Organica Evolutiva (EPOE)



1. Marco general y estrategico


Misión

INETER como el organismo técnico y científico relevante del Estado, generando y poniendo a disposición de toda la sociedad, información básica (Cartográfica , Catastral , Meteorológica , Hidrológica , Geológica y otras) y los estudios e investigaciones del medio físico que contribuyan al desarrollo socioeconómico y a la disminución de la vulnerabilidad ante desastres naturales ; y vigilando permanentemente a los fenómenos naturales peligrosos.

Visión

Lo que queremos alcanzar:

INETER con un catastro físico moderno y con cobertura nacional ; con un sistema de alerta temprana ante fenómenos naturales peligrosos y con mapificación de multiamenazas para la reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales; con sistemas altamente tecnificados suministrando la información que requiere el desarrollo económico ; produciendo la mapificación cartográfica y temática actualizada ; pronosticando el tiempo atmosférico con alta eficacia; contribuyendo a una gestión óptima de los recursos hídricos y estableciendo el ordenamiento territorial para apoyar el desarrollo sostenible.

La organización que queremos ser:

INETER como un organismo al servicio de toda la sociedad, sectores público y privado, organizado según las técnicas modernas de gestión con equipamiento moderno y metodologías de trabajo acordes con la demanda de sus servicios. Conformado por personal debidamente capacitado y especializado, entusiasta y honesto, en proceso permanente de superación profesional y debidamente motivado; trabajando en equipo y con enfoque integral y multidisciplinario. INETER dotado con los recursos humanos y físicos necesarios para realizar una gestión exitosa que contribuya efectivamente al desarrollo socioeconómico del país y a la reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales.

2. Marco legal

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales fue creado conforme a Decreto Ejecutivo No. 830, publicado en La Gaceta Diario oficial No. 224 del 5 de Octubre de 1981. De acuerdo a dicho Decreto, el Instituto Geográfico Nacional que pertenecía en ese entonces al Ministerio de Defensa; el Servicio Meteorológico Nacional del Ministerio de Transporte; y el Instituto de Investigaciones Sísmicas del entonces Ministerio de la Construcción, pasaron a conformar el INETER, que se creó como una dependencia del Ministerio de Planificación de esa época. Por casi 18 años, ese Decreto Ejecutivo, de 8 artículos, fue el único soporte legal de la Institución.

En Marzo de 1991, mediante el Decreto No. 17-91 publicado en La Gaceta No. 60 de 4 de Abril de 1991, el INETER pasó a depender del Ministerio de Construcción y Transporte, ya que el Ministerio de Planificación había dejado de existir en 1990. A partir de esa fecha, el Instituto comenzó un acelerado proceso de reconstrucción y modernización de su infraestructura técnico – científica; de sus instalaciones físicas; y de optimización de sus recursos humanos y financieros, con la colaboración de organismos internacionales y gobiernos extranjeros.

Sin embargo, y en contraste a su crecimiento y desarrollo tecnológico, la base legal y el status institucional de INETER continuaron extremadamente débiles hasta 1998, apoyados únicamente en el Decreto Ejecutivo de 1981 y adscrito con carácter de subordinación a un determinado Ministerio. Se había llegado a situaciones tan curiosas, en que muchas de las funciones que realizaba la Institución, como por ejemplo en el campo de la prevención de desastres naturales, o en la regulación del Catastro Físico o en el servicio meteorológico a la aviación, no tenían la base o el mandato legal para desempeñar estas funciones.

Esta situación se modificó radicalmente a partir de 1998. En efecto, el 1° de Junio de 1998, mediante la Ley 290 (La Gaceta, Diario Oficial No. 102, del 3 de Junio de 1998). Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo, INETER se transforma en un ente de Gobierno descentralizado, vinculando jerárquicamente desde el punto de vista orgánico al Presidente de la República, con autonomía funcional técnica y administrativa, personalidad jurídica y patrimonio propio y con capacidad en materia de su competencia.

A partir de este momento, cesa la dependencia del Instituto a un determinado Ministerio, lo que había limitado su desarrollo institucional. Con este hecho jurídico, se reconoció el carácter multisectorial y disciplinario de las funciones de INETER, que no podían estar encasilladas dentro del ámbito de acción de un Ministerio en particular.

El 28 de Julio de 1999, se publica en La Gaceta, Diario Oficial No. 143, la Ley No. 311 “Ley Orgánica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales” aprobada por la Asamblea Nacional, estableciendo dicha Ley, que este Instituto es el órgano encargado de la investigación, inventario y evaluación de los recursos físicos del país; de ejecutar estudios de ordenamiento territorial, de realizar estudios para la prevención y mitigación de los efectos provocados por fenómenos naturales peligrosos; de realizar estudios meteorológicos y geofísicos; de regular y efectuar los trabajos cartográficos y geodésicos; de normar, regular, operar, actualizar y ejecutar el Catastro Físico Nacional, entre otras funciones detalladas en la Ley. Con este instrumento jurídico, todas las funciones que venía realizando el Instituto quedan con el correspondiente soporte legal.

El 30 de Noviembre de 1999 en La Gaceta, Diario Oficial No. 229, se publica el Reglamento a dicha Ley Orgánica. El Reglamento describe las atribuciones y competencia de este Instituto de manera detallada y establece las disposiciones específicas para su aplicación.

Todos estos instrumentos jurídicos definen el marco legal en que se desarrollan las actividades y funciones de la Institución técnico-científica más importante y multidisciplinaria de Nicaragua.

Un verdadero modelo para Latinoamerica “Instituto Geografico Agustin Codazzi” Colombia.



Tomado de: www.igac.gov.co

Compilado por: Marvin Melgar Ceballos / Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva (EPOE)

1. Introducción

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, es la entidad encargada de producir el mapa oficial y la cartografía básica de Colombia; elaborar el catastro nacional de la propiedad inmueble; realizar el inventario de las características de los suelos; adelantar investigaciones geográficas como apoyo al desarrollo territorial; capacitar y formar profesionales en tecnologías de información geográfica y coordinar la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (ICDE).

1.1 Misión institucional

Producir, proveer y divulgar información y conocimiento, en materia de cartografía, agrología, catastro, geografía y tecnologías geoespaciales, y regular su gestión, en apoyo a los procesos de planificación y desarrollo integral del país.

1.2 Visión institucional

Ser la entidad líder en la producción y difusión de información, productos, servicios y conocimientos en cartografía, agrología, catastro, geografía y tecnologías geoespaciales, en el ámbito nacional y latinoamericano.

1.3 Objetivo institucional

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, tiene como objetivo: Cumplir el mandato constitucional referente a la elaboración y actualización del mapa oficial de la República; desarrollar las políticas y ejecutar los planes del Gobierno Nacional en materia de cartografía, agrología, catastro y geografía, mediante la producción, análisis y divulgación de información catastral y ambiental georeferenciada, con el fin de apoyar los procesos de planificación y ordenamiento territorial.

1.4 Valores institucionales

Somos una entidad al servicio del país que trabaja con transparencia, profesionalismo, tradición y prestigio, en la cual su capital humano ejerce y promueve un decálogo de valores.

1. Honestidad
2. Compromiso
3. Responsabilidad
4. Calidad
5. Respeto
6. Pertenencia
7. Eficiencia
8. Actitud positiva
9. Trabajo en equipo
10. Lealtad


1.5 Politica de calidad

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi tiene como compromiso proveer información cartográfica, agrológica, catastral y geográfica del país, que satisfaga las necesidades y expectativas de sus clientes.

Esto significa:
Cumplimiento de las especificaciones técnicas y de los compromisos adquiridos con los clientes.
Oportunidad en la entrega de productos y servicios
Atención al cliente
Esto se logra por medio de:
Información actualizada de cubrimiento nacional.
Talento humano competente con actitud y compromiso.
Trabajo en equipo de todas las áreas que componen el Instituto.
Tecnología adecuada.
Mejoramiento continuo

2. Evolución histórica
1932
Con motivo del conflicto con Perú, se sintió la urgente necesidad de disponer de cartas militares de las fronteras y, en general, de todo el territorio patrio. El ingeniero y profesor universitario Belisario Ruiz Wilches presentó el plan general de trabajos para el levantamiento de la carta militar del país, de acuerdo con los métodos más avanzados vigentes en esos momentos en Europa. Esta iniciativa fue acogida por el Presidente de la República, doctor Alfonso López Pumarejo.
1935
Nace el Instituto con el nombre de “Instituto Geográfico Militar” con el Decreto 1440 del día 13 de agosto de 1935 como dependencia del Estado Mayor del Ejército. Se alojó inicialmente en una casona situada frente del Teatro de Cristóbal Colón.
1936
El Instituto, se traslada a un edificio construido para su funcionamiento ubicado en la carrera séptima con calle 53. Allí permaneció durante 20 años.
1940
El Instituto pasa a ser dependencia del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, con el nombre de Instituto Geográfico Militar y Catastral, debido a que toma el Levantamiento del Catastro Nacional
1950
Con el fin de honrar la memoria de Codazzi, al cumplirse el primer centenario de la iniciación de trabajos de la célebre Comisión Corográfica encargada de elaborar las cartas de las provincias en que entonces se dividía la Nueva Granada: Estados con especificación de distritos, curso y navegabilidad de los ríos, tabla sinóptica de las distancias, cordilleras y vista comparada de las alturas entre otras; el Instituto adoptó el nombre con el que actualmente se conoce: INSTITUTO GEOGRÁFICO “AGUSTÍN CODAZZI”.
1956 -1957
Se lleva a cabo la construcción de un nuevo y definitivo edificio en los predios de la ciudad universitaria de Bogotá, donde actualmente funciona el Instituto.
1970
Como resultado de un acuerdo entre el Instituto y el Ministerio de Obras Públicas y con la financiación del Automóvil Club de Colombia, fue posible el diseño, elaboración y publicación de las primeras hojas de ruta con la información actualizada del estado de las vías, servicios y distracciones de sus alrededores.
1972
El Ministerio de Agricultura contrató los servicios del Instituto, para evaluar aproximadamente 71 millones de hectáreas, como piso inicial del Programa Nacional de Inventario y Clasificación de Tierras que sirvió de fundamento para la formulación de una política nacional de desarrollo, para lo cual, fue necesario la construcción del Laboratorio de Suelos.
1991
Es inaugurado el mapa en alto relieve de Colombia en el Parque Nacional con una dimensión de 25 por 30 metros. A su vez, se entrega el Atlas Básico de Colombia y las obras características geográficas de los departamentos del Quindío y Boyacá.
1995
Comienza el proceso de descentralización, en desarrollo de lo expresado por la constitución del 91, con la creación de las regionales y el fortalecimiento de las seccionales, para atender de forma integral el ejercicio de las funciones del Instituto en sus respectivas jurisdicciones y coordinar las actividades de las oficinas delegadas.

En el sexagésimo aniversario el Instituto inauguró el Centro de Información Geográfica en su cede central de Bogotá para integrar, modernizar y agilizar los servicios en materia de Cartografía, Geografía, Agrología, Catastro, Percepción Remota y Sistemas de Información Geográfica.

Igualmente, se entregó el Mapa Oficial de la República de Colombia y el Atlas y el Diccionario Geográfico del País en CD ROM.
1996
Entra en funcionamiento la nueva Red Geodésica Nacional con la cual se pone a disposición la tecnología necesaria para pensar la infraestructura geográfica de apoyo, de mayor precisión, mayor cubrimiento. Esta red puede ser usada con receptores GPS y también con el método convencional
1999
Actualmente y mediante resolución 1174 del 29 de Junio de 1999, se modifica la adscripción del INSTITUTO GEOGRÁFICO AGUSTÍN CODAZZI - IGAC, al Departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE
2003
Es publicado el Mapa de Suelos de Colombia a escala 1:500.000, presenta recopila la información disponible relacionada con: Levantamiento de Suelos, geología, geomorfología, clima, vegetación, cartografía básica, productos de sensores remotos entre otras. Modifica el mapa elaborado por el Instituto en el año 1982.
Da inicio el proyecto ICARE: Integración de Catastro y Registro, buscando indicar la situación legal completa del territorio Colombiano incluyendo derechos y restricciones públicas.

2006
El Instituto se intregra a la recíen creada Comisión Nacional del Espacio y es encargado de la administración su portal.
Entra en funcionamiento el Geoportal de Colombia, con el objetivo de fortalecer la producción de información geoespacial en las diferentes entidades del Estado y promover su intercambio, acceso y uso. Así lograr que el país cuente con información geográfica armonizada y estandarizada.


miércoles 24 de septiembre de 2008

Desarrollo economico local en municipios (factores criticos)


LOS FACTORES CRITICOS DEL DESARROLLO ECONOMICO

Francisco Pérez de Antón
El desarrollo económico en el pasado
El modelo tradicional del desarrollo económico, al menos en América Latina, ha estado basado hasta ahora en los estereotipados presupuestos siguientes:
1.El futuro de las exportación es pesimista. Tanto los precios como la demanda de los productos de los países en desarrollo tienden secularmente a la baja
2.Debido a que la tecnología está en manos de los países industrializados los países pobres dependen de los productos manufacturados de aquéllos. Por esta razón, las importaciones de los mismos tienden a crecer provocando déficit crónicos en la balanza de pagos.
3.Los empresarios de los países pobres son menos listos que los de los países ricos.
4.En consecuencia, no queda otra alternativa que la de sustituir importaciones, por un lado, y propiciar el crecimiento del sector público, por otro, a fin de que este lleve a cabo lo que el sector privado es incapaz de hacer.
5.El dinero no es un factor que afecte al modelo. Por lo tanto, los problemas económicos pueden resolverse mediante la creación de dinero nuevo. Es decir, la inflación no es de origen monetario, sino estructural.
Hasta aquí, y a grosso modo, la política económica que se ha venido recomendando practicar a los países pobres durante los últimos treinta o cuarenta años por organismos como CEPAL, el Banco Mundial y otros. Se trata del conocido modelo de desarrollo hacia dentro experimentado en el pasado con más o menos intensidad en países latinoamericanos, tales como: Uruguay, Argentina, Colombia o Chile, siendo el caso mas reciente el de Perú.
No voy a censurar, sin embargo, esos factores críticos del pasado, como tales. Prefiero que, por sus efectos, lo haga el Presidente del Consejo de Ministros del Estado Peruano, quien en su primer informe a la Asamblea Legislativa en agosto pasado dijo, entre otras cosas, lo siguiente:
«El hombre peruano está hoy en peores condiciones que cuando se interrumpió el proceso constitucional en 1968...El consumo de calorías y proteínas es hoy inferior al de hace doce años... Es notable el deterioro de la salud pública, lo cual se comprueba fácilmente por la carencia de los implementos más esenciales en hospitales y centros de salud... ».
«La inflación excede el 70% anual... Sólo un poco más del 40% de la fuerza de trabajo tiene empleo estable... El salario real se redujo en 10.6% en 1977 y un 11.3% en 1978... En once años el PIB creció a razón de un 3.8% anual (uno de los más bajos de América Latina). El Estado Peruano nunca ha sido menos independiente; estamos a merced de la buena voluntad de nuestros acreedores... La tributación es sofocante y de mantenerse en su estructura actual sería un factor de desaliento al ahorro y a la inversión...».
«Nos encontramos con un Estado al que se ha hecho crecer en forma desproporcionada (170 empresas estatales)... El desorden y la maraña legislativa creadas hacen que el sector público sea muy ineficiente en perjuicio de] pueblo... El régimen anterior insistió en una estrategia de substitución de Importaciones, forzando el establecimiento de industrias que representa un vehículo para el despilfarro de recursos nacionales obligando a los consumidores a pagar precios varias veces superiores a los que pagan los Consumidores de otros países. El Estado propició el establecimiento de una industria débil incapaz de competir en otros mercados... El empresario peruano se convirtió en interlocutor permanente de un Estado orientado al control de todas sus decisiones importantes. Y se vio forzado a derivar sus utilidades del éxito de los trámites en vez del logro de su producción...».
Por último, el Presidente del Consejo de Ministros del Perú aseveró lo siguiente:
«La sociedad que recibimos está fracturada en sus vínculos físicos, en el desarreglo de sus costumbres, en la falta de respeto a la ley y en la inmoralidad general que prevalece... ¿Cómo no proclamar la necesidad de revisar los conceptos que han orientado la acción del Estado en los últimos doce años?». [1]
En pocas palabras, miseria ganada y tiempo perdido.
Llegados a este punto, acude a mi memoria la popularidad que el modelo económico «a la peruana». tenía en Centro América hace algunos años. Pues bien, ahí están los resultados. Como dice el Dr. Ulloa, el Perú es hoy una sociedad enferma y descuidada con muy pocas perspectivas de progreso y prosperidad. Otro tanto podría decirse de otros países que ensayaron, o están ensayando, el mismo modelo.
En conclusión, los factores críticos del desarrollo en el pasado sólo merecen censura, puesto que en la práctica sólo han cosechado fracasos. Visto lo cual sólo nos queda abandonarlos y olvidarlos.
La crisis del presente
Durante los últimos veinte años, el crecimiento económico de Guatemala se basó en un esquema diseñado en términos muy simples: los productos tradicionales, agrícolas en su mayoría, al mercado mundial; los manufacturados al Mercado Común Centroamericano.
El modelo estaba basado prácticamente en las mismas premisas que las señaladas anteriormente. Afortunadamente, no fue llevado a los extremos con que se practicó en otros países, dando de sí hasta donde su elasticidad se lo permitía. Los desequilibrios económicos, sin embargo, empezaron a surgir a medida que aumentaban las transferencias económicas de los países del área relativamente menos desarrollados a los más desarrollados. El caso de Honduras, que abandonó el Mercomún por esta razón, es un buen ejemplo. Los eternos problemas de la Balanza de Pagos de Costa Rica otro caso ilustrativo. Por último, las fricciones aduanales, las presiones de los grupos de interés en sus respectivos países, etc., hicieron el resto. Del lado político surgirían además durante las dos últimas décadas otras restricciones que ya todos conocemos.
Examinaremos los hechos (los factores de la crisis presente) brevemente:
1.La dimensión del mercado de productos manufacturados ha disminuido por razones políticas y económicas. En 1979 el aumento monetario de las exportaciones de Guatemala al Mercado Común fue tan sólo del 1%. Si corregimos este dato con el índice de inflación resulta que el volumen de comercio intra-centroamericano disminuyó más de un 10% en términos reales. [1]
2. A mediano plazo, tres países del área estarán incapacitados para adquirir productos guatemaltecos en cantidades crecientes. Lo mejor que podría esperarse de ellos es que compren las mismas cantidades de antes.
3. Las empresas guatemaltecas podrían verse, como ya es el caso de muchas de ellas, con una capacidad instalada ociosa y su secuela de baja producción y altos costos con menos oportunidades de empleo. Si el mercado común no puede comprar ¿a quién le vamos a vender?
Para mí el Mercado Común, como factor de crecimiento económico, ha entrado en una fase crepuscular hecho ante el cual debemos ser realistas y no tratar de detener el sol que se pone. Todo lo que puede esperarse de él es un débil sostenimiento, si no un retroceso, alrededor de las cifras actuales, pero no un incremento anual del 15% como en el pasado. Muy estrecha sería nuestra visión económica si creyéramos que se puede regresar al previo status quo.
La gran pregunta que debemos hacernos, ante la crisis presente, es esta: ¿insistiremos en el modelo de desarrollohacia dentro, como lo hicieron otros países latinoamericanos en su día, a pesar de sus evidentes fracasos? ¿Se ceñirá el empresario guatemalteco a un mercado encogido, con fuertes barreras proteccionistas, pero con una baja tasa de crecimiento? ¿Resolverá ese modelo el problema del desarrollo económico? ¿Existe acaso una alternativa mejor?
Los factores críticos del futuro
Tengo para mí por cierto que la mayoría de los problemas económicos que padece América Latina en general y Centro América en particular, obedecen al desacuerdo en la prioridad que debe asignarse al crecimiento por un lado y al desarrollo por otro. En el lenguaje común, ambos se suelen usar como sinónimos. Y aunque no son conceptos opuestos, si es conveniente aclarar que son por completo diferentes. Cuando hablamos de crecimiento nos referimos a la velocidad con que se lleva a cabo la expansión productiva. En cambio, el concepto de itálicas generalmente conlleva un matiz de naturaleza distributiva.
Pues bien, todo el problema hasta la fecha ha consistido en pretender distribuir antes de producir. Resultado: ni crecimiento ni desarrollo, como en el caso del Perú (entre otros).
En los últimos años, sin embargo, otros países pobres optaron por producir antes de distribuir. Y el resultado ha sido sorprendente. Oponiendo al rígido modelo de desarrollo hacia dentro un orden económico de crecimiento hacia fuera, los efectos de tal política han venido a demostrar de manera incontrovertible la inefectividad de los viejos presupuestos.
Y de nuevo los hechos.
1.Las exportaciones no tradicionales crecieron en estos países a tasas anuales superiores al 19-20%. Sin proteccionismos, sin subsidios, sin demagogias. En Chile, por ejemplo, las exportaciones diferentes al cobre suponían un 18% del total en 1973. Para 1979 esa cifra se había elevado al 50%. Otro caso es el de Hong Kong, el mayor exportador del mundo de ropa y juguetes, el tercero en relojes y uno de los principales en productos electrónicos.
2.La prepotencia tecnológica de los países industrializados con la cual se apabulla a los países pobres ha resultado tan sólo una leyenda. ¿Cómo explicar si no las lamentaciones de los industriales norteamericanos y europeos ante la «invasión». de productos procedentes de Taiwán, Singapur, Corea del Sur y otros países subdesarrollados?
3.En los países mencionados, el sector público ha orientado sus actividades a aquello que puede y sabe hacer mejor, vendiendo empresas estatales ineficientes, liberando los precios, los salarios, las tasas de interés, los controles de cambio y las excesivas barreras aduanales. El Estado es ahora el garante y no el gerente de la vida económica.
4.Los empresarios de estas naciones pobres han resultado ser tan listos o más que los de los países ricos. Para ello sólo fue necesario implementar una política económica que resaltara sus ventajas en vez de proteger sus debilidades.
5.Por último, la política monetaria seguida en estos países sugiere que la única forma de controlar la inflación es reduciendo la emisión de dinero y crédito al nivel de la producción.
Resultado: Crecimiento y desarrollo espectaculares. Baste señalar, por ejemplo, que en la década del 60-70 el PIB chileno creció a razón del 4.5% y que desde 1973 esta tasa se ha elevado al poco usual promedio del 8% anual. Corea del Sur creció a razón del 10% durante los últimos diecisiete años. La tasa de Hong Kong fue también del 8% en la última década.
En mi opinión, estas son buenas noticias. El vía crucis del desarrollo hacia dentro puede concluir rápidamente por esa otra vía, evidentemente menos dolorosa, del crecimiento hacia fuera. Los dirigentes de la política económica y los empresarios deberíamos tomar buena nota de estos nuevos factores críticos para aplicarlos hoy con vistas al futuro.
En síntesis, es evidente que el modelo de los últimos años ya no es apropiado para las necesidades presentes. Guatemala debe orientar la venta de sus productos manufacturados a mercados diferentes al Mercado Común. Mas para eso es necesario que nuestra industria sea competitiva en el exterior, lo cual exige un cambio de actitud económica tanto de parte del sector público como del sector privado.
«El fracaso de las medidas económicas que contienen algún grado de intervensionismo gubernamental, se ha reflejado en el retroceso del nivel de desarrollo del país que las ha aplicado. En el grado que aplica la manipulación económica estatal (llamada también planificación económica) en ese grado el desastre ha sido mayor. Ya es hora de que, aunque sea por exclusión y no por convicción, estemos decididos a efectuar un verdadero «cambio de estructuras» pero que esté fundamentado en los principios filosóficos de una sociedad realmente libre. La Economía de Mercado es la única respuesta al resto del desarrollo que se nos presenta».
El Centro de Estudios Económico-Sociales, CEES, fue fundado en 1959. Es una entidad privada, cultural y académica , cuyos fines son sin afan de lucro, apoliticos y no religiosos. Con sus publicaciones contribuye al estudio de los problemas económico-sociales y de sus soluciones, y a difundir la filosofia de la libertad.
Apto. Postal 652, Guatemala, Guatemala
correo electrónico: cees@cees.org.gt
http://www.cees.org.gt
Permitida su Reproducción con fines educativos y citando la fuente.
[1] [i] Alocución del Dr. Manuel Ulloa Elías al Congreso Peruano, 27 de Agosto de 1980. Folleto.

[2] [ii] BID, Progreso Económico y Social en América Latina, Informe 1979, WashIngton, D. C.

GRUPO GESTOR ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO ECONOMICO DE QUETZALTENANGO


Presentación

A partir de la Revolución Liberal del siglo pasado, y con motivo de la introducción del cultivo del café en Guatemala, la ciudad de Quetzaltenango se convirtió en el segundo centro económico del país. La importancia que llegó a tener la ciudad hizo que se instalaran en ella grandes empresarios de la época, entre ellos varias familias alemanas y la inversión se dio en variados negocios industriales, comerciales y de servicios. Entre las industrias más importantes, y que aún perduran, se encuentra la fábrica de Hilados Cantel. Y nos queda también, como testimonio de su auge económico, una serie de edificios de estilo "clasicista".

Pero es a partir del terremoto del 18 de abril de 1902 (Día de San Perfecto), que se inició la emigración de quetzaltecos hacia la ciudad capital. Y sucedió que, además del terremoto, que fue verdaderamente fuerte, en el mes de octubre del mismo año hizo erupción el Volcán Santa María (Santiaguito), y lo que no había destruido el terremoto, lo hizo la cantidad de ceniza que cayó sobre la ciudad. Y muchas personas se atemorizaron, y otras lo perdieron todo. Y por ello la emigración.

Pero con la salida de tantos quetzaltecos, muchos de ellos empresarios, se dejó de invertir en la ciudad, con lo que se dejó de generar trabajo, y, en mi opinión, se inició la desaceleración económica del Municipio. Luego, con los sucesos históricos (primero la gran depresión de los años 20 y luego el gobierno de Ubico quien malquería a Quetzaltenango), se llega hasta la década de los años 50 en que, con la estrategia de sustitución de importaciones para impulsar un proceso industrializador, la emigración, por búsqueda de oportunidades de trabajo, se acentúa hacia la capital, lugar en donde se instaló la casi totalidad de industrias.

De manera que la historia ha ido en contra del crecimiento económico de Quetzaltenango. Y por su parte, Quetzaltenango no ha preparado infraestructura física para atraer la inversión, ni ha invertido suficiente en desarrollo humano, para que ese potencial atraiga inversión productiva.
No es sino hasta 1996 que surge el denominado Grupo Gestor (Asociación para el Desarrollo Económico de Quetzaltenango), iniciativa novedosa, en la que un grupo representativo de la sociedad local, se plantea el diseñar proyectos de inversión de largo plazo, poniéndolos a disposición de inversionistas privados y estatales, con el interés fundamental de generar empleo sostenible.

Son varios los municipios del interior que están siguiendo con interés esta experiencia, pues existe conciencia que no se puede esperar inversiones generadoras de empleo permanente si no se promueven y se prepara la infraestructura humana y física indispensable. Especialmente cuando vivimos la globalización.

Ing. Francisco Roberto Gutiérrez M.
Presidente/Grupo Gestor
Descripción:
La Asociación para el Desarrollo Económico de Quetzaltenango -Grupo Gestor - es una entidad permanente, autónoma, no lucrativa, creada en 1996 bajo un enfoque empresarial e integrada por personas representativas de diferentes sectores de la comunidad, que trabajan en pro del desarrollo económico local.

Se distingue por ser una iniciativa novedosa que respalda de manera ágil y especializada las iniciativas públicas y privadas que por sus características se constituyen en instrumentos de fomento económico local.
Visión

Entidad lider, especializada en desarrollo local, que coadyuve al fortalecimiento económico de Quetzaltenango.

Misión

Promover el desarrollo económico sostenible y sustentable de municipio.

Objetivo
Generar un modelo de desarrollo descentralizado por medio de la activación de programas orientados a hacer crecer el mercado, atraer inversiones y generar empleo.

El planteamiento organizativo y operativo de un Grupo Gestor reconoce y acepta las características económicas, históricas, culturales, institucionales y sociales de cada comunidad, en las cuales los diferentes actores locales deben desempeñar funciones relevantes en pro de su propio desarrollo.

Además interconecta las necesidades del municipio con el trabajo de las entidades que operan en el área, de forma tal que los diversos programas de financiamiento para las inversiones sociales y económicas puedan tener un impacto medible en el corto y mediano plazo, al coordinarse con mayor eficacia.

Para generar esta dinámica, un Grupo Gestor se constituye en una institución especializada en desarrollo económico a nivel local, realizando acciones de investigación, viabilización de proyectos y concertación para elevar los niveles de competitividad local.

Alcances

Los alcances de esta iniciativa son sumamente importantes: tanto para los procesos de Competitividad Nacional como para los procesos de descentralización econó mica , considerando que un Grupo Gestor operativamente orienta sus esfuerzos a:
  • Dinamizar la economía local y regional, con el fin de potenciar las fuentes de riqueza del territorio.
  • Facilitar la articulación de la demanda y la oferta de productos y servicios a nivel local, nacional e internacional.
  • Incrementar el nivel de producción y productividad local
  • Estimular la transformación de recursos para lograr mayor valor agregado a los mismos.
  • Fomentar y fortalecer el empleo, para aumentar los ingresos y la calidad de vida de la población
  • Realizar un proceso de concertación para la integración y consolidación de actores y sectores públicos y privados identificados como participantes directos ( sector privado, la municipalidad, la academia) y/o como aliados estratégicos.
  • Promover la participación ciudadana con esquemas propositivos que motivan alianzas estratégicas entre el sector privado, la municipalidad, la academia y otros grupos y personas claves en el municipio.
  • Coadyuvar al fortalecimiento técnico y financiero de su respectiva Municipalidad, como entidad responsable de promover mejores condiciones de vida para la población.
  • Impulsar mejores condiciones socio políticas a nivel local, por los niveles de participación e involucramiento de la población en proyectos de beneficio general.

El trabajo y la experiencia de la Asociación para el Desarrollo Económico de Quetzaltenango, ha fundamentado la construcción de un modelo de organización orientada al desarrollo económico local, conocido como "Grupo Gestor", En esencia, la Asociación constituye el primer Grupo Gestor a nivel nacional, ya que desde hace más de seis años ha trabajado en la promoción, estructuración y documentación de procesos integrados de investigación, concertación, y viabilización de proyectos, orientados a promover el desarrollo económico local, bajo esquemas descentralizados y competitivos. Hoy se cuenta con 14 Grupos Gestores a nivel Nacional que se fundamentan en dicho modelo.

Principios


Para llevar a cabo su función, Grupo Gestor se fundamenta en los siguientes principios, mismos que deben ser aplicados y respetados en todo momento:


Gestor: la entidad es intermediaria, asesora; identifica y facilita acciones orientadas al desarrollo económico local.


Permanente: tiene una figura legal y una integración organizacional tal que le permite su permanencia en el tiempo.


Integral. Se ha establecido la importancia de operar tres elementos fundamentales en toda acción: investigación, concertación de sectores y viabilización de proyectos.


Vinculador: La entidad promueve y mantiene vinculados a los sectores participantes, sobre todo el sector privado y el sector público, pues unidos constituyen la fortaleza real de la iniciativa.
Autónomo: Siempre debe mantener su propio poder de decisión, el cual no se debe ver afectado por corrientes individualistas o sectorizadas.


Representativo: Debe crear y mantener una imagen de liderazgo entre la población, en la cual se identifiquen y reconozcan todos aquellos actores y acciones encaminadas al desarrollo local.


Apolítico: Aunque debe trabajar el tema, su imagen debe mantenerse ajena a cualquier movimiento político partidista, a efecto de lograr su representatitividad y su permanencia en el tiempo.


Autosostenible. De sus acciones deben siempre derivar elementos financieros para lograr su permanencia y funcionalidad.


Orientado al Desarrollo: entendido este como el manejo y aplicación de los conceptos de sostenibildiad y sustentabilidad en todas sus acciones, programas y proyectos.

El Desarrollo local de las Cooperativas de Trabajo Asociado en un Entorno Global


Rubén J. Cuñat Giménez (CV)rjcunyat@florida-uni.esDepartamento Dirección de EmpresasFlorida Universitaria

RESUMEN: La globalización genera distancias sociales y medioambientales. Ante el incremento del número de personas que compran y producen para los mercados globales, las relaciones económicas, que son fuente de cohesión en las comunidades locales, se debilitan. El desarrollo económico local puede mantener las redes económicas locales y la cohesión social. La defensa de la economía local en plena era de la globalización puede parecer anacrónica. Sin embargo, el rescate de la identidad local actúa como mecanismo social de defensa de las regiones. La creación de pequeñas empresas cooperativas cuenta con un importante potencial para el desarrollo local y constituye un modelo específico de empresa que trata de combinar la eficiencia económica con la racionalidad social.

Palabras Clave: Globalización, desarrollo local, eficacia, excelencia.
El desarrollo local ante la Globalización

El desarrollo económico consiste en generar, dentro de una economía local o regional, la capacidad necesaria para hacer frente a los retos y oportunidades que pueden presentarse en una situación de continuo cambio económico, tecnológico y social. Este cambio provoca transformaciones estructurales que evolucionan hacia formas superiores. La conceptualización del mismo y su implantación será distinto según la zona geográfica en la cual se lleve a cabo, por lo que habrá que estudiar diferentes oportunidades y problemas de cada país, región o localidad en particular, surgiendo así el concepto de desarrollo local (Sanchis, 1999).

Las cooperativas de trabajo asociado favorecen el desarrollo local al ser empresas que se encuentran particularmente ligadas al territorio, ya que éstas están vinculadas directamente a las personas que la integran, y éstas lo están al territorio (García-Gutiérrez, 1991). De esta forma podemos justificar la cooperativa como una fórmula idónea para el desarrollo del potencial endógeno de una zona (Morales, 1998).

Las cooperativas muestran una clara orientación hacia los mercados regionales/locales, incluso dentro del ámbito de la producción industrial, contribuyendo a ofrecer una alternativa directa al paro y cubrir determinados servicios y productos que la empresa de capitales o el sector público no pueden satisfacer o que los proporcionan a un mayor precio y/o menor calidad (Westlund y Westerdahl, 1996).

La defensa de la economía local en plena era de la globalización puede parecer anacrónica. Sin embargo, el rescate de la identidad local actúa como mecanismo social de defensa para las regiones (Enríquez, 1995). Tal como señalan Ekins y Newby (1998) estas economías adquieren una especial importancia con la globalización por los siguientes motivos:

1) Los mercados globales no son capaces de incluir a todos. La competencia global genera ganadores y perdedores; y a falta de economías locales activas, los perdedores se verán apartados de cualquier actividad económica y emergerá una subclase desempleada y marginada.
2) La globalización genera distancias sociales y medioambientales. Ante el incremento del número de personas que compran y producen para los mercados globales, las relaciones económicas, que son fuente de cohesión en las comunidades locales, se vuelven menos fuertes. El desarrollo económico local pueden mantener las redes económicas locales y la cohesión social.
3) La globalización induce la homogeneización cultural. Una economía local activa contrarrestaría estos elementos.
4) La globalización crea vulnerabilidad económica. La especialización que ésta favorece hace a los entes económicos más vulnerables a la reestructuración económica frente a cambios de la demanda de los mercados. Una base económica local fuerte puede dar estabilidad en tiempos de crisis y ofrecer oportunidades para el desarrollo de nuevas actividades y la emergencia de ventajas comparativas.

Esta situación obliga a desarrollar teorías territoriales del desarrollo local, que según Vázquez (1999) defienden la superioridad estratégica de las pequeñas empresas en los procesos de desarrollo. Estas teorías (Friedman y Weaver, 1979; Stöhr y Tödtling, 1979; Sach, 1980; Stöhr y Taylor, 1981) se basan en la idea de que cada territorio es el resultado de una historia que se ha configurado dentro de un entorno institucional, económico y organizativo, lo que le otorga una identidad propia y le capacita para dar respuestas estratégicas a los desafíos de la globalización.
De esta forma, Stöhr y Taylor (1981) defienden estrategias de desarrollo desde abajo (bottom-up), que ofrezcan oportunidades de mejora a las personas, grupos sociales y comunidades locales, y permitan movilizar sus capacidades y recursos.

La creación de pequeñas empresas cooperativas cuenta, siguiendo a las teorías territoriales del desarrollo, con un importante potencial para el desarrollo local (Gutiérrez, 2003).

La Cooperativa como Modelo de Desarrollo Local

La globalización ha hecho que actualmente los territorios compitan entre sí, a escala internacional, y busquen ventajas competitivas mediante la valorización de sus recursos y la diferenciación de sus actividades productivas. Por ello, las ciudades y regiones se ven obligadas a emprender caminos de desarrollo endógeno que les permitan mejorar su posición competitiva, y, al mismo tiempo, generar estrategias de desarrollo local (Vázquez, 1997).

Las empresas cooperativas se constituyen como un modelo específico de Empresa que trata de combinar la eficiencia económica con la racionalidad social. Al mismo tiempo su carácter personalista favorece su consideración como instrumento de capacitación y formación, donde el aprendizaje proveniente de la acción empresarial es potenciada por el impulso común que da el proceso de decisión democrática. Su objetivo central, dar servicio a sus miembros y al entorno que las rodea, favorece notablemente el conocimiento de las necesidades locales y la forma de satisfacerlas (Navas, 1994).

La fuerza de las cooperativas reside principalmente en el compromiso de los individuos, en sus raíces locales y en las oportunidades que crea de movilizar a la gente en pro de objetivos concretos y comunes (Westlund y Westerdahl, 1996).

En un mundo global, donde el cliente ha visto incrementado su poder, las empresas necesitan cada vez mayores dosis de creatividad para generar la capacidad de innovación necesaria que les permita, no solo satisfacer, sino sorprender, entusiasmar e ilusionar al cliente. Las ideas son, por consiguiente, más necesarias que nunca también desde el punto de vista para sobrevivir y desarrollarse. Así, el factor humano se ha situado como eje fundamental de la moderna administración empresarial, ya que la persona es la única fuente depositaria de las ideas, de la creatividad que hace posible la mejora continua y la innovación. No hay que olvidar que la creatividad es la capacidad de generar ideas, mientras que la innovación es la capacidad de ponerlas en práctica (Vargas, 2001).

La proximidad de las cooperativas a su entorno y su misión de contribuir al desarrollo sostenible de sus comunidades mediante políticas aprobadas por sus socios, tal como figura en el séptimo de los principios cooperativos, las sitúa como modelos que encajan, se complementan y son necesarios en un entorno global.

Las sociedades cooperativas se preocupan por conseguir el desarrollo sostenible de la comunidad en la que se mueven. Este aspecto genera riqueza sobre el entorno, que a su vez, repercute en la propia empresa. A esto hay que añadir que, en un alto porcentaje de sociedades cooperativas, sus socios se muestran en disposición de realizar labores no remuneradas en la empresa; contribución en jornadas, conferencias, ferias, etc.; y producción respetuosa con el medio ambiente (Marín y Vaca, 2003).

Su contribución a la integración social es otro de los aspectos resaltables de estas empresas. En muchos casos, éstas ayudan a los marginados, inmigrantes, desfavorecidos, enfermos o discapacitados a mejorar sus condiciones de vida, a acceder a un puesto de trabajo, a obtener unos servicios asistenciales mínimos. Esta labor asistencial se amplía con otra aún más importante si cabe, de prevención, formación e información de los problemas que acechan a jóvenes, las enfermedades, la drogadicción, etc. (Mozas y Rodríguez, 2000).

Por otra parte su reducido tamaño hace que puedan actuar con eficacia en los mercados por las siguientes causas (Ballestero, 1993):

1) Espíritu del círculo de calidad. El número reducido de trabajadores favorece la comunicación entre ellos. Los socios están en contacto permanente unos con otros, se comunican sugerencias para mejorar la calidad de los productos o servicios, reducir costos, aumentar la facturación o conseguir altos índices de logro. En esta situación la experiencia de cada socio trabajador se canaliza adecuadamente y no se pierde.
2) Ahorro de costos administrativos. Cuando la dimensión de una empresa sobrepasa ciertos límites estos costos suelen aumentar. Si estos costos no son compensados con las economías de escala los resultados de explotación se pueden deteriorar seriamente. De esta forma, una cooperativa que opere en sectores poco sensibles a las economías de escala (servicios, talleres, restaurantes, etc.) se verán libres de una carga pesada de origen dimensional.
3) Compañerismo compatible con los necesarios ajustes laborales. Los socios trabajadores, por su corto número y su continuo trato laboral, suelen tener relaciones positivas de compañerismo que favorece la cooperación, la intercomunicación y el aprendizaje. En estas situaciones es raro que aparezcan actitudes de “proteccionismo irracional” hacia el amigo, si este proteccionismo pone en peligro la supervivencia de la empresa. Mientras en las grandes organizaciones el sentimiento de riesgo colectivo (posibilidad de que la empresa quiebre) se puede diluir entre una masa de trabajadores y puede favorecer actitudes individualistas contrarias a la supervivencia y crecimiento de la empresa.
4) Flexibilidad para la aplicación de cambios estratégicos. En las empresas capitalistas los cambios de estrategia pueden afectar a numerosos grupos, que se resistirán si no participan de ellos. En las empresas sociales el riesgo también está presente; aunque las resistencias se debatirán antes de la puesta en marcha del cambio dentro a las asambleas de socios. Este hecho provocará el que los cambios introducidos tengan el apoyo e implicación del colectivo de trabajadores una vez decididos.

Excelencia del Modelo Cooperativo en un entorno global

Munuera y Rodríguez (1998, pag. 59) afirman que “el éxito empresarial asociado a la satisfacción de uno solo de los grupos participantes en la empresa puede desembocar en el final de la misma. Una empresa necesita adoptar una perspectiva múltiple que permita reconciliar las divergencias y conflictos de intereses dados los diferentes objetivos de los grupos participantes. Satisfacer cuando menos en una zona de tolerancia o banda de resultados a todos y cada uno de ellos es condición necesaria para lograr la supervivencia a largo plazo de la empresa”.

Si trasladamos este planteamiento al caso de una sociedad cooperativa, la consecución de este equilibrio necesario con los grupos participantes en la misma (internos y externos) puede ser más fácil de conseguir, dadas sus peculiaridades. Por una parte, por efecto de la doble condición de propietario y trabajador. Por otro, la identidad del cooperativismo sintoniza con valores que están fuertemente arraigados en la sociedad actual, tales como la democracia, la igualdad, la equidad, la solidaridad, etc. Esto es importante, en cuanto que la empresa no puede ser ajena a lo que la sociedad siente, desea o espera. En los mercados se compran y venden productos de los que cada vez tiene más importancia el aspecto intangible, que son los valores que lo acompañan, y las sociedades cooperativas añaden a sus bienes y servicios unos valores que comparte la sociedad actual (Vargas, 2001).

Vargas (2001) identifica en las cooperativas una serie de características que las acercan al calificativo de excelentes. Estas características son las siguientes:

• Compromiso de los trabajadores con la empresa. En estas organizaciones el individuo participa en la toma de decisiones, es informado de la marcha del negocio y participa en los resultados. Esta situación genera en las personas un fuerte sentido de pertenencia, ya que perciben a la empresa como algo propio (Aranzadi, 1998).
• Orientación a la persona. Al tratarse de una forma societaria marcadamente personalista, el factor humano prima sobre el factor capital.
Fortaleza de la cultura de la empresa. La existencia de un claro esquema de valores ampliamente compartidos y aceptados orienta el comportamiento de los cooperativistas, a título individual y colectivo, en una misma dirección.
• Condición democrática de sus líderes. El modelo de líder que actualmente se espera no es el tradicional que carga sobre sus hombros el peso de la empresa, sino aquel que es capaz de crear el ambiente adecuado para que cada integrante de la organización soporte su parte de la carga (Williams y Cothred, 1977). La empresa cooperativa, por la condición democrática de sus dirigentes y por la cualidad de sus servidores, está en disposición de asumir, mejor que cualquier otra empresa, ese nuevo papel del liderazgo (Aranzadi, 1998).
• Las empresas cooperativas son organizaciones dinamizadoras de economías locales, que cuentan con dos armas muy valiosas generadoras de ventajas competitivas, como son la flexibilidad y la capacidad de innovación (Gaspar, 2003).
• La orientación hacia el cliente. Las cooperativas trabajan para conseguir el desarrollo sostenible de sus comunidades, tal como promulga su séptimo principio (Rodrigo, 1995).
• Interés por la continua formación de sus socios y trabajadores, lo que queda reflejado en el quinto principio cooperativo.
• La cooperación. La cooperación de las empresas es una de las claves de la estrategia de las empresas excelentes. En las sociedades cooperativas constituye uno de los valores compartidos más arraigados y además está recogido en el sexto principio cooperativo (Rodrigo, 1995).
No obstante, no basta que haya unos principios muy bien elaborados y aprobados por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI). Se trata de que estos principios y los valores que subyacen en ellos se vivan en la cooperativa, y para lograrlo es necesario contar con una declaración escrita de la misión de la empresa, que sea elaborada, aprobada, compartida y aplicada por todos los trabajadores de ésta (Aranzadi, 1998). Las causas de ineficiencia que se contemplan en algunas cooperativas tienen lugar cuando éstas lo son solo de nombre, esto es, en las que –durante el proceso de creación o después- se han ido violando alguno de los principios cooperativos (Coque, 2003).

BIBLIOGRAFÍA

Aranzadi, D. (1998): “El papel del líder en la organización cooperativa”, Anuario de Estudios cooperativos 1997, Universidad de Deusto, pp. 65-95.
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Friedman, J. y Weaver, C. (1979): Territory and Function. Edward Arnold, Londres.
García-Gutiérrez, C. (1991): “La Economía Social o la economía de las empresas de participación (las sociedades cooperativas laborales)” en: Memoria de Maria Ángeles Gil Luezas, Alfa Centauro, Madrid, pp. 195-216.
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Munuera, J.L. y Rodríguez, A.I. (1998): Marketing estratégico, Pirámide, Madrid.

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Sanchis, J.R. (1999): “Las estrategias de desarrollo local: aproximación metodológica desde una perspectiva socioeconómica e integral”. Revista de Dirección, Organización y Administración de Empresas, nº 21, pp. 147-160.
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Westlund, H. y Westerdahl, S. (1996): “Contribución de la Economía social a la ocupación laboral local”, CIRIEC-España, nº 24, pp. 23-40.
Williams, R.L. y Cothred, J.P. (1997): “Building Tomorrow´s Leaders Today”, Strategy and Leadership, September-October, pp. 17-23.

LAS AGENCIAS DE DESARROLLO ECONOMICO LOCAL: "PROMOVIENDO LA EMPRESARIALIDAD EN EL MARCO DEL DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE"


El caso de Centro América
por Alfredo Lazarte H.
(1)
1.Presentación Los elementos a ser presentados, responden a una estrategia implementada por PRODERE(2), la cual se diseñó bajo la consideración de que en áreas caracterizadas por la pobreza y la marginalidad social, las políticas macroeconómicas de desarrollo, que en general acompañan a las de ajuste estructural, no son suficientes para generar un círculo económico virtuoso. El problema era entonces equilibrar, en condiciones de pobreza difundida, la escasez de recursos económicos disponibles con la necesidad de ampliar la base productiva, como un primer motor del desarrollo, que permita generar oportunidades de ingresos y empleo adecuados y estables. Para ello se vio necesario impulsar actividades productivas de naturaleza empresarial, que sean capaces, por un lado, de tener efectos multiplicadores estables y, por otro, de brindar posibilidades de acceso al circuito productivo, a la población más excluida: estos deberan ser proyectos que valorizen al máximo los escasos recursos que tienen principalmente estas áreas: fuerza de trabajo y recursos naturales.

Se ha discutido mucho sobre la replicabilidad de los modelos de desarrollo, sobre todo de aquellos que parten de iniciativas a nivel local prevaleciendo la opinión de que un área no puede imitar al detalle modelos desarrollados en otra. Sin embargo, existe un principio básico que unifica esta problemática y es el que los actores locales tienen el conocimiento de las características del área, representan la dinámica social, institucional y económica y pueden determinar las prioridades y las acciones más oportunas; por lo tanto, tienen que ser involucrados en primera instancia, de manera que puedan concertar y conducir la promoción de su propio desarrollo. De otra parte, los procesos del desarrollo económico, a nivel local, difícilmente pueden dejarse a mecanismos espontáneos de crecimiento, más bien tienen que ser sustentados en algunos elementos claves, como son: a) Orientación hacia producciones que valorizan(3) las potencialidades locales; b) Creación de condiciones de acceso a las oportunidades de financiamiento. c) Mejoramiento de la calificación del mercado del trabajo d) Generación de un sistema infraestructural de soporte.
Todo esto necesita un esfuerzo organizado y coordinado, para que el conocimiento de la realidad y de las necesidades locales se transforme en valorización económica, en capacidad técnica para promover empresas y oportunidades de ingreso y empleo y en la constitución de mecanismos de desarrollo que se basen sobre el consenso democrático y que sean la respuesta sin exclusiones a las necesidades de la población. Este esfuerzo organizado, dentro de la experiencia del PRODERE, se concretiza a nivel de territorios específicos, en las Agencias de Desarrollo Económico Local -ADEL.

Las ADEL, son instancias organizadas a nivel local, donde los protagonistas locales en forma concertada y autónoma toman decisiones sobre propuestas e iniciativas de desarrollo económico autosostenido, aseguran al mismo tiempo las condiciones técnicas para viabilizarlas y la movilización de recursos requeridos, con el objetivo de brindar oportunidades de acceso al circuito productivo, al conjunto de la población y en particular a la más excluida. Las ADEL así definidas, hacen parte de la estrategia del PRODERE para la promoción de un DESARROLLO HUMANO SOSTENIBLE a nivel local, en tanto articulan capacidades e instrumentos válidos para viabilizar mecanismos de ejecución nacional, de actividades de cooperación a nivel local, concertados para la planificación, la asistencia técnica, la ejecución y canalización de recursos financieros nacionales e internacionales. En este enfoque la cooperación Internacional viene desarrollando distintas acciones, apoyando con la puesta a disposición de recursos humanos, organizativos y financieros distintas iniciativas para la formación de ADEL, en diversas partes del mundo. Así, a través del Programa PRODERE en Centro América, lo viene haciendo en los departamentos de Ocotepeque e Intibucá en Honduras, de Chalatenango y Morazán en El Salvador, de Quiché en Guatemala, de Nueva Segovia y Jinotega en Nicaragua, Cayo District en Belize y la Región Brunca en Costa Rica. Igualmente, la Cooperación Bilateral Italiana viene apoyando iniciativas similares en los departamentos de Granada y León en Nicaragua, en las Zonas sur y norte de San Salvador en El Salvador y está comenzando nuevas experiencias en Colombia. La Organización Internacional del Trabajo, OIT, además de participar en las experiencias de PRODERE y colaborar con las experiencias en Colombia, viene apoyando directamente iniciativas similares en Cambodia, Polonia, República Checa, Bulgaria y próximamente ampliará estas iniciativas a nuevas repúblicas del Este Europeo, otras áreas de Costa Rica, Bolivia y Perú.

2. ¿Por qué un desarrollo a nivel local?

Si visualizamos al DESARROLLO como un proceso histórico, de carácter continuo e integral, dentro del cual la sociedad busca ordenar e incrementar el aprovechamiento de sus recursos para mejorar sus condiciones de vida, en un ambiente de igualdad de oportunidades y justicia que permita una plena valorización de la dignidad humana, podemos observar que este proceso se manifiesta en forma no homogénea, generando un desequilibrio de oportunidades entre distintos sectores de la sociedad, el cual puede ser explicado en función a: - la dotación de recursos existentes,

- el nivel de su reconocimiento,
- las posibilidades de su incorporación al proceso,
- el grado de control ejercido sobre ellos, y
- la forma como las distintas fuerzas sociales se organizan para su explotación y el aprovechamiento de sus beneficios. El ideal social debe buscar armonizar el proceso, permitiendo que sectores mayoritarios de la población tengan iguales oportunidades de acceso a los beneficios que se obtienen del aprovechamiento de recursos.

Esto supone la necesidad de perfilar una estrategia de desarrollo que permita dinamizar la participación, en este proceso, de aquellos sectores de la sociedad que manifiestan menores niveles de desarrollo relativos, buscando paralelamente el estrechamiento de las desigualdades existentes, para legitimar la continuidad del proceso y permitir la dinamización del mismo. Esta exigencia de abrir oportunidades al desarrollo entre los distintos actores sociales, implica revisar los criterios tradicionales de su ordenamiento espacial, buscando superar las tendencias centralizadoras y excluyentes que han predominado en los enfoques tradicionales del "Desarrollo Nacional" y su réplica ajustada del "Desarrollo Regional". La revisión propuesta, nos lleva a reivindicar el ámbito de lo LOCAL, como un espacio más concreto de participación social en el proceso, como una unidad de análisis, planificación y acción, capaz de relevar y activar un conjunto de potencialidades no apreciadas por el planificador tradicional y de atender un igual número de demandas insatisfechas a través de mecanismos apropiados al contexto y escala de las mismas, aportando de esta manera dentro un esfuerzo sinérgico al desarrollo de la región y el país. La satisfacción de estas necesidades básicas, principalmente de poblaciones de menores recursos, y la proyección de sus condiciones de vida hacia estandares de vida cualitativamente superiores, se puede, por un lado, apoyar estratégicamente, en un esfuerzo que promueva progresivamente actividades ECONOMICAS, capaces de alcanzar condiciones apropiadas para generar directamente los ingresos suficientes que permitan atender los niveles de gasto social que éstos le requieren y los niveles de gasto productivo que lo faculten a reproducir adecuadamente estas mismas condiciones de generación de ingresos. Restricciones de recursos financieros, falta de regulación del mercado, política monetaria restrictiva, tienen como efecto el debilitamiento de la ya frágil estructura productiva, concentrando el capital en manos de pocos, creando barreras para el ingreso en el circuito productivo de la gran mayoría de la población, y generando un irreversible desequilibrio social y económico. El reto que esto implica es abrir el conjunto de oportunidades para promover el desarrollo económico a las grandes mayorías, tarea que sólo puede ser emprendida a nivel local, por el conjunto de los actores, los cuales, sobre la búsqueda del consenso para la definición de sus prioridades comunes, deberán potenciar su acción dentro de un esfuerzo coordinado, que les permita asumir con coherencia y efectividad la conducción de este proceso.

3. ¿Quiénes son a nivel local los protagonistas de la ADEL? A este punto la inquietud es ¿cuáles son las fuerzas que pueden empujar un proceso de este tipo, en términos de localización (centrales, periféricas) y tipología (gobierno, empresarios, asociaciones sociales, individuales, etc.)? En el primer caso, es evidente que una política centralizada tiene la ventaja de poder ser eficiente (coordinación de recursos), pero no eficaz, porque la institución central al máximo puede limitarse a una política de incentivos productivos, pero no tiene la capacidad de identificar soluciones puntuales en cada lugar del país y en miles de situaciones diferentes. En el segundo caso, una política manejada por uno solo de estos actores puede tener la ventaja -en algunos casos- de ser eficaz, pero evidentemente no eficiente, debido a la carencia de coordinación y de interacción. Por todo esto parece que la mejor manera de empujar el proceso de desarrollo sea a partir de lo local, involucrando todas las fuerzas vivas económicas, institucionales y sociales que operan a este nivel, que tienen el conocimiento de las características del área, representan la dinámica social, institucional y económica, y que pueden determinar las prioridades y las acciones más oportunas. 4. ¿Cuáles son las condiciones para un desarrollo económico autosostenible y equilibrado? Cuatro son las condiciones principales para un desarrollo económico autosostenible: 1) La capacidad empresarial, entendiendo como tal no solamente las calidades individuales de los empresarios, sino también la capacidad del sistema local de generar iniciativas empresariales exitosas y permanentes. 2) El acceso al sistema financiero para viabilizar inversiones y, en particular, para posibilitar a los más pobres que están excluidos del sistema vigente, a utilizar fuentes financieras para sus propias iniciativas productivas. 3) Las características del mercado del trabajo para calificar la oferta a nivel de las nuevas demandas requeridas por las perspectivas del desarrollo. 4) La creación y/o fortalecimiento de las infraestructuras territoriales necesarias para el funcionamiento del sistema productivo (comunicaciones, distribución y comercialización, fuentes de energía, transporte, etc.). Una política de desarrollo equilibrado tiene que garantizar iguales oportunidades de ingreso y empleo para el conjunto de los sujetos sociales, de manera que la misma pobreza se convierta en un recurso para el desarrollo, a través de la utilización de todo el potencial humano del cual dispone el área. Es justamente para fomentar este tipo de conversión que un desarrollo autosostenido conlleva a la necesidad de un proceso equilibrado en el aprovechamiento de las oportunidades. No hay duda que el motor principal para que el desarrollo sea autosostenido es la generación de un tejido productivo a nivel local, hecho principalmente por un sistema de empresas locales que pueden valorar las potencialidades endógenas del área.

5. ¿Cuáles son los objetivos de una ADEL? Contribuir al desarrollo económico de un área, a través de mecanismos participativos, garantizando la presencia de un instrumento que tenga la capacidad en el futuro de continuar de manera autosostenida la implementación de un desarrollo económico local. Sus principales objetivos son: 1) Creación y fortalecimiento de empresas productivas autosostenibles (en forma individual o asociativa), capaces de crear fuentes de trabajo permanentes y de colocar sus productos o servicios en el mercado. Estas empresas valorarán el potencial del área en todos los sectores económicos, según prioridades que van a ser identificadas área por área, dependiendo de las vocaciones, de las potencialidades del área, de las necesidades de la población y de las posibilidades que ofrece el mercado. 2) Creación de una capacidad para la identificación de las posibilidades de desarrollo productivo y la generación de proyectos, con el concurso coordinado de los actores locales y de los referentes nacionales, que pueda constituir un interlocutor válido para atraer y catalizar inversiones externas para el desarrollo. En este marco, la ADEL podrá estipular convenios con diferentes organismos nacionales e internacionales para dar seguimiento a proyectos de desarrollo, en modalidades que serán evaluadas convenientemente por cada ADEL. 3) Apoyo a la planificación local sectorial, en coordinación con las actividades de las instituciones públicas a nivel central, regional y local. 4) Facilitar el encuentro entre la demanda y la oferta de trabajo. 5) Autosuficiencia desde un punto de vista económico, a través de la generación de ingreso mediante la venta de servicios y otros mecanismos financieros ad-hoc. 6. ¿Cuál es su carácter legal e institucional? En una ADEL se busca la participación de todos los actores que a nivel local tienen un papel en el desarrollo económico: instituciones públicas nacionales -a través de sus dependencias o delegaciones locales-, autoridades locales, instituciones privadas, asociaciones gremiales y comunitarias. La ADEL tiene su propia personería jurídica, que le garantiza autonomía política y administrativa. Dependiendo del marco jurídico y de las condiciones particulares de cada país, la ADEL puede conformarse como una Asociación, una Fundación o una Sociedad. 7. ¿Como se define su área de impacto? Dependiendo de las características de cada país, el área de impacto de una ADEL se define en consideración de la división político-administrativa del Estado, para asegurar su sostenibilidad político-institucional. Igualmente, la articulación económica del territorio, así como criterios de homogeneidad físico-geográficos y/o socio-culturales, aportarán elementos sustantivos para garantizar su sostenibilidad económico-financiera y social. 8. ¿Cuáles son sus principales áreas de actividad? Para cumplir sus objetivos la ADEL tendrá que desarrollar diferentes competencias y actividades, que se pueden dividir en 3 áreas estratégicas : 1. Actividad básica (círculo interior) 2. Servicios para la actividad básica (círculo medio) 3. Mejoramiento del Entorno Económico -Actividad evolutiva- (círculo externo)

9. Principales funciones y acciones en el área de "Actividad Básica": 1) Animación Económica:-Diagnóstico de Oportunidades. Preparación y ajuste periódico de estudios de inversión sobre las potencialidades y oportunidades locales para el desarrollo productivo. -Creación de un sistema informativo de orientación a la actividad productiva, incluyendo información sobre los mercados. -Constitución de un banco de proyectos productivos. -Promover un clima favorable para la creación de empresas y promover la cultura empresarial. 2) Promoción de Empresa: -Formulación de proyectos de empresas de impacto en el área. -Apoyo técnico para la preparación de planes de empresa propuestos por la población local, facilitando la capacitación y asesoría empresarial y técnica, requerida para la puesta en marcha de la empresa. -Evaluación de los estudios de factibilidad, en base a criterios económicos, técnicos y sociales. -Apoyo financiero, a través de la promoción de créditos, mediante mecanismos propios como fondos de garantía y de preinversión o la movilización de recursos financieros de otras instituciones. -Asistencia técnica para la creación y manejo de empresas sociales (conformadas por personas con dificultades de acceso al mercado laboral).

10. Principales funciones y acciones en el área de "Servicios a la Actividad Básica " 1) Apoyo al desarrollo productivo: - Formulación de proyectos para mejorar la eficiencia y dotación de servicios de apoyo, a la actividad económica en el área. - Identificación de las fuentes de financiamiento que pueden apoyar dichos proyectos. - Promoción de servicios y actividades de apoyo para la comercialización. - Promoción de intercambios y desarrollos tecnológicos. - Apoyo a la constitución y fortalecimiento de organizaciones empresariales a nivel local. 2) Dinamización del Mercado Laboral

- En coordinación con otras instituciones: creación de instrumentos para promover el encuentro entre demanda y oferta de empleo a nivel local y extra local. - Promover y apoyar la formación de recursos humanos calificados para el mercado laboral.

11. Principales funciones y acciones en el área de " Mejoramiento del entorno económico" 1) Entorno Político - Apoyar los procesos de planificación económica a nivel local. - Promover la inversión pública sectorial dentro de su territorio. - Apoyar iniciativas que mejoren el marco legal de la promoción del desarrollo económico a nivel local. 2) Entorno institucional - Promover mediante convenios y/o acuerdos la presencia de otros programas institucionales de apoyo a la actividad económica. 12. Promoción de la Empresarialidad a través de la Animación Económica La función de Animación Económica implica un conjunto de actividades a partir de las cuales las ADEL facilitan a los actores económicos locales la identificación de oportunidades de inversión, que puedan ser apropiados por los mismos a fin de ser convertidos en iniciativas empresariales. Esta función, de carácter complementaria y previa a la de Promoción de Actividades de Naturaleza Empresarial, adquiere una significativa relevancia en areas de tradicional exclusión económica, en las cuales los actores económicos locales sumergidos en una economía sustantivamente de autosubsistencia, ajena de los circuitos AHORRO-INVERSION-EXCEDENTES, han tenido que limitar el desarrollo de su capacidad de iniciativa al aprovechamiento de los escasos recursos accesibles a él. En esta situación, la función de Animación Económica deberá permitir a estos actores trasladarse a un nuevo escenario, donde puedan identificar las oportunidades de acceso a nuevos recursos a través del crédito, la posibilidad de incorporar nuevos conocimientos, mediante la difusión de tecnologías y de las oportunidades de acceso a la capacitación y a la asistencia técnica, información sobre el potencial productivo de su área de actuación y sobre las oportunidades de mercados a los que tradicionalmente no requería concurrir a fin de que puedan reconocer diversas alternativas de inversión. En resumen, uno de los primeros retos de esta función será el reunir, organizar, difundir y hacer comprensible un conjunto de informaciones que faciliten a los actuales y potenciales sujetos empresariales, una toma adecuada de decisiones sobre el futuro de su actividad económica. Lo que la Animación Económica deberá evitar, es conducir a estos actores a toma de decisiones específicas, a sustituir su propio discernimiento, condicionándolo a asumir opciones pre-establecidas, por más buenas que éstas sean. Esta observación se sustenta fundamentalmente en el principio de que las condiciones de empresarialidad no son capacidades transferibles exógenamente al individuo, involucran patrones de comportamiento muy específicos, entre los que destacan: - la capacidad de asumir riesgos,

- el espíritu de competencia,
- iniciativa en la toma de decisiones
- creatividad para responder a escenarios cambiantes. La Animación Económica podrá apoyar a que estas condiciones afloren, a romper barreras sociales que las inhiban, a brindarles instrumentos y técnicas que mejoren su eficiencia; es decir, deberá enfrentar el reto de promover una Cultura Empresarial La ausencia de estas condiciones dificulta seriamente el éxito de las iniciativas empresariales y corre el riesgo de empujar al fracaso a aquellos actores que, seducidos por el paraíso de oportunidades que se le presenta, no dudan en seguir el "Buen Consejo técnico" recibido, pero entran en crisis cuando en el desarrollo de las actividades recomendadas, confrontan escenarios de toma de decisión que se escapan del libreto, donde ya no pueden recurrir al "buen consejero", pudiendo incurrir en vacilaciones o errores que le demuelen la confianza en el "paraíso prometido", lo frustran, lo inducen a la deserción, lo confrontan a la búsqueda de responsables ajenos a él y/o, en el peor de los casos, lo conducen a la ruina económica total. Una reflexión final, especialmente dirigida hacia los programas de promoción del desarrollo, es que probablemente la aplicación de estrategias de promoción de actividades económicas de naturaleza empresarial reduzca de manera importante sus expectativas sobre el número de sujetos directos de atención de estos programas, al constituirse las condiciones de empresarialidad en una importante barrera natural para acceder a los mismos. Esto requiere reconocer, en primer lugar, la necesidad de desarrollar estrategias complementarias de atención a aquellos segmentos de población que no califiquen dentro de ellas, orientándolos hacia la generación de condiciones adecuadas para su inserción dentro de actividades de naturaleza asalariadas, que le permitan acceder a mejores expectativas de ingreso; sin embargo, si no dinamizamos la actividad de naturaleza empresarial, estos sectores deberán enfrentar un marco de oportunidades ocupacionales bastante restringido. 13. Costos promedios para implementar ADEL en la experiencia del PRODERE 1) De la Constitución y Operación: Para constituir una ADEL se requiere un capital para inversión fija, gastos operacionales -al menos para el primer año de vida (hasta que la ADEL empiece a generar ingresos suficientes)- estudios de diagnóstico, capacitación del personal involucrado en las actividades de las Agencias. PRODERE ha invertido un promedio por ADEL de $120,000, lo cual incluye tanto aportes de bienes y servicios, como la disponibilidad de recursos frescos de capital. 2) De las Inversiones: Para el financiamiento de las empresas se requiere de crédito para financiar los primeros planes de empresa aprobados y así poder atraer otros recursos. Se ha invertido un promedio por Agencia entre $450,000 y $500,000, lo que permite una generación y/o mejoramiento de 200-400 fuentes de empleo directo por año. En el caso de los fondos de garantía, estos son coordinados a nivel nacional por la red de Agencias constituidas. 14 . Balance de la experiencia De lo antes expuesto podemos deducir que si bien la propuesta de las ADEL's es relativamente nueva(4), su rápida multiplicación se debería sustantivamente a los siguientes hechos: Su carácter Descentralizador: en la medida que tiende a fortalecer las capacidades locales para la gestión de su propio desarrollo, generando condiciones y niveles de interlocución a nivel local, capaces de interactuar directamente con iniciativas regionales, nacionales e internacionales de promoción de un desarrollo económico sostenible. Su carácter Participativo: al involucrar a todos los actores públicos y privados presentes a nivel local en la definición de prioridades, ejecución de acciones y supervisión del proceso; evitando demagogias a través de la búsqueda de un equilibrio práctico entre participación y eficiencia . Su carácter Racionalizador: en cuanto aprovecha todos los recursos y capacidades existentes, en un marco de prioridades concertadas y de acciones coordinadas, evitando superposisiones y competencias interinstitucionales, ampliando eficiencia y cobertura a través de la complementariedad de acciones y del desarrollo de servicios comunes básicos y ordenando de manera organizada la atención del territorio. Su carácter Reconciliador: al haberse demostrado a lo largo de las experiencias desarrolladas en zonas post conflictivas -ver página anterior-, que genera un foro de discusión y trabajo que permite transferir la tensión social en sinergias positivas, frente a retos y problemáticas comunes que resaltan los elementos de identidad, respetan los de diversidad, y generan un espacio democrático que colabora en la reconstrucción del tejido social. Su carácter Movilizador de recursos: al constituirse en una contraparte representativa y técnicamente eficaz, que genera confianza para la inversión de recursos para el desarrollo. Su carácter Articulador: entre los esfuerzos públicos y privados, asumiendo una corresponsabilidad en el proceso y su correspondiente reflejo en los esfuerzos para su gestión. Esto se expresa igualmente entre las iniciativas nacionales, regionales y locales, al permitir al nivel local niveles sustantivos de interlocución y negociación frente a los otros dos niveles, así como a estos les crea canales que permiten compatibilizar intereses, prioridades y orientación estratégica. Su carácter Sostenible y su bajo costo de implementación: en la medida que aprovecha fundamentalmente las capacidades y recursos existentes, complementándola con instrumentos y servicios de bajo costo de implementación; generando condiciones atractivas para la operación de otros programas nacionales existentes y para el involucramiento incluso de recursos nacionales del sector privado en una nueva alianza para el desarrollo; valorizando y cautelando los recursos locales, en la búsqueda de un equilibrio y armonía entre desarrollo y medio ambiente y, finalmente, optimizando las inversiones para el desarrollo, a través de una acción consciente y técnica de buscar condiciones de eficiencia económica y promover la empresarialidad. 15 . Las ADEL Centroamericanas en algunos números: Las Agencias de Desarrollo Económico Local (ADEL), se han constituido como iniciativas descentralizadas y participativas, que articulan esfuerzos y capacidades locales, buscando racionalizar y potencializar sus propios recursos humanos, técnicos y materiales y movilizar los recursos complementarios, necesarios para impulsar procesos de desarrollo económico autosostenidos, mediante la dinamización de actividades económicas de naturaleza empresarial. Las Agencias de Desarrollo Económico Local, surgen en América Latina a partir de dos experiencias, la primera a mediados de 1991, promovida por la Cooperación Bilateral Italiana, en la Región IV de Nicaragua y la segunda iniciada a fines del mismo año, en el marco del proyecto PRODERE en Ocotepeque Honduras. Hoy dia el mapa centroamericano de las ADEL, está constituido por: 5 ADELs en El Salvador, 4 en Nicaragua, 3 en Guatemala y 2 en Honduras y una en Costa Rica. Cubren en la actualidad un territorio de aproximadamente 35,000 km2 y una población cercana a las 3'200,000 personas, incorporan a mas de 350 intituciones entre gobiernos municipales, oficinas decentralizadas del gobierno central, asociaciones de productores, organizaciones de base, organizaciones no gubernamentales de desarrollo, y otras instituciones afines a la promoción del desarrollo económico de sus áreas de actuación. Igualmente a través de sus respectivos grupos consultivos han incorporado las representaciones políticas de las diversas opciones presentes en sus áreas, organismos de cooperación, personalidades académicas, etc.

Las 15 ADEL' Centroamericanas, decidieron la creación de una Red Centroamericana desde septiembre de 1994, este mecanismos les ha permitido lograr una representatividad importante ante diversos foros internacionales, facilitar el intercambio de experiencias y actividades comerciales, desarrollar servicios comunes, lograr economias de escala importantes en actividades de formación y asistencia técnica a sus propias estructuras y realizar gestiones conjuntas para movilizacion de fondos en apoyo a sus diversas iniciativas de inversión. Esta estructura Regional a partir de 1995, cuenta con subestructuras nacionales, las Redes Nacionales, las cuales han permitido la gestión coordinada de ciertos mecanismos comunes a nivel nacional como los fondos de garantia en Guatemala y Honduras o la Financiera Calpia en El Salvador.


NOTAS

1. Economista Peruano, antiguo Asesor Regional de la Organización Internacional del Trabajo para PRODERE - Centro América, actualmente se desmpea como Asesor Técnico de la OIT destacado a la sede en Ginebra de la Unidad RESS de UNOPS, con la finalidad de coordinar la asistencia técnica de la OIT a los programas RESS, en lo que concierne a los temas de Desarrollo Economico Local y Mecanismos Crediticios .
2. PRODERE, es un programa del Sistema de las Naciones Unidas, creado en el marco del Plan Especial de Cooperación Económica para Centroamérica-PEC- y de la Conferencia Internacional para Refugiados en Centroamérica-CIREFCA-, en respuesta a las iniciativas regionales de Paz de los presidentes de la región, contando con un presupuesto de US$ 115 millones aportados por el Gob. de Italia y ejecutado como proyecto interagencial por el PNUD, OIT, OPS\OMS y el ACNUR. El proyecto trabaja desde 1990 en áreas afectadas en diversos grados por el conflicto Centroamericano; unas han sido escenarios persistentes de actos de violencia, otras han sido receptoras de importantes contingentes de refugiados y desplazados. Su enfoque de intervención de carácter territorial, no discrimina entre distintos sectores de población, bajo el principio de que el Desarrollo es un camino fundamental para la consolidación de la Paz, busca demostrar que es posible la construcción de un tránsito acelerado desde la Emergencia al Desarrollo. Hoy dia es reconocido a nivel del propio Sistema de la ONU y de la comunidad Internacional, como uno de los mas importantes ejemplos a seguir en la costrucción del nuevo enfoque del Desarrollo Humano Sostenible.
3. Entendiéndose por valorización no solo el aprovechamiento prioritario de los recursos locales, sino también un uso racional de los mismos, que permita su renovación y equilibrio con el medio natural.
4. El origen y sus antecedentes reales se generan en Europa occidental entre los años 70 y 80, despues de la crisis petroleras, y mantienen a la fecha importantísimas experiencias en Italia, España e Inglaterra, asociadas sobre todo en los dos primeros casos a sus "milagrosos" modelos de Crecimiento. Las primeras experiencias en el tercer mundo son las Centroaericanas a partir de inicios de los años 90.
Puesto al día por GT. Aprobada por PA. Ultima actualización: 1 de septiembre de 2000.

LOS POLÍTICOS, EL DESARROLLO LOCAL Y EL SALVADOR


En el mes de julio del 2005 aparecieron “nubes grises” sobre el camino de la descentralización y el desarrollo local en El Salvador. Este ambiente ha sido creado por la falta de transparencia y de comunicación entre la Asamblea Legislativa, las municipalidades y el Órgano Ejecutivo de El Salvador a la hora de aprobar y de sancionar el Decreto Legislativo 733. Lo controversial de este caso es que el gobierno central creó en el 2004 un espacio interinstitucional para facilitar el entendimiento entre instancias nacionales promotoras del desarrollo local en El Salvador. Ese mecanismo lo denominaron Comisión Nacional de Desarrollo Local (CONADEL) y su relevancia llamó la atención de varios cooperantes internacionales (GTZ, PNUD, Unión Europea, USAID y otros). Es más, la Comisionada Presidencial para la Gobernabilidad Democrática asumió la coordinación de la CONADEL y uno de sus logros había sido concertar una Agenda Nacional para el Desarrollo Local.Dudas siempre habían existido entre las instituciones que participan y las que no participan en la CONADEL. Ese escepticismo se debe –en gran medida- a los resultados alcanzados en un ejercicio similar realizado en 1999-2000 y que dio como resultado la elaboración de la Estrategia Nacional de Desarrollo Local. La diferencia entre esa experiencia y la actual, es que en el proceso anterior –además del gobierno central y las municipalidades- participaron representantes de la sociedad civil organizada y la comunidad internacional en calidad de observadores. En cambio, en CONADEL participan partidos políticos, Asamblea Legislativa, gobierno central, municipalidades y empresa privada. La pregunta del millón de dólares es ¿cómo es posible que existiendo una instancia específica –creada por la misma Presidencia de la República- para tratar temas de desarrollo local, se haya optado por aprobar y sancionar el decreto 733 sin consultar a la CONADEL?El Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios (FODES) establece un aporte anual del Estado a las municipalidades igual al 7 por ciento de los ingresos corrientes netos del Presupuesto Nacional. El decreto 733 contiene reformas a la ley de creación del FODES, en el sentido de evitar que dichos fondos puedan comprometerse o servir de garantía para obligaciones que los Concejos Municipales pretendan adquirir.Regular el endeudamiento municipal es conveniente para el país. Prohibirlo a través del FODES es otra cosa. Prohibición y regulación son términos diferentes. El decreto 733 impide que los fondos FODES se comprometan o sirvan de garantía ante el sistema financiero. Por ello es que los ediles manifiestan que el 733, afectará el financiamiento de planes de inversión y futuros proyectos locales. Los alcaldes advierten, además, que ese decreto vulnera la autonomía municipal. La Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador (COMURES) manifiesta que este decreto no fue consultado con las municipalidades y fue aprobado de forma inconsulta por la Asamblea Legislativa, lo cual violenta el acuerdo y diálogo sostenido desde la CONADEL. De ser cierto lo anterior, esta forma de actuar fomenta la desconfianza y obstaculiza el entendimiento entre los miembros de la CONADEL. Además, la ciudadanía observa el comportamiento de los dirigentes políticos y constata que la mayoría de los políticos sigue actuando de la misma manera de siempre, particularmente en épocas pre-electorales. ¿Cómo quieren que la ciudadanía confíe en los dirigentes políticos que estando en CONADEL votaron a favor del decreto 733? La interrogante es, entonces, cuál es el futuro de CONADEL?Tan importante como el contenido del decreto 733 es la forma en que éste fue aprobado y sancionado. Consecuentemente, convendría que los funcionarios públicos que promovieron dicho decreto y que también participan en CONADEL, le explicaran a dicha comisión en pleno, a los cooperantes externos que les han estado apoyando y a la ciudadanía en general, las razones que los motivaron a actuar de esa forma. Esto revitalizaría a la CONADEL y contribuiría a que el desarrollo local tuviera mejores perspectivas en El Salvador.

Rol del gobierno Municipal en el Desarrollo Económico Local

ESTRATEGIA DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL COOPERACIÓN INTER MUNICIPAL SALAMÁ-SAN JERÓNIMO

La agricultura del Valle representa una de las fuentes de trabajo más importantes en la economía local, datos reportados en el estudio de factibililidad del Centro de Comercialización Agropecuaria (CICA), indican que el sector productivo genera aproximadamente 31,973 puestos de trabajo, siendo la PEA en el sector de 41,405 equivalentes al 77%. Además del potencial de producción de la parte alta concentrada en las comunidades de Chilascó, San Cruz, La Unión Barrios , entre otros, concentra la producción de Brócoli, Papa, Arveja China, Repollo, Coliflor, Güisquil, Maíz, Fríjol y Zanahoria.


En cuanto a la importancia de la producción de Salamá, refleja que la producción de flores y plantas ornamentales, loroco y cítricos es actualmente de mucha significancia; para el municipio de San Jerónimo la producción actual destaca la producción de café, seguido de la producción de plantas ornamentales. Pese a que la producción actual es altamente significativa existe un alto potencial para la producción de cítricos en la parte baja y frutales deciduos especialmente para las partes altas de los municipios.


En el Valle de San Jerónimo y Salamá, funciona una unidad de riego con capacidad para cultivar, lo cual representa una ventaja para los productores. El valor bruto de la producción agrícola a nivel Departamental estimado para el año 2000, alcanzó los 343,712,450 millones de quetzales.
En lo que respecta a la actividad minera, se han detectado muestras de: plomo, cromo, cuarzo, hierro, zinc, carbón y barro, cobre, grafito, oro, talco, mica y asbesto.


En cuanto a la producción de granos básicos, prevalece en términos de áreas sembradas el maíz blanco (5,966 mz.), fríjol negro (3826 mz.), maíz amarillo (2,318), soya (210 mz.); y para el caso de la producción de tomate se reportan 683 manzanas establecidas que se estiman para este cultivo aproximadamente un volumen de 180,000 toneladas de productos agrícolas (granos, hortalizas, maíz dulce y frutas, son incluir ornamentales y tradicionales) que se producen en el Valle.


En cuanto a la producción traspatio, que se refiere a los huertos familiares, está concentrada en la participación de las mujeres y que la misma es una parte importante en la economía familiar y comunitaria.


Esta producción es comercializada en los mercados de los municipios y se destaca que tiene una alto valor para la contribución de la seguridad alimentaria ya que en esta dinámica interviene la comercialización de productos y subproductos de especies menores (carne, huevos, etc.) y desde la dimensión de la biodiversidad es una de las formas de aprovechar las especies nativas de frutas, hortalizas, plantas medicinales y especies menores.


VISIÓNMunicipios del Valle Salamà – San Jerònimo de Baja Verapaz


Anhelamos municipios organizados integralmente, competitivos, incluyentes y desarrollados; con ciudadanos que gozan de salud, educación y seguridad, donde se respeta el medio ambiente, se generan y aprovechan oportunidades para el desarrollo económico, social y cultural, con gobiernos locales eficientes y transparentes que facilitan condiciones para la convivencia de un estado de derecho para el desarrollo humano sostenible.

MISIÓN


Las comisiones que fomentan el desarrollo económico local del valle de Salamà y San Jerónimo a y los actores locales relevantes; deberán velar propiciar condiciones que permitan la inversión local y/o externa que permita la generación de empleo, incrementar el PIB , y promover las condiciones favorables para implementar la Estrategia de Desarrollo Económico Local que permita el fomento de la inversión y empleo en los municipios del Valle.

OBJETIVOS DE LA ESTRATEGIA Identificación de los potenciales económicos de los municipios Salamà y San Jerònimo en Baja Verapaz .

Gestión Municipal Promoviendo El Desarrollo Económico Local

Municipio de San Pedro Sacatepéquez, Guatemala

Editora: Licda. Patricia García de Leiva, Asesora GTZ/PROMOCAP, Guatemala, C.A.e-mail: p.garcia@gtzpromocap.org.gtSupervisión: Angelina Vázquez Riveiro, Mag. Antropología, Asesora DEL, GTZ/PROMOCAP, Guatemala; Coordinadora: REDEL e-mail: avazquez@redel.cl

“Una de las labores más fuertes de las municipalidades debe ser la de velar por el fomento de la economía local…En la medida que la población tenga trabajo, responderá mejor a sus responsabilidades con el Municipio”, Edgar Ajcip, Alcalde del Municipio de San Pedro Sacatepéquez, Departamento de Guatemala, Guatemala

Resumen

La Municipalidad de San Pedro Sacatepéquez, Municipio ubicado en el Departamento de Guatemala que cuenta con aproximadamente 21,000 habitantes, ha elaborado un Plan de Desarrollo Integral del Municipio a corto, mediano y largo plazo en conjunto con las comunidades, en el cual se han priorizado las necesidades de la población en cuanto a infraestructura y servicios públicos, y en el que se le da un papel protagónico al desarrollo económico local. En este sentido, la Municipalidad ha asumido un rol de facilitadora y promotora, siendo un modelo replicable para otros municipios del país.

Desarrollo de la experiencia

El Municipio de San Pedro Sacatepéquez ubicado en el Departamento de Guatemala, cuenta actualmente con 21,009 habitantes, según el último censo nacional, de los cuales un 33.29 % son pobres, y un 3.82 % extremadamente pobres . Las principales potencialidades del Municipio son principalmente la confección de vestuario y textiles, la agroindustria (sobretodo flores) y la producción artesanal, así como un posible desarrollo del sector turismo.

A su llegada a la Alcaldía en el año 2000, Edgar Ajcip se encontró con diversos problemas. Por un lado, la falta de planificación, la falta de equipo técnico especializado, la falta de programas de desarrollo municipal a corto, mediano y largo plazo, y sobretodo la falta de ingresos municipales. Se inició entonces un trabajo de diagnóstico con las comunidades, a las cuales se propuso organizarse y elegir a sus representantes por medio de Asambleas. Fue así como se conformaron Comités, cuyos representantes entraron a formar parte del Consejo Municipal, que validó el Programa propuesto por el Alcalde, y en el cual se incorporaron las necesidades de las comunidades.

Con el fin de eficientizar la gestión municipal, se seleccionaron personas profesionales con orientación a la administración pública y con experiencia en el manejo de sistemas de computación.

Con la participación ciudadana organizada se elaboró entonces el Plan de Desarrollo del Municipio, el cual contempla proyectos a corto, mediano y largo plazo, y en el cual se priorizaron las necesidades de las comunidades:

A corto plazo, el Plan Manos a la Obra, que busca satisfacer las necesidades en cuanto a servicios públicos: agua potable, drenajes, plantas de tratamiento, carreteras, educación, remodelación de escuelas y salud. En este plan, la Municipalidad aporta el material y soporte técnico, y la gente aporta su mano de obra, lo cual representa también un ingreso para ellos.

A mediano plazo: la generación de fuentes de trabajo, mejoramiento de los ingresos municipales, ordenamiento y descentralización de los servicios, como por ejemplo la reorganización del mercado central (que causaba problemas en cuanto a la limpieza y el ornato de la ciudad); asimismo se contempla la construcción de un parque ecológico y de un mirador; y sobretodo la modernización de la gestión municipal.

A largo plazo se persigue contar con un programa de la Municipalidad que permita darle mantenimiento a todas las carreteras del Municipio, contar con equipo propio, tren de aseo, planta de tratamiento y rellenos sanitarios. Este plan contempla además la construcción de un Parque Industrial con el que buscan la activación económica de los sectores potenciales del Municipio y atraer inversión al mismo.

Los principales resultados hasta el momento son:

La construcción del nuevo mercado, que constituye la mayor inversión que se ha hecho hasta el momento en el Departamento de Guatemala. A través de las nuevas instalaciones, que se caracterizan por un adecuado ordenamiento de las ventas, ventilación, espacio suficiente y servicios adecuados para los visitantes, se busca generar nuevas fuentes de trabajo, así como ingresos para la Municipalidad. Asimismo, con la venta de artesanías en el mercado, se busca atraer turismo al Municipio y así dinamizar su economía.

La eficientización de los cobros municipales: Se ha implementado todo un sistema de computación con este propósito. Con el nombre de la persona se puede emitir ahora un detalle del estado de cuenta de los servicios brindados. Esta eficientización ha resultado por ejemplo en el incremento de Q5,000.00 a Q20,000.00 (de US$625.00 a US$2,500.00) mensuales por concepto de cobros de piso plaza en el mercado, sin necesidad de incrementar la tasa.

También se implementó el cobro del Impuesto Único sobre Inmuebles –IUSI-, con el cual se han incrementado notablemente los ingresos municipales (ingreso promedio de Q20,000.00 –US$2,500.00- mensuales).

Se encuentran en red con el Ministerio de Finanzas Públicas y con la Contraloría de Cuentas, y han implementado el Sistema de Administración Financiera –SIAF-, siendo el programa piloto a nivel nacional.

Se han eficientizado los trámites municipales: emisión de cédulas, partidas de nacimiento, etc.

La Municipalidad cuenta con una Unidad Técnica Municipal fortalecida, un Juez de asuntos municipales, un registro civil independiente, oficina de expedientes, Unidad de Planificación, y un Departamento de Agua Potable. En total cuentan con 16 oficinas al servicio de la población.

Según Edgar Ajcip, Alcalde de San Pedro Sacatepéquez, la municipalidad no debe ser un ente meramente prestador de servicios, sino debe velar por el bienestar común y el bienestar de las familias. Una de las labores más fuertes de las municipalidades debe ser la de generar ingresos, y la de velar por el fomento de la economía local. En la medida que la población tenga trabajo, va a ir respondiendo mejor a sus responsabilidades con el Municipio. Asimismo, opina que la municipalidad debe ser un ente gestor del desarrollo en conjunto con la comunidad.

En este sentido, durante la gestión municipal se han facilitado procesos de capacitación en el sector de confección, que es uno de los sectores más desarrollados del Municipio. Para ello se han establecido alianzas entre los vecinos del Municipio, la Municipalidad y la Gremial de Exportadores de Productos no Tradicionales –AGEXPRONT-.

Además, la Municipalidad se ha dado a la tarea de realizar contactos con instituciones de financiamiento, promoviendo así la empresarialidad. Es así como la municipalidad está actuando como facilitadora de procesos.

Otro aspecto relevante para esta gestión municipal ha sido la preservación de la identidad cultural indígena del Municipio, lo cual también se percibe como un elemento que se debe promocionar con el fin de atraer al turismo.

Asimismo, en conjunto con otras municipalidades de la región, con el apoyo del Instituto Guatemalteco de Turismo –INGUAT- y del Instituto de Antropología e Historia, se tiene la intención de conformar una mancomunidad para diseñar un nuevo circuito turístico que contemple la historia, costumbres y arqueología con que cuentan.

Convertir a las administraciones municipales en verdaderos gobiernos locales


El gran reto de los municipios chilenos esta en la Reforma Municipal que deberá procurar que los municipios tengan autonomía, que tengan financiamiento adecuado y mayores atribuciones para entregar a la ciudadanía chilena una mejor calidad de los servicios públicos.

By Dalia Moreno

Breve presentación del entrevistado y del contexto de su gobierno local:
Puerto Montt
Población: 174.952 habitantes
Extensión: 1.673 km2.
Ubicación: es la capital de la Región de Los Lagos y de la Provincia de Llanquihue
Principales actividades económicas: se constituye en una comuna exportadora de servicios públicos y privados para el entorno provincial y regional.
Ingresos propios: 17 mil 180 millones 558 mil pesos en 2006
Partido político: Partido Socialista de Chile
Periodo de gestión: 2do periodo como alcalde

Además de ser alcalde por segundo periodo, es presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, la cual surge en 1993 como un pacto entre tres partidos políticos (Partido Socialista de Chile, Partido por la democracia, Partido de la Demócrata Cristiano)

Preguntas y respuestas:

En su opinión y en orden de prioridad, ¿cuales son los tres principales desafíos que enfrenta la cohesión social en su gobierno local y/o municipio?
Como Presidente de la Asociación de Municipios de Chile hemos establecido como prioridad número uno el tema de la gran Reforma Municipal que hace falta en nuestro país. Nuestro país ha cambiado absolutamente y no tiene nada que ver lo que era Chile en el año 90.

Ha habido transformaciones a nivel del sistema de justicia, de salud, de trabajo, de previsión social, de obras públicas pero aun falta convertir a las administraciones municipales en verdaderos gobiernos locales; que tengan autonomía, financiamiento adecuado, mayores atribuciones para entregar a la ciudadanía chilena lo que solicitan, es decir, una mejor calidad de los servicios públicos.

En mi municipio, el gran reto es lograr mayor participación de la ciudadanía en la toma de decisiones. Se requiere promover y facilitar la participación de la ciudadanía en los proyectos que están transformando Puerto Montt.

Puerto Montt es la ciudad más desarrollada del sur austral de nuestro país, es la ciudad de mayor crecimiento económico y demográfico de Chile en este momento; pero nos hace falta lograr que la gente participe y se involucre en los cambios que hemos ido impulsado en la ciudad
El proyecto es lograr que Puerto Montt alcance esta siguiente etapa de desarrollo, porque la primera etapa la inicié en mi primer período, haciendo cambios en infraestructura, en escuela, en consultorios médicos, estamos haciendo proyecciones, pero nos hace falta que la gente también vibre con los proyectos, se involucre y no sólo diga si le gusta o no, sino que participen en las decisiones y en las acciones.

Otro gran reto es que los presupuestos participativos se vuelvan una realidad. Se ha empezado y se esta trabajando sobre ellos, pero aun es algo lento pues a la gente le cuesta involucrarse, le cuesta participar pues no estaba acostumbrada.

El tercer reto en mi municipio es capacitar a las mujeres y a los jóvenes y a la población en general. Tenemos que buscar integrarlos al desarrollo económico y se trata de darles elementos para convertirlos en micro empresarios de tal forma que tengan una actividad que les permita tener un trabajo estable y digno.

La forma en que se logra que la gente participe y se involucre y quiera ser parte de la transformación ha sido gracias a que existe credibilidad en mi persona. Después de mi primera gestión de gobierno de tres años en esa región, hay credibilidad, tengo respaldo y he podido hacer cambios por que la gente tiene confianza.

Este nuevo reto y nueva etapa se puede lograr por que yo ya cumplí la primera, ya superé introducir la infraestructura educacional, la de salud, ya mejoré los espacios públicos y las vías de transporte de la ciudad, es decir, todo eso ya está solucionado. Por eso ahora viene la otra etapa que yo la llamo de la “calidad”, ese es el gran reto.

Mejor servicio de salud, educación, transporte, mejor calidad de vida en una sola palabra, eso es lo que estamos promoviendo.

Sr. Quinteros, ¿Cómo cree usted que la cooperación descentralizada y el dialogo biregional UE-AL contribuyen a resolver estos desafíos?

Contribuye mucho y es muy importante. Pero lo que me gustaría es que esta colaboración sea directa, que el dialogo y la cooperación sean directos con los gobiernos locales y deje de pasar vía las agencias y el Estado.

Estos foros son indispensables para lograr que esa transformación se vaya dando. Es cierto que los Estados a veces facilitan la cooperación, como es el caso de este foro pero se podría hacer directamente, por ejemplo que el Estado francés firme un convenio directo con las asociaciones de municipios de Chile o con los gobiernos locales de Chile, ¿Por qué no? ¿Qué lo impide?

Contribuye por que la cooperación permite que los planes y los proyectos se puedan realizar con mayor impulso. Si no hay cooperación de educación o técnica sería apoyo para avanzar en transformar los indicadores de las líneas de pobreza.

La colaboración implica una relación mixta. Los recursos no son indispensables pero son necesarios, pero lo más importante es la capacidad local.

En temas de reforma municipal aun no esta participando la cooperación, para ello se requiere una enorme voluntad política del Gobierno. Si no hay voluntad política no hay nada con la cooperación.

En este dialogo deben participar los tres o cuatro ordenes de gobierno para obtener resultados.

GOBIERNOS LOCALES Y PARTICIPACION CIUDADANA EN EL MANEJO DE LOS RECURSOS NATURALES: EL CASO DE LA "MESA DE CONCERTACION" DE CAJAMARCA, PERU



IDENTIFICACION DEL CASO

El Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Eco-region Andina (CONDESAN) ha dado mayor prioridad a encontrar metodologías participativas de definición y de implementación de políticas de gestión ambiental. En el Perú, la Mesa de Concertación Interinstitucional y Ciudadana de Cajamarca (MCC) constituye una experiencia reciente en materia de formulación y gestión de políticas de desarrollo, en la que concurren el gobierno municipal provincial, las oficinas gubernamentales sectoriales, la Universidad, las ONGs de investigación y de desarrollo, así como organizaciones de base rurales y urbanas representativas.

La Mesa de Concertación Interinstitucional y Ciudadana tiene como objetivo global la elaboración de diagnósticos, políticas, planes y proyectos necesarios para el desarrollo de la provincia, y en la elaboración de mecanismos participativos para su implementación. En este sentido es un instrumento de gestión y de planificación del desarrollo local que se concreta en un plan de desarrollo sostenible de la provincia de Cajamarca, elaborado a partir de la participación y concertación de los distintos actores tanto del gobierno local como de la ciudadanía rural y urbana.

Como objetivos específicos, a la Mesa de Concertación se plantea:

a. Aumentar la eficacia de los programas de desarrollo estableciendo de manera participativa prioridades efectivas, estratégicas y con potencial de impacto;
b. Aumentar la eficiencia realizando la coordinación entre las diversas instituciones que trabajan en la provincia, optimizando los recursos humanos y económicos y evitando la duplicidad de esfuerzos;
c. Construir canales de participación ciudadana y delegar capacidad de decisión, gestión y control;
d. Apoyar la descentralización del gobierno provincial hacia los gobiernos distritales, vecinales y de centros poblados menores;
e. Reactivar el crecimiento económico tomando en cuenta la defensa de los recursos naturales; y
f. Incorporar la dimensión ambiental a las diversas propuestas y decisiones de gobierno local.

Para el mejor cumplimiento de sus funciones, la Mesa de Concertación se encuentra organizada en seis mesas temáticas: 1) Medio Ambiente Urbano, 2) Recursos Naturales y Producción Agraria, 3) Producción y Empleo, 4) Turismo y Patrimonio Cultural, 5) Educación y Cultura, 6) Población, Mujer y Familia. Cada mesa temática funciona de manera independiente, en un primer nivel, para luego concertar los distintos temas en la elaboración del Plan de Desarrollo.
La experiencia se inicia en 1993, cuando el autor principal de este estudio de caso es electo Alcalde Provincial de Cajamarca. Con formación profesional de ingeniero agrónomo, y larga trayectoria en la organización de organismos no gubernamentales de promoción y desarrollo, su primera acción de gobierno fue convocar a todas las fuerzas de la Provincia para lograr de manera concertada el desarrollo sostenible. Fue reelecto como alcalde para el período 96-98. El coautor, como miembro de CONDESAN, colaboró con la Municipalidad Provincial cuando en 1994 organizó y coordinó el taller de planificación participativa "Prioridades de investigación y desarrollo en la Cuenca del Cajamarquino", cuyos resultados constituyeron piedra angular en el posterior Plan de Desarrollo de la Provincia.

LA SITUACION INICIAL

El Departamento de Cajamarca se encuentra en la sierra norte del Perú y tiene una población total de 1,297,000 personas. Cajamarca es también la ciudad capital del departamento, con una población total de 236,500 personas que equivale al 18.2% del total del departamento. La población urbana asciende al 44.2%, mientras que el 55.8% vive en la zona rural. Durante los últimos 12 años, la población urbana ha crecido con un índice anual del 3%.

Otras cifras relevantes, que grafican por que Cajamarca es uno de los departamentos de pobreza extrema en el mapa de pobreza a nivel nacional, son:


47% de la población está dedicada a actividades agrícolas y mineras, 16% a la industria, artesanías y construcción, y 37% al comercio y servicios;
42.1% de la población tiene acceso a servicios de agua pública, y sólo el 28% tiene servicios de desague;
84.4% de la población no tiene servicios eléctricos;
25.8% de la población es iletrada;
27.6% de la población en edad escolar no asisten a la escuela;
94.71 de cada 1,000 nacidos vivos mueren antes de los 5 años.


La Provincia de Cajamarca incluye una variedad de nichos agroecológicos entre los 1,500 y 4,000 m.s.n.m.. Los tres principales productos agropecuarios son la leche en la parte baja de los valles, el maíz en las laderas bajas y los tubérculos (papas) y cereales en las laderas altas. En menor grado se cultiva otros productos, como frutas, hortalizas, y tubérculos andinos (oca, ulluco, mashua), de acuerdo a las condiciones climáticas. La naturaleza de los recursos tierra y agua y el uso de ellos prestan retos especiales en cuanto a una agricultura sostenible. La minería es otra actividad importante en Cajamarca y en la actualidad se ha convertido en una de las actividades económicas mas importantes, debido a la producción de oro, plata y plomo. Estas industrias también ofrecen importantes oportunidades y retos ambiemtales tanto en el casco urbano, como en el entorno rural.


La Municipalidad Provincial de Cajamarca, como la mayoría de las municipalidades del país, era hasta 1993 una municipalidad tradicional preocupada fundamentalmente por los problemas urbanos, ignorando la realidad rural que predomina en los entornos de la ciudad y que la nutre. Se dedicaba a satisfacer los servicios urbanos básicos, como la limpieza pública, los servicios de agua y desague, el funcionamiento del mercado, actividades culturales y el ornato de la ciudad.
Municipalidad de corte tradicional, no tenía ingerencia en aspectos relacionados a la generación de empleo, a actividades productivas y al manejo del medio ambiente. Más aún, no existía una preocupación por relacionar lo urbano con su entorno rural, no existían mecanismos de participación ciudadana efectivos, y menos aún la voluntad de construir concertadamente de abajo hacia arriba a partir de los conocimientos y expectativas de la población. No existía, por último, los conocimientos necesarios para la formulación de planes integrales de desarrollo.


EL PROCESO DE CAMBIO


La actual gestión de gobierno de la Municipalidad Provincial de Cajamarca, al iniciar su mandato en marzo de 1993, se declaró como la "Primera Municipalidad Ecológica del Perú", proponiéndose relacionar la preservación y conservación del medio ambiente rural y urbano con la promoción del crecimiento económico productivo, la participación ciudadana, la búsqueda de la concertación institucional, el rescate de la identidad cultural, y la mejora de los servicios que garanticen el bienestar de la población.


Introduce en la gestión local nuevos conceptos, como la necesidad de un enfoque más integral de los problemas a partir de la noción de cuenca; la participación activa de la propia población en la formulación y ejecución de los planes de desarrollo; la necesidad de la descentralización hacia niveles inferiores de gobierno y trabajo conjunto con los gobiernos distritales; la visión ecológica; y la perspectiva del desarrollo sostenible. La Mesa de Concertación nace como el mecanismo adecuado para poner en práctica estos nuevos conceptos de gestión local. Por ello, desarrollo sustentable, democracia, descentralización y concertación son los principios que orientan al actual gobierno local y a la Mesa de Concertación Interinstitucional y Ciudadanía.


El nuevo gobierno local reorienta la actividad municipal a preservar el medio ambiente y a mejorar la calidad de vida, buscando armonizar las necesidades humanas con los recursos naturales de la provincia. En la búsqueda de dicha armonía a la Municipalidad le corresponde ampliar su rol promotor de la sostenibilidad del desarrollo, orientándose a plantear alternativas para la creciente pobreza y para los problemas de deterioro ambiental.


RESULTADOS


La respuesta de la comunidad a la nueva iniciativa puede ser medida en el grado de participación en la Mesa de Concertación. En la actualidad más de 100 instituciones participan activamente, y se ha logrado la concertación necesaria para producir el Plan de Desarrollo Sustentable de la Provincia de Cajamarca.
Sin duda la Mesa de Concertación como mecanismo de participación ciudadana ha logrado interesar a un amplio número de instituciones, de todos los sectores públicos y privados, y producido tal vez la más grande movilización institucional en la elaboración de un Plan de Desarrollo Sostenible de mediano plazo, bajo la perspectiva del eco-desarrollo. En este proceso, han interactuado personas que representan diversos intereses y que provienen de diversos campos profesionales, siendo un espacio ideal para la resolución de conflictos y CONDESAN ha tenido un papel importante.


La Mesa de Concertación provee un medio de debate y elaboración intersectorial e interdisciplinaria, lo que es fundamental para la conceptualización y formulación de políticas integradas para el manejo del medioambiente y el desarrollo sostenible. Por otro lado, los enfoques monotemáticos que sustentaban las propuestas de desarrollo han sido reemplazos por enfoques que integran lo social con lo económico y lo político.


En la actualidad, la perspectiva de desarrollo del Gobierno Municipal de Cajamarca y de las instituciones que junto con el Municipio lideran la Mesa de Concertación, se centra en la preocupación central por el medio ambiente. Incluso, los parámetros de análisis y planificación han cambiado del estrictamente territorial (distrito, provincia) al de cuenca y micro-cuenca.


Tal vez lo más importante, la Mesa de Concertación cumple un rol fundamental de articulación del gobierno municipal con la institucionalidad pública y civil. A través de la concertación se busca asegurar que los proyectos e iniciativas de desarrollo provengan de la población organizada y respondan a sus expectativas.


Por último, con el apoyo de CONDESAN, la iniciativa del Municipio de Cajamarca en formular la Mesa de Conceratción, ha sido divulgado y adoptado en otros municipios, tal como el de Carchi en Ecuador. Esta experiencia está dando inicio a estudios adicionales sobre formas de generalizar la experiencia de Cajamarca.


LECCIONES APRENDIDAS


Los avances de esta experiencia indican que se trata de una innovación promisoria en la que se está dando un importante aprendizaje de colaboración institucional, y avanzando en la formulación de políticas integradas con especial énfasis en el manejo de los recursos naturales, aprovechando la experiencia de investigación desarrollada por las ONGs y por la Universidad.


La experiencia indica que la iniciativa funciona porque existe voluntad política del gobierno municipal y de la sociedad civil. La metodología de la MCC puede generar más transparencia del proceso de toma de decisiones y de la evaluación de los programas, pero requiere de gran capacidad de negociación y aprendizaje de reglas del juego que permitan negociar. Esto es particularmente difícil en el área rural donde esta práctica puede ser muy escasa.


El desarrollo sostenible de un país será viable en la medida en que los pueblos participen en la formulación de políticas y en la toma de decisiones que de ella emanen. La Mesa de C.

DESARROLLO ECONOMICO LOCAL: DEFINICIÓN, ALCANCES Y PERSPECTIVAS EN AMERICA LATINA

Introducción:
En el año 2001 realizamos una Conferencia Electrónica a nivel continental sobre Desarrollo Local, en la que concurrimos 200 participantes de todos los países latinoamericanos y que arrojó una compleja y rica Agenda para América Latina , que contempla como principales, los puntos siguientes:
1. Relación necesaria entre local y global.
2. Necesidad de una definición de espacio concreto, para poder llevar adelante las propuestas de desarrollo local en el sentido de "desarrollo sustentable". Cuál es el espacio mínimo para el desarrollo local?
3. Desarrollo económico local y la multidimensionalidad del mismo. El desarrollo económico local es necesario, pero insuficiente. Hay otras dimensiones tan importantes como la económica, que no pueden faltar: social, ambiental, política, cultural.
4. Desarrollo local y competitividad del municipio. De qué competitividad se habla?
5. Participación ciudadana como factor fundamental y condición de posibilidad del desarrollo local.
6. Concertación y alianzas de los actores del desarrollo local, como condición del mismo. Cuáles son los actores indispensables para el desarrollo local, sin los cuales éste no puede darse?
7. Planeación estratégica del desarrollo local. Qué tipo de planeación? Quién es el sujeto de la misma?
8. Desarrollo Local, desarrollo nacional y superación de los desequilibrios territoriales.
9. Desarrollo Local y descentralización del Estado.
Dos puntos de dicha agenda (3 y 4) se relacionan directamente con el desarrollo económico local. El primero (3) señala la importancia del mismo ubicándolo dentro de una concepción multidimensional, es decir, la dimensión económica es estratégica vertebral, pero no es suficiente. Para producir desarrollo local debe combinarse y entrelazarse con otras dimensiones como la social, ambiental, política y cultural. El segundo levanta el tema de la competitividad. Cuál es la relación entre desarrollo económico local y construcción de condiciones competitivas.
A partir de lo anterior, se ha considerado importante convocar a una segunda conferencia electrónica, justamente sobre el tema de DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL.

Lo que se pretende es intercambiar desde las diversas experiencias, debates, municipios y países en torno al desarrollo económico local. En primer lugar su concepto. Es importantísimo situar de qué estamos hablando cuando decimos desarrollo económico local y tratar de avanzar hacia una delimitación conceptual común. En segundo lugar, cuáles son los principales puntos, aspectos o temas de debate dentro del desarrollo económico local. Y en tercer lugar dónde están y en qué consisten las experiencias concretas en marcha sobre desarrollo económico local.
Partiendo de los puntos recogidos en la Agenda de la Conferencia electrónica anterior y de los propósitos señalados, queremos con este documento inicial únicamente aportar algunos insumos y cuestionamientos que, agrupados en 8 puntos, nos permitan abrir el intercambio. Queremos subrayar que algunas de las afirmaciones que se exponen las hemos recogido del debate en Centro América y aún no están debidamente sustentadas, constituyendo más bien desafíos para la investigación y la reflexión que conclusiones comprobadas.
II. Algunas Aproximaciones al Desarrollo Económico Local
2.1. El desarrollo económico local es una realidad importante en América Latina , que hace referencia a procesos en marcha y cuestiona los enfoques y políticas asistencialistas.
El ámbito del desarrollo económico local no constituye en América Latina un espacio marginal o de escasa importancia. Por el contrario, como señala Francisco Alburquerque, “involucra a la mayoría de las actividades productivas existentes en todos los países, siendo fundamental en términos de empleo e ingreso y para la difusión territorial del progreso técnico y crecimiento económico. Por ello, posee una capacidad no desdeñable para incidir en una mejora de la distribución del ingreso, dentro de la necesaria lucha contra la pobreza y la desigualdad, lo cual exige replantearse seriamente los ineficientes e insuficientes enfoques asistencialistas”
2.2. Globalización, crecimiento económico y desarrollo económico local
Los retos actuales del cambio estructural, en el contexto de la creciente globalización económica, son enormes y demandan de los países latinoamericanos respuestas adecuadas, que requieren acompañar los esfuerzos del ajuste macroeconómico con políticas específicas de desarrollo productivo y empresarial de ámbito territorial. Por ello, las iniciativas de desarrollo económico local constituyen, como han señalado algunos autores, “formas de ajuste flexible al cambio estructural, el cual no puede reducirse únicamente al logro de los equilibrios macroeconómicos y la identificación de algunos nichos de mercado internacional, por muy importantes que sean”
Para muchos autores, analistas y gobiernos, la lógica general de funcionamiento de los grandes grupos de empresas transnacionales, determina y explica la totalidad de nuestras sociedades y economías. Esto es un grave error. No debemos confundir la hegemonía de las fracciones globalizadas del capital, con el funcionamiento del mundo real, que va más allá y es mucho más heterogéneo.
En ese marco, surge, precisamente, la necesidad de adoptar una estrategia de desarrollo que incluya tal complejidad en el proceso de acumulación de capital y que impulse innovaciones tecnológicas y empresariales en los ámbitos local, microrregional y regional.
Se trata de levantar, frente al tipo de crecimiento polarizado, jerarquizado y concentrador, el compromiso con un desarrollo más equilibrado territorialmente, donde se impulse la descentralización y la potenciación de las comunidades locales y regionales. Y de contrarrestar el control ejercido por parte de las clases dominantes en el sistema funcional de la economía, con el control democrático ejercido por las comunidades -o sociedad civil- locales y regionales.
Lo anterior implica que las políticas públicas, no deben reducirse a actuaciones meramente compensatorias o asistenciales en áreas atrasadas, o de mejorar la "focalización" de los grupos más desfavorecidos para asegurar que las políticas redistributivas les lleguen. Deben ir más allá y promover iniciativas de desarrollo local endógeno y de generación de empleo productivo para encarar pobreza y marginación de forma más sostenida y consistente.

Para lograr lo anterior, se debe tener presente también que a nivel local es muy común encontrar una insuficiente articulación productiva, que debe ser encarada de forma más eficiente. Para ello hay que contextualizar las diferentes situaciones y problemas tecnológicos y las necesidades de capacitación de recursos humanos, de manera que se tomen acciones para dotar a los diferentes entornos territoriales de elementos capaces de promover las innovaciones necesarias. Para ello se requieren adaptaciones sociales, culturales e institucionales, de forma que, en su conjunto, faciliten la construcción social de dicha atmósfera local de creatividad y emprendimiento.

2.3. Una práctica con insuficiencias teóricas
Lo anterior contrasta con la falta de un pensamiento que oriente y acompañelas experiencias y procesos de desarrollo económico local. Como señala Joao Guimaraes, el desarrollo económico local, es una práctica sin mucha teoría aún, que se ha venido abriendo paso como una respuesta ante las crisis económicas en que se han visto envueltos la mayoría de los países en vías de desarrollo o no desarrollados. Alrededor del mundo hay muchas localidades que se encuentran desarrollando esfuerzos en el terreno económico, en función de salir adelante como territorios: con su gente, con sus espacios físicos, con sus instituciones, con su identidad.
Con todo, diferentes analistas y expertos coinciden en definir el desarrollo económico local como uno de los componentes fundamentales del desarrollo local y sitúan su objetivo principal en la “generación de mayor bienestar a la población del municipio por medio de la dinamización de la economía local”
En esa línea, “cualquier acción que se realice debe procurar y fortalecer la estructura productiva o económica existente en un territorio, así como también otros ámbitos importantes en este momento donde reina la globalización, tales como la educación, las comunicaciones y la capacidad de innovar, por mencionar algunas”
T al es el caso del Municipio de Rafaela en Argentina; Huechuraba y Santiago en la republica de Chile; el Parque industrial en el Distrito Villa de El Salvador, en el Perú; en el caso latinoamericano, o la política de Desarrollo Local en la Ciudad de Urbania situada en la Provincia de Pesaro en la Región de las Marcas, Republica de Italia, que ha servido de modelo a imitar en toda Europa.
2.4. Naturaleza del desarrollo Económico Local
De acuerdo a lo anterior, el desarrollo económico local:
Debe ser parte fundamental de todo plan de desarrollo integral de la localidad. Se refiere a procesos de acumulación de capital en ciudades, municipios o regiones concretas.
Promover la generación de riqueza, la expansión democrática de la misma y la promoción de empleo y combatir la pobreza de sus pobladores
Algunos factores que permitirán avanzar en esa dirección son:
Orientar su gestión no solo a políticas sociales, sino también a intervenir en las economías locales, es decir, promover la generación de más puestos de trabajo e incentivar la producción local
La disponibilidad de mano de obra suficientemente cualificada para las tareas que se realizan,
Capacidad empresarial y organizativa fuertemente articulada a la tradición productiva de la localidad
Una cultura atenta a las innovaciones y al cambio, para favorecer el desarrollo y la acumulación de capital en los sistemas productivos locales.
No sólo se apoya en la capacidad de adquirir tecnología, sino que depende también de la capacidad innovadora del sistema productivo de cada localidad. Las empresas crean e introducen innovaciones en el sistema productivo como respuesta a las necesidades y desafíos del entorno, lo que genera modificaciones cualitativas en el propio sistema y propicia la dinámica de desarrollo.
2.5. Agentes y actores del desarrollo económico local
Una vez delineadas las dimensiones o implicaciones del desarrollo económico
local, es oportuno reflexionar sobre quiénes son o están llamados a ser los agentes o actores locales que deben impulsarlo.
Existen diversos actores en una localidad o territorio vinculados de una u otra forma con las dinámicas económicas. Entre ellos:

Los gobiernos locales.
Por varias razones deberían ser los responsables de liderar los procesos de DEL.
Las empresas: micro, pequeña, mediana, y grande y de todo tipo (producción, comercio y servicio)
Centros de formación y/o capacitación. Para explotar o desarrollar las potencialidades que ofrecen lo diversos territorios debe existir un capital humano idóneo a las exigencias del territorio.

El gobierno central. Se requiere su intervención en áreas y aspectos estratégicos, particularmente en la creación de condiciones físicas del territorio apropiadas al desarrollo económico local. La participación del gobierno es determinante para la articulación de las dinámicas económicas locales con las nacionales.
La sociedad civil organizada: Si el desarrollo económico de una localidad está orientado por una visión estratégica de desarrollo, ésta tiene que haber sido construida tomando en cuenta los puntos de vista de todos los actores de la localidad, dentro de los cuales la población organizada en distintas expresiones es uno de los principales y también otras instituciones de la ciudadanía como las ONG, que pueden ser de distinto tipo y en ocasiones representan un apoyo importante para las localidades en términos financieros y técnicos,
La breve descripción anterior enfatiza que el desarrollo económico local no puede ser alcanzado con la participación exclusiva de un solo sector, institución o gremio, sino, por el contrario, se requiere de la participación de diversos actores territoriales, quienes deben asumir un rol de transformadores de su propia realidad en el ámbito económico, para “asegurar mayor eficiencia, eficacia y flexibilidad de funcionamiento, incorporando nuevas formas de organización alejadas del burocratismo y cercanas al territorio
2.6. El papel de los gobiernos locales en los procesos de desarrollo económico local
Existen ciertas condiciones que hacen que los gobiernos locales sean los actores que deberían liderar y promover el DEL:
Son el eslabón de gobierno en el ámbito local.
En sentido amplio, gobierno equivale a gestión político-administrativa de la localidad. Es un cargo de elección popular y representa a la población del municipio.
Le corresponde mantener el vínculo entre Gobierno Central y municipio; en consecuencia es el canal por excelencia para la gestión y desarrollo de proyectos realizados con intermediación de instancias nacionales.
Es el referente elegible más obvio para la descentralización del Estado .
Es necesario señalar que hasta este momento, nivel latinoamericano, son pocos los municipios en donde los gobiernos locales han desarrollado transformaciones fundamentales vinculadas al ámbito económico.
Hacer lo anterior implica asumir una visión estratégica compartida con otros actores locales para el municipio y consecuentemente la disposición y el convencimiento de que este nuevo rol es necesario para responder a las nuevas demandas que surgirán como producto del empuje que se le dará a las dinámicas económicas. No hay que perder de vista que no hay estrategia de promoción del desarrollo económico local exitosa sin la transformación adecuada y oportuna del gobierno municipal y la implementación de instrumentos de modernización de su estructura.
El nuevo rol que los gobiernos locales tienen que asumir en función de las dinámicas económicas los obliga a comprender mejor el fenómeno de la globalización y la interdependencia que existe a nivel global; así como también el nuevo marco de acción que deben enfrentar a partir de los procesos de reforma del Estado. El no hacerlo, generará una visión cerrada y poco flexible sobre los procesos económicos locales e implicará un manejo que no permitirá el aprovechamiento de las oportunidades y enfrentar de mejor manera las amenazas que se les presenten.

Finalmente, queremos señalar con Grajeda y López, algunas acciones estratégicas que la municipalidad debe desarrollar retomando su papel de promotor del desarrollo económico local
Apoyar las capacidades instaladas en los sistemas productivos locales, los cuales deben ser tratados reconociendo su diversidad y potencialidades.

Dar tratamiento diferenciado a lo urbano y rural sin desconocer su articulación y conexión.
Encarar el desafío e intervenir inmediatamente sobre las manifestaciones evidentes de pobreza y los bajos niveles de ingresos.
Elaborar una nueva visión del territorio dejando atrás la imagen administrativa y de fronteras jurisdiccionales del municipio, para adentrarse a la comprensión de las dinámicas que emergen o cruzan el ámbito municipal y que pueden sostener la construcción de esfuerzos como la mancomunidad de municipios.
Promover el desarrollo productivo del municipio sobre la base de una visión sostenible del sistema económico que promociona.
Perfeccionar su aparato administrativo, realizar acciones asentadas en la negociación y concertación entre los actores del territorio para aprovechar las capacidades instaladas localmente.
Prestar permanente atención a la coherencia entre las acciones de crecimiento económico, conservación y explotación de los recursos y el medio ambiente, participación social y gobernabilidad política.
Institucionalizar las iniciativas de desarrollo económico local
2.6. Algunas acciones básicas para promover el DEL
Como todo proceso, el desarrollo económico requiere de ciertas acciones básicas para impulsarlo:
• Generar un proceso de concertación, lo más amplio posible, que debería estar liderado por el Gobierno Local.
• Conocimiento pleno de las condiciones locales (fortalezas y debilidades) y externas (amenazas y oportunidades) que inciden en el territorio.
• Reconocimiento de la existencia de desequilibrios al interior del territorio, no solo en consideración a factores naturales o físicos, sino también a los de carácter cualitativo en los factores de producción y particularmente en lo relativo a la formación del recurso humano.
• Planificación concertada y participativa de las estrategias, políticas y acciones orientadas al desarrollo económico local, que se realizarán en la localidad.
• Sensibilización, disposición y compromiso de los principales actores del territorio, sobre la importancia de iniciar el proceso .
Como ya ha sido planteado, “el desarrollo económico de una localidad no es una área que un solo actor en un territorio pueda desarrollar en forma aislada de los demás actores; lo que si es cierto es que alguno tiene que facilitar las condiciones para que se inicien y desarrollen los procesos; alguien que lidere y de alguna manera coordine las acciones iniciales; es decir alguien que tome la iniciativa. En esa dirección, los primeros elegibles, en países no federados, son los gobiernos locales”
2.8. Desafíos a enfrentar por los territorios en el impulso del DEL
Muchas de los territorios al interior de países como los nuestros, se encuentran en una situación precaria en términos de la existencia de condiciones básicas que posibiliten el impulso de procesos de desarrollo económico local; por consiguiente, las localidades enfrentan un conjunto de retos o desafíos a superar. Punteamos algunos de ellos a continuación:
Construir entornos innovadores territoriales, mediante una política combinada de fortalecimiento de las Administraciones Locales (regiones, provincias y municipios) y el fomento de microempresas y pequeñas y medianas empresas
Crear una cultura de aprendizaje dinámico, que permita a los actores locales modificar sus comportamientos según los cambios en el contexto externo, tratando de buscar soluciones apropiadas a las nuevas situaciones.
Mejorar la calidad del recurso humano: no solo en cuanto al nivel de formación, sino también incluye la actitud, la disposición, la mentalidad frente a las tareas del desarrollo.
Contar con la infraestructura básica necesaria: servicios considerados esenciales para el desarrollo de una economía moderna: comunicaciones (carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, tecnologías), abastecimiento de agua, saneamiento, suministro energético, puestos de salud, centros de formación profesional y tecnológica etc.
Establecer modos de coordinación institucional más o menos formalizados, así como recursos de cooperación y de intercambios entre empresas locales, combinando a la vez relaciones de asociatividad y de mercado.
Generar una actitud social favorable ante la innovación tecnológica, así como capacidades específicas para la misma, dentro de una cultura local de desarrollo capaz de producir sinergias locales y aprovechar impulsos externos favorables.
Conectarse con el mundo. No basta la producción para el autoconsumo, es preciso generar ganancias que permitan la acumulación. Para lograr lo anterior no basta con mejorar la infraestructura de apoyo a la economía local o cualificar los recursos humanos; es necesario también garantizar la asesoría técnica en términos de gerencia, productividad y competitividad de las empresas; además es urgente propiciar el desarrollo de una capacidad institucional local que realice una efectiva promoción de la producción local y promueva las exportaciones. Se trata de aprovechar todas las ventajas que existen con el objetivo de “conectar la localidad municipio o región en todos los planos (no solo el comercial), con otras regiones del mundo que presenten políticas de desarrollo exitosas, así como también crear una red que permita la transferencia en un doble sentido de conocimientos y tecnologías”
Asegurar una dotación de factores de producción intangibles, tales como el "saber-hacer", la existencia de centros de investigación y desarrollo próximos a los núcleos empresariales decisivos, la cultura técnica, etc., los cuales constituyen la base de las ventajas competitivas dinámicas y de la generación de externalidades positivas y de efectos de proximidad favorables a la innovación productiva y empresarial.
Impulsar el desarrollo empresarial. Esto requiere, entre otras cosas: un diagnóstico de las características del territorio; servicios de información especializada, relacionada con indicadores y potencialidades económicas de la localidad; un conjunto de regulaciones e incentivos; mano de obra calificada según las especialidades que requiera la actividad económica del territorio; todo lo anterior con el objetivo de que se facilite y motive la decisión de invertir en el territorio y ampliar la base económica local. Habría que trabajar en el establecimiento de un Programa de Promoción Económica Local, que incluya incubadoras de empresas.
Centrar la atención principal en las PYMES y microempresas, así como en la creación de nuevas empresas innovadoras, evitando de este modo el sesgo habitual hacia la gran empresa. Ello no quiere decir que no deban ser objeto de interés para el desarrollo económico local las grandes empresas y los eslabonamientos productivos generados en el territorio a partir de ellas. Lo que se quiere destacar es la importancia principal hacia las microempresas y empresas de pequeña y mediana dimensión, que constituyen la parte mayoritaria y más vulnerable del tejido empresarial, y de las que depende, generalmente, la mayor difusión del crecimiento y el empleo en los diferentes territorios de un país.
Avanzar hacia un mercado de trabajo local flexible, transparente y dinámico, capaz de proporcionar señales claras y rápidas para asegurar permanentemente el suministro de información para la cualificación de los recursos humanos y el diseño de itinerarios personales para el empleo; y una mano de obra móvil, especializada y polivalente, abierta a la innovación, a la cultura técnica y al espíritu de empresa.
Comprometerse y actuar bajo un solo objetivo. Para poder impulsar un proceso como el que se ha venido delimitando, es preciso que la mayoría de los actores presentes y activos en un territorio tomen la decisión de orientar todas sus acciones hacia el desarrollo económico local. Esto supondrá posteriormente la movilización de los actores territoriales a fin de construir los sistemas de información del tejido empresarial pertinentes en cada territorio; mejorar la base empresarial innovadora; la calidad y orientación de la infraestructura básica; el acceso a líneas de financiamiento; en suma: crear la institucionalidad apropiada para el desarrollo territorial como resultado de la concertación estratégica del conjunto de la sociedad local
Incidir en los procesos de descentralización del Estado. La descentralización del Estado puede ser un elemento dinamizador de los procesos de desarrollo económico local; siempre y cuando fortalezca la autonomía municipal y por lo tanto, el papel de los gobiernos locales en impulsar dichos procesos.
Disponer de un adecuado sistema de información para el desarrollo y el empleo, elaborado desde el propio ámbito territorial, como resultado de la cooperación entre los diferentes actores locales. Este es un componente decisivo para sustentar cualquier estrategia de desarrollo económico, dado que permite el conocimiento concreto de las capacidades, potencialidades, dificultades y condicionantes del mismo.
Crear una adecuada institucionalidad para el desarrollo económico local. Esto no se refiere únicamente a organizaciones, sino que incluye el establecimiento de normatividad, políticas, reglas de juego y patrones de conducta entre los actores territoriales. Con ello, vuelve a destacarse el componente de concertación estratégica entre los mismos, así como la importancia de los elementos socioculturales en favor de la creatividad y la innovación productivas.